domingo, 1 de julio de 2012

EXCURSIÓN DESDE MILÁN A CINQUE TERRE

Desde que descubrí estos cinco pequeños pueblos en la costa italiana navegando en internet para organizar mi primer viaje a Italia tuve claro que quería conocer estas casitas de colores ancladas en acantilados directos al mar.

Los cinco pueblos que comprenden este precioso quinteto son: Riomaggiore, Manarola, Corniglia, Monterosso y Vernazza.

Es una perfecta excursión desde Milán. Cogiendo el tren en la estación central hasta el primero de los pueblos, Monterosso, se tardan unas tres horas.

Las vistas hasta llegar al primer pueblo y luego en los trayectos entre pueblos es muy bonito, idílico, romántico.

Una vez llegas al primer pueblo, bueno a cualquiera de los cinco que llegues, encuentras una oficina de información turística sobre los cinco pueblos, como llegar, lugar que visitar, horarios de tren, de ferry....

La mejor forma de llegar al Cinque Terre es en tren, después allí puedes moverte de tres formas diferentes (o combinarlas):

-En tren: los trayectos son de pocos minutos pero las estaciones están muy bien situadas por lo que el tren es muy conveniente.

-En ferry: los trayectos también son cortos. Te permiten ver los pueblos desde el mar que es una vista espectacular, de las mas bonitas que se pueden tener de estos pueblos.

-Andando: entre los cinco pueblos hay bastante poca distancia y los senderos son buenos por lo que recomiendo hacer al menos uno de estos senderos. El sendero mas bonito y el que mas recomiendo, el único que yo hice porque el día estaba lluvioso, fue La Via dell´Amore, la ruta que va desde Riomaggiore a Manarola.

Al llegar a cualquiera de las estaciones encuentras una oficina de información turística
 que te da información sobre horarios y donde puedes comprar un billete para uno, dos o tres días que incluye todos los trayectos entre pueblos tanto andando, hay que pagar por usar los senderos, el ferry o el tren.

Cuando nosotros fuimos el día estaba un poco revuelto por lo que los ferries no estaban funcionando. Por eso decidimos hacer los trayectos entre pueblos en tren salvo el útlimo trayecto, La Via dell´Amore, que decidimos hacer andando.

El primer pueblo en el que paramos fue en Monterosso. Es curioso que la estación de tren está al lado del paseo marítimo donde se puede encontrar una pequeña playa llena de casetas de madera donde dejar las cosas. Un pueblo bañado por un mar turquesa que invita a bañarte. 




Caminando hacia el sur por el paseo encontramos un pequeño tunel que no sabíamos donde llevaba, decidimos atravesarlo y fue cuando nos dimos cuenta de que habíamos llegado a la parte antigua del pueblo. Casitas de colores en la colina con pequeños restaurantes y tiendas pero lo mas bonito fue encontrar los suelos tapizados de flores que delicadamente dejaban los voluntarios formando bonitas figura.



Este pueblo es encantador, creo que es el que mas nos gustó de todos.

Desde aquí cogimos el tren a Vernazza. Lo que mas destaca de este pueblo es el puerto natural que lo protege con su aglomerada playa, los días soleados. Sus barcas en tierra debido a la mar revuelto le dan una bonita estampa de villa marinera.



Como era domingo, al llegar vimos a cantidad de gente saliendo de la iglesia vestidos para la ocasión y sentandose a tomar el vermout en una de las terrazas de sombrillas coloridas de la zona.




El siguiente pueblo era Corniglia. Como solo teníamos un día para visitar los cinco pueblos y no nos iba a dar tiempo, tuvimos que decidir que pueblo dejar de ver. Ya que este es el único pueblo del Cinque Terre que no da al mar y la comunicación desde la estación de tren al centro es mediante un autobús o caminando un rato decidimos que este sería el pueblo que no visitaríamos.

Así que nos dirigimos hacía Manarola. Este pueblo está literalmente construido sobre los acantilados. Detrás del pueblo se pueden ver las terrazas con las viñas.



Fue aquí donde aprovechamos para comer una deliciosa pasta frutti di mare en una de las terracitas sabiendo que el pescado y el marisco en esta zona es de muy buena calidad. Nos sorprendió que a pesar de ser una zona bastante turística el precio de los restaurantes era bastante asequible.
Desde Manarola hicimos la via dell´amore hasta Riomaggiore. El camino hasta el último pueblo es muy tranquilo y fácil. En unos quince minutos en un camino al borde de un acantilado pegado al mar cruzas de uno de los pueblos al otro. 

Riomaggiore es un pueblo muy bonito también con calles empinadas bordeadas por antiguas casas de colores. Tras bajar unas escaleras y cruzar un pequeño paso subterráneo, se llega al mar.


El encanto de Cinque Terre es que, siguiendo el mismo estilo de casitas de colores en acantilados, cada pueblo tiene su encanto y es diferente a los anteriores. Es una perfecta opción para una excursión de un día o incluso hacer noche en uno de los pueblos y pasar dos días descubriéndolos.

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2 comentarios:

  1. increibel al explicacion de la excursion. la tomaremos de guia para nuestras vacaciones. gracias!!!

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  2. Un placer! Os va a gustar mucho, ¡A disfrutarlo! Un abrazo, marta :)

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