Mostrando entradas con la etiqueta Italia. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Italia. Mostrar todas las entradas

miércoles, 23 de abril de 2014

LO MEJOR Y LO PEOR DE VIVIR EN ROMA

Cuando me mudé a Roma para vivir una temporada en Italia, tenía una idea bastante diferente sobre lo que me iba a encontrar allí de la que traigo a España al volver. 

Dicen que los españoles y los italianos nos parecemos mucho. Yo misma pensaba así antes de llegar. No es verdad. Somos muy diferentes. Bueno, si comparas nuestras similitudes con las similitudes entre un esquimal y un italiano o un esquimal y un español, pues si, los italianos y los españoles nos parecemos. Pero si hilas mas fino... la cosa cambia.

Es curioso comprobar que en Italia la mayoría de los estereotipos se cumplen a rajatabla... ¡Mas que en ningún otro país! Convivir con ellos día tras día ha sido una experiencia curiosa, a veces irritante... Estas son las conclusiones que he sacado después de vivir un año en el país de Mario y Luiggi:

La comida:

No solo de pasta, pizza y helado vive el italiano. Tienen otros platos y unos dulces que quitan el sentido... Si a esta pasión por la comida y el comer le unes la pasión por los vinos, haces una mezcla, hipercalórica pero deliciosa.

Cada producto sabe a lo que tiene que saber. El tomate sabe a tomate, la albahaca te envuelve con su aroma, los quesos....ummmmm los quesos...





La mayoría de los italianos te hacen un plato de pasta delicioso con tres ingredientes sueltos que te quedaban en la nevera. Tienen una habilidad innata para la cocina.

En contra, no puedes encontrar muchos restaurantes internacionales en la ciudad. La gran mayoría son italianos, de diferentes regiones pero italianos, curioso siendo la capital.

Además, piensan que su cocina es la mejor del mundo. Si, es buena, a mi me encanta, pero creo que hay otras cocinas muy buenas también.

El lenguaje:

Y con esto me refiero al verbal y al no verbal. Es bien sabido que el italiano habla casi mas con las manos que con la boca ¡Y eso es un don! Poder comunicarte de diversas maneras hace mas rico el lenguaje ¿no?. A mi hace mucha gracia y, después de unos meses viviendo con ellos, se te acaba pegando un poco.




Pero me sigo quedando con el lenguaje verbal. Que maravilla... Aun sigo quedándome en la parra cuando me hablan en italiano. Aunque me estén diciendo "Voy a tirar la basura que huele a perro mojado" yo desconecto y solo escucho "lalalalalalaralalala oh sole mio laralalalala" Sigo sin ser inmune a este idioma, a pesar de todo...

También son gritones como nosotros. Eso debe de ser la sal del Mediterráneo que nos sube el tono de voz.

Los modales:

En cuanto llegues al aeropuerto, olvídate del por favor y del gracias. Recuerdo mis primeras semanas en Roma cuando iba a comprar cualquier cosa o preguntaba algo y decía por favor y gracias. No es que no me contestaran, es que ni me miraban a la cara... Como si no lo hubiera dicho. ¡Que majos! Una amabilidad, una cosita... Por supuesto, dejé de decirlo. Empecé a actuar como un robot. Llego a la caja, comida a la cinta, paso al otro lado, comida a las bolsas, me voy como si estuviera afónica.

No se puede decir que Roma se caracterice por un servicio al cliente estupendo... Pero seas turista o no. A la mínima te sacan de la tienda porque van a cerrar o te dicen en correos "ya si eso vente mañana que solo quedan quince minutos para cerrar...".

Ponte cómodo si tienes que hacer algo de burocracia... Puedes llegar a la edad de Matusalén y no haberlo conseguido aun. 

Los hombres:

¿Tienes tiempo? Por que si empiezo no acabo... Intentaré resumirlo.

Morenazo guapo que te sonríe dulcemente y te pregunta de donde eres. Al decirle que española, se le hacen los ojos chiribitas, como a ti se te han hecho cuando él ha abierto la boca. Te dan ganas de preguntarle "¿eras tu el que salías en el último anuncio de Dolce y Gabana?" Pero te contienes, en parte por que se te puede caer mas la baba al intentar hablar. 




Te dejas llevar por el latin lover, un "che bella che sei", un te miro con mi sonrisa de pícaro para derretirte, te mando un video por la mañana con la famosa escena de La Vita é bella "Buongiorno principessa" y te invito a cenar a un restaurante con velas y uno de fondo tocando la acordeón a lo La dama y el vagabundo. 




Y todo es perfecto, hasta que una tal Lucia llama al chico por teléfono y se pone tan nervioso que tira la vela que quema el mantelito de cuadros al mismo tiempo que entra otra chica por la puerta del restaurante, no es Lucia, gritándole y mirándote con cara de psicópata, y hasta la mismísima cocinera está implicada en la historia como la cuarta, o la quinta, ya me he perdido, y ha intentado envenenarte con la pizza que estabas a punto de probar por que nadie cena con su hombre... 

Y es que, lo de los italianos con el corteje femenino, es para estudiar. Que habilidad para el desdoblamiento de vida, que memoria para no liarla, que saber estar y que poder de organización. Impresionante. Ahora entiendo por que las italianas son tan celosas, normal.

Difícil hacerte amigas italianas, por lo ya explicado, pero también amigos italianos, por que no pierden oportunidad para darlo todo.

Pero lo que mas curioso me parece de todo esto es lo que yo llamo "la infidelidad asumida" y el machismo aun bastante presente en la sociedad. 


La familia:

En esto los españoles y los italianos nos parecemos bastante aunque, los italianos lo llevan mas al extremo, sobre todo los hombres con la mammmma. Estudios científicos recientes confirman que la mamitis aguda en Italia es una de las enfermedades mas extendidas en el género masculino, afectando en gran medida al genero femenino como daño colateral.

La idea de la ayuda entre la familia, disfrutar de buenos momentos juntos, grande comilonas, el siempre estar ahí para lo necesario, es algo en lo que me he educado y que comparto plenamente. Esto es algo que me gusta mucho de los italianos. ¡La de cosas que aprendí viendo El Padrino! ¡La familia es lo mas importante! :)




Relación con los españoles:

Simplemente diciendo que eres español, suelen tratarte bien. Tenemos cierta simpatía entre nosotros. Además, he conocido muchas parejas de italianos con españoles, sobre todo chicas italianas con chicos españoles, por que creo que solemos hacer bastante buena combinación. Nuestras culturas son similares. A nosotros nos encanta su acento y a ellos el nuestro. A nosotros nos encanta Italia y a ellos España. Y siempre es mas fácil para los suegros entender un "grazie" o un "gracias" que un "strugenbajen" o un "aligato".

Naturalidad:

Es difícil saber si cuando se te acerca un chico italiano es por simpatía, por hablar un rato o por que quiere ligar contigo directamente. Bueno, en realidad no es tan difícil. El 99,999% de las veces que se te acerque un chico italiano será para ligar contigo. Tener amigos italianos chicos, heterosexuales, es algo que aun no ha sido conseguido por una mujer a día de hoy pero se está trabajando en ello.

Entre el corteje y que, en general, los italianos son muy de pose, no considero que sean muy naturales en sus relaciones. Se ve todo un poco de cartón piedra.

¿Nacionalismo?:

Me sorprendió mucho descubrir que en Italia hay mucha separación entre en Norte y el Sur. Lo que dicen uno de los otros. Incluso que muchos italianos no se consideren parte de esta nación. Y pensábamos que en España estaba el patio caldeado...

Si vives una temporada en Italia te hartarás de escuchar a los italianos quejarse de Italia, del gobierno, de país, de la gente, del Norte, del Sur, de la mentalidad, de lo poco que cuidan todos los restos históricos y monumentos... Pero mucho ojito con que la crítica venga de fuera. Entonces es cuando se levantan en armas y puedes irte a casa calentito. "Italia es única, la antigua capital del mundo, con una historia y cultura que mas de uno quisiera para su país. La gente es la mas guapa y con mas elegancia, por no hablar de la comida y de la belleza variada del país". Es de esto de lo que tanto se enorgullecen los italianos, y deben hacerlo, pero a veces incluso rozando un poco la arrogancia o lo que yo llamo "ombligismo". 

Puedes ver la bandera de Italia en todas partes, en todas las prendas de ropa, calzado, cartera, pulseras... Eso es impensable en España.





A pesar de todo, Roma es una ciudad mágica. No es una ciudad fácil pero te hace crecer a pasos agigantados. Tiene cosas únicas y te hace sentir sensaciones que no he encontrado en otros lugares del mundo. Quizás un poco anclada en el pasado en muchos aspectos pero, aun así, mi valoración sobre esta aventura es mas que positiva. Me llevo muchas experiencias únicas y nuevos amigos para siempre. ¡Gracias Roma!




Otras entradas que te pueden interesar:

Impresiones de mi primer día en Roma



martes, 25 de marzo de 2014

EXCURSIÓN DE UN DÍA A ORVIETO DESDE ROMA

A solo una hora y cuarto en tren desde Roma se encuentra un precioso pueblo medieval donde respirar tranquilidad paseando por sus encantadoras calles de piedra. Su nombre es Orvieto.

Está situado en lo alto de un acantilado lo que hace la primera vista del pueblo algo épico, como de un libro de caballeros. Un funicular lleva desde la estación de tren al centro de la ciudad en un par de minutos.




Nada mas llegar allí notas el ritmo lento, respiras el aire fresco y admiras la belleza del entorno. Callejuelas empedradas con pequeñas zapaterias, librerías, restaurantes y tiendas con productos de la zona. Algo auténtico de verdad.






Da gusto pasear por sus calles despacio, sin prisa, simplemente disfrutando de sus arcos, sus callejones escondidos y sus casas antiguas con flores en los balcones.





Hasta nos encontramos con Pinocho sentado en un banco pasando la mañana mientras veía pasar a la gente...





Cuestas que suben, cuestas que bajan. 






Dejándote llevar por una de ellas, llegas a un mirador en la parte opuesta a la estación de tren con unas bonitas vistas del campo con sus cipreses de fondo. Un lugar perfecto para sentarte al sol y tomarte un bocadillo.






También hay un Orvieto subterráneo. Cuevas en la piedra que transcurren por debajo de la ciudad, un Orvieto oculto.

Pero lo mejor de la ciudad estaba por llegar. Con los ojos cerrados, me dejé guiar por mi amiga, que ya había visitado la ciudad antes, confiando en su palabra "cierra los ojos y verás... Yo te aviso". Así que eso hice. "Un poco mas, ya llegamos. Espera, ya puedes mirar". Y entonces abrí los ojos y me quedé impresionada.






Ahí estaba, una de las catedrales mas bonitas que había visto nunca. No era muy grande, pero sus colores la hacían muy especial. Me quedé admirándola durante unos minutos, sorprendida  y encantada por tener algo así delante de mis ojos. Una arquitectura bonita, al estilo cebra como digo yo, y su preciosa fachada. Pero además, el entorno. 

La catedral está situada en lo alto de una montaña. Detrás de ella solo se ve el cielo azúl. Está rodeada por una plaza muy bonita de gran amplitud con una torre del reloj.






Un día perfecto, relajante y con la mejor compañía. Un lugar excelente para desconectar de la gran ciudad y vivir la Italia auténtica sin prisas.



Otras entradas que te pueden interesar:

Bari, bonita ciudad de paso hacia Croacia o Grecia

Capri y la Costa Amalfitana

Nápoles y Pompeya

viernes, 7 de febrero de 2014

GUÍA LOW COST PARA PASAR UN DÍA BARATO EN ROMA

Toda persona debería visitar al menos una vez en su vida Roma. Un museo al aire libre. En mi opinión, una de las ciudades mas bonitas del mundo.

Aunque para conocer bien Roma sería necesaria toda una vida, aquí os dejo mis recomendaciones para aquellos que solo tengan un día para verla.


El primer destino, por ser el mas alejado del centro pero al que se puede llegar rápidamente en metro, sería El Vaticano. Visitar la basílica de San Pedro, la plaza de San Pedro y la Capilla Sixtina es algo imprescindible en Roma pero toma su tiempo. 

Coge el metro hasta la parada de Ottaviano, que deja muy cerca del Vaticano, y camina hasta la Plaza de San Pedro. Podrás visitar la plaza y la basílica de forma gratuita. Es impresionante, para unos un exceso y para otros una maravilla. No olvides acercarte a una de las puertas de este pequeño país a ver a la guardia suiza con sus originales uniformes. La visita de la Capilla Sixtina tendrá que ser en la próxima visita a la ciudad porque necesitarías mas tiempo y dinero.


Un breve paseo por la Via della Con Conciliazione, dejando atrás la basílica, te mostrará una vista muy interesante de El Vaticano además de llevarte a El Castel Sant´Angelo, con forma circular.


Desde aquí, se coge de nuevo el metro en la misma estación de Ottaviano hasta la parada llamada Colisseo, no hay perdida con el nombre. El resto del día a pie.

Al salir del metro, te encuentras de frente El Coliseo. Una imponente masa de piedra que merece la pena entrar a verlo (la entrada cuesta 12€ e incluye la entrada al Foro y al Palatino) y, si es posible, coger un guía. Si no, leer un poco antes sobre la historia de El Coliseo porque impresiona mas.


Si has comprado la entrada, puedes visitar el Foro y el Palatino, pero recuerda que tienes poco tiempo y muchas cosas que ver. Además, después te diré un lugar con unas vistas preciosas para ver los foros.

Desde aquí, recorriendo Via dei fori imperiali, verás todas las ruinas de los foros a mano izquierda y, a mano derecha, el mercado mas antiguo del mundo, el Mercado de Trajano y la columna del mismo nombre.

Continúa hasta Piazza de Venezia. Una bonita plaza conocida por el enorme monumento blanco a Victor Manuel II, llamado también la máquina de escribir o la tarta nupcial. 


Te recomiendo que subas a la cafetería de la segunda planta de este monumento desde donde tendrás unas vistas estupendas de la ciudad (gratis).


Desde la cafetería del monumento, se accede directamente a las escalinatas de una iglesia en la parte de atrás, no es necesario bajar a la plaza otra vez. Bajas esas escaleras y subes unas que verás a un par de metros, llegarás a la Plaza del Campidoglio. Es una plaza bastante bonita con una gran estatua en medio de Marco Antonio a caballo.

Pero detrás de esta plaza esta un secreto escondido. Deja a tu espalda la escultura y continua hacia delante bordeando el edificio de frente a ti por su parte izquierda. Justo en la esquina del edificio verás la escultura de Rómulo y Remo. Sigue por ese pequeño parque que verás de frente y bajas las escaleras que verás. Llegarás a un precioso mirador desde donde podrás ver los foros.


Vuelve atrás en tus pasos, bajando las escaleras que dan a la Plaza del Campidoglio y aquí tienes dos opciones:

1. Desviarte hacía la izquierda para ir a ver La boca de la Verdad, si te hace mucha ilusión meter la mano en la boca mágica, y El Circo máximo y después ir al barrio judío.


2. Dirigirte directamente a El barrio judío. Aquí tienes toda la información sobre El barrio judío, uno de los lugares con mas encanto de la ciudad y mas desconocidos.


Vuelve al río y verás, al lado de la sinagoga, el Puente Frabicio, que te llevará directamente a la Isla Tiberina. Una pequeña isla muy mona en medio del río. Crúzala hasta el otro lado del río. 

A estas alturas ya tendrás mas hambre que los pavos de Manolo. Tranqui, en poco te llevaré a un restaurante bueno, bonito y barato.

Continúa por la rivera del río hasta que llegues al siguiente puente, el puente de Garibaldi. Entonces, gira a la izquierda, una avenida grande, y después métete por la segunda calle a la derecha, Vía della Lungaretta. ¡Bienvenido/a al Trastevere!

El Trastevere es un barrio encantador, con las hiedras cayendo por los viejos edificios, restaurantes típicos italianos de manteles de cuadros rojos, pequeñas tiendas... Mejor verlo.


En esta misma calle, en el número 101, a un par de minutos andando, encontrarás mi restaurante recomendado, el más barato de esta zona y con buena comida: Carlo Menta.

Después de recuperar fuerzas sin dejarnos los ahorros...Continuamos por la misma calle viendo los puestecitos hasta llegar a la plaza de Santa María donde hay una pequeña iglesia bastante acogedora y bonita. En esta plaza durante las tardes-noches de primavera-verano, como en la mayoría de las plazas de la ciudad, la gente se sale a beber y hay muy buen ambiente (los vecinos no opinan lo mismo).


Continua paseando por el barrio de frente perdiéndote por las calles, siempre yendo hacía la derecha, hacia el río, y acabarás llegando al puente Sisto. Crúzalo y dirígete a Campo di Fiori.




Desde Campo di Fiori, y ya en pleno centro, será muy fácil llegar a la Piazza Navona donde podrás ver las famosas fuentes y los numerosos artistas pintando o haciendo caricaturas.


Callejeando por el centro, siguiendo las indicaciones y a muy pocos pasos de esta plaza, encontraréis mi plaza favorita, la del Panteón. Siempre con músicos dando un ambiente especial a la plaza, los coches de caballos, la fuente en medio y, sobre todo, El Panteón. 


Entra a ver este antiguo templo transformado en iglesia. En la parte lateral izquierda de esta plaza, según llegas, está el obelisco de Minerva que es bastante simpático.

Dejando la plaza del Panteón a tus espaldas y a la izquierda, giras a la derecha y te dejas llevar por las calles, y el tumulto de gente que se dirige hacia el mismo sitio que tu, hasta llegar a uno de los puntos mas populares de la ciudad, la Fontana di Trevi.


A cualquier hora del día encontrarás gran cantidad de personas aquí así que no te asustes. Tranquilo/a tendrás la oportunidad de bajar a pie de fuente y lanzar tus dos monedas. Una para volver a Roma y la otra encontrar al amor. A mi me fue bien, volví a Roma para quedarme una temporadita, aunque lo del amor...sigo en ello :)

Tiempo de ir hacia la Plaza de España y merendar algo típico. Sales de la Fontana de Trevi por la calle de la derecha, dejándola detrás y a tu mano izquierda. Todo recto por esta calle hasta la calle del Tritón. En ella, gira a la derecha y continúa por la calle girando la segunda calle a la izquierda, Via dei due Macelli. Continuando por estar calle llegarás primero a la Embajada de España y, unos metros después, a las escalinatas de la Plaza de España.


Justo en frente de las escalinatas, está la famosa calle de la moda con las mejores marcas, la mas chic de la ciudad, Via dei condotti. Yo que no soy muy de moda...Recomiendo continuar hasta la segunda calle paralela a esta, Via della Croce, donde encontrarás Pompi, la pastelería que hace los tiramisus mejores de Roma.

Después de este rico descanso, vuelves atrás a la calle del Babuino, de donde venías antes del tiramisú, y continuala hasta el final, llegando a la Piazza del Popolo, con su enorme obelisco en medio y sus iglesias gemelas.

A estas alturas, ya será de noche, llevarás todo el día de pateo, habrás visto los lugares mas importantes y bonitos de la ciudad y querrás descansar pero aprovechando que estas en Roma.

¡Tengo la solución perfecta! No puedes irte de la ciudad sin hacer algo tan típico italiano como tomar el aperitivo. Descansarás, cenarás por menos de diez euros y vivirás una experiencia auténtica en el centro. Aquí te dejo mas información sobre donde ir. Un paseito de despedida por el centro por la noche o visitar algunos de los sitios que mas te hayan gustado, merece la pena. Toda ciudad tiene dos caras, el día y la noche, ninguna mas bonita que la otra.

Día completo en Roma. Espero que lo hayas disfrutado pero, recuerda, aun hay mucha Roma que ver así que no olvides volver...




Otras entradas que te pueden interesar:









sábado, 7 de septiembre de 2013

BARI, BONITA CIUDAD DE PASO HACIA CROACIA O GRECIA

Bari, la capital de la Puglia, es una ciudad con mucho encanto, con un aire medieval, conocida por ser una ciudad costera con buenas playas, por ser donde se cogen ferries para Croacia y Grecia o, simplemente, por ser la segunda ciudad mas importante del sur después de Nápoles.

Se distinguen dos Baris. La Bari moderna, que no dista mucho de cualquier otra ciudad moderna italiana, y la Bari antigua, con su vieja ciudad encerrada entre murallas y construida a base de piedra donde aun se puede escuchar un antiguo dialecto derivado de la jerga usada entre pescadores griegos e italianos para comerciar y que aun es usado al otro lado del adriático también, en Grecia.




Lo que mas destaca de esta parte de la ciudad, además de sus calles laberínticas, son la Catedral de San Sabino, el enorme castillo y la basílica de San Nicola, patrón de la ciudad, donde se encuentra una curiosa representación del santo mas divertida y menos formal de lo habitual.



Merece la pena pasar al menos medio día caminando por estas calles y comiendo en una de las terrazas de alguna de las plazas de esta zona. 

Justo fuera de las murallas, encontramos el paseo marítimo que te lleva en un agradable paseo a la famosa playa Pane e Pomodoro (Pan y tomate), donde puedes tumbarte al sol o darte un baño. No está tan limpia como las playas en España pero no está mal para unas horas al sol.




Para llegar a la playa Pane e Pomodoro, pasas por la pequeña marina de la ciudad, donde encuentras pequeños barcos pesqueros y algunas otras embarcaciones de recreo.




Pero además hay una marina mas grande que es donde se cogen los ferries internacionales que a tantos turistas atraen a esta ciudad ya que es una forma mas barata de cruzar al otro lado del Adriático.



Justo desde este punto de la ciudad, y antes de coger el ferry nocturno de tantas horas que nos llevaría hacia nuestro destino, Dubrovnik, se puede observar una bonita puesta de sol, con faro incluido.



Y aquí fue donde comenzaron nuestras vacaciones por los Balcanes, tras pasar medio día por la ciudad, tiempo necesario y suficiente, nos montamos en el ferry y nos acomodamos en nuestros asientos para pasar bastantes horas navegando rumbo Croacia, pero siempre felices por la aventura que nos esperaba.





Otras entradas que te pueden interesar:





lunes, 22 de julio de 2013

CAMPO DI FIORI, DE DÍA UN MERCADO, DE NOCHE PERFECTO PARA TOMAR ALGO

Originalmente un campo de flores, de aquí su nombre, mercado de caballos un par de días a la semana, lugar donde se realizaban las ejecuciones públicas, mercado de frutas y verduras semanal, son algunas de las actividades que han pasado por esta popular plaza en el centro de Roma.

Aun sigue siendo un centro neurálgico importante, con su mercado principalmente de alimentación y flores todos los días de la semana hasta la hora de comer donde propios y extraños revolotean, algunos comprando, otros solo curioseando, entre los numerosos puestos que ofrecen cosas muy diversas a un precio mas alto de lo normal pero que bien puede ser pagado si se te antojan unas cerezas, unas aceitunas o si quieres llevar algo de pasta de vuelta a casa.




Aceites, vinos, mermeladas artesanales, miel ecológica, frutas, verduras, pasta, frutos secos, dulces caseros, fiambre ahumado...Puedes encontrar cosas muy diferentes pero todas ellas son interesantes. Cada puesto merece la pena, y suelen tenerlos muy ordenados y con una bonita exposición de lo que venden.




Da gusto pasear entre los puestos e investigar que cosas tienen, algunos incluso te darán a probar sus productos, la mayoría deliciosos. Creo que mantiene bastante el aspecto, el trato, y el estilo de los típicos mercados de plaza donde compraban nuestras abuelas, a pesar de estar en el centro de una de las ciudades mas turísticas del mundo...




Otra de las cosas que tiene Campo de Fiori que me encanta, es una heladería en una de sus esquinas que se llama "flor", si, en español...No me preguntes la razón porque no la se...Pero tiene unos helados deliciosos, hechos artesanalmente con unos sabores muy frescos y a buen precio. La forma que tienen de servirte el helado te sorprenderá, es como si lo aireasen para que esté mas cremoso...Y lo consiguen, lo consiguen...




Lo sorprendente de esta animada plaza durante el día, es que por la noche está aun mas animada, ya que Campo di Fiori es un lugar de encuentro de turistas y locales cuando cae el sol para tomar el aperitivo o beber algo en la propia plaza...Ambiente asegurado 365 días al año.

Así que, probablemente, es una de las plazas con mas ambiente de Roma ya que, vayas a la hora que vayas y cualquier día del año, encontrarás gente y cosas que hacer.



Otras entradas que te pueden interesar:






jueves, 11 de julio de 2013

TRES MESES EN ROMA YA, EL TIEMPO VUELA...

Es cierto que Roma es una ciudad extrema, que amas o que odias. Cuando llegué aquí, veía todo de color de rosa, la típica vida italiana idílica y apasionada. Las decenas de estereotipos italianos se mezclan y aparecen a cada paso que das, en cada esquina y tu te sientes en una película de Benigni.

Pasadas unas semanas en la ciudad, vas descubriendo que no todo es tan de color de rosa, te das cuenta del caos de la ciudad, del tráfico, de que cada vez que cruzas por un paso de cebra o semáforo estas arriesgando tu vida, de que el transporte público no es tan bueno como tu pensabas, te acostumbras a ir como sardina en lata en el autobús o a esperarlo por cuarenta minutos un día de diario.

Tus pies empiezan a desear que la ciudad fuera asfaltada en vez de tener esos malditos adoquines que tantas veces te hacen torcerte el pie y que te hacen andar como una torcuata, y eso que yo no soy de tacones...

Por según que zonas, necesitas mucha paciencia y un equipo de rugby para pasar ya que hay ordas de turistas amontonados justo por donde tu quieres cruzar. Y olvídate de que te entre hambre o sed por el centro porque pagarás millones por una simple botella de agua.

Algunos italianos son muuuuy rancios. Te contestan mal o ni si quiera te contestan. Al saludarlos te miran como si fueras un bicho raro y pasan de largo sin hacer ni el menor amago de saludo.

Si tienes algún problema, tardas décadas en solucionarlo porque aquí parece ser que los relojes están prohibidos...Nueve días sin internet por un error de la compañía y unas veinticinco llamadas a atención al cliente me hicieron darme cuenta de esto.

Es en estos momentos cuando piensas "¿donde está la Roma de la que creía estar enamorada?"

Pero cuando menos te la esperas, aparece sonriendo y recordándote que está ahí. Unos niños pequeños jugando en un parque a los que te quedas embobada escuchando como hablan perfectamente ese idioma que tu estas aprendiendo, esa pastelera de barrio que te sonríe al atenderte y te regala un pequeño croisant como bienvenida al barrio a pesar de que ni tu la entiendes a ella ni ella te entiende a ti.

Ese arte por la buena comida, disfrutar de comprar los alimentos, cocinarlos, tomarte tu tiempo para ello, y después saborear cada bocado, sin olvidar esos dulces deliciosos que acaban con tu operación bikini.

Sentirte en el barrio como en casa, que los vecinos o los dependientes te digan "Buona giornata". Descubrir esos rincones tan especiales de barrio donde las cosas cuestan la mitad o menos que en el centro y donde el ambiente es puramente italiano.

Conocer gente nueva y darte cuenta que, igual que hay italianos rancios, también hay italianos muy agradables y divertidos. Empiezas a decir poco a poco frases en italiano y muchas otras veces a pensar e italiano pero, no aun con la suficiente seguridad como para decirlas en alto.

Llegas a casa después de un día duro, abres la ventana porque hace tanto calor que piensas que te va a dar un jamacuco y de repente suenan las campanas de la iglesia del barrio, escuchas los pájaros como salen asustados por el ruido y cuando todo acaba, tu vecina, con la ventana abierta también por el calor, empieza a tocar una preciosa canción al piano que te hace cerrar los ojos y pensar..."¡Que afortunada soy de estar aquí ahora!"

O simplemente, necesitas reconectar con la ciudad, con lo que tanto te gusta de ella, y te vas a dar un paseo por el centro, evitando las zonas mas turísticas o yendo a horas mas tranquilas, y te das cuenta de la belleza de la ciudad en la que vives, de que podrías pasar allí el resto de tu vida simplemente sentada en esa plaza, mirando el Pantheon, traspasando los muros del Coliseo imaginando lo que allí ocurría, cruzando el Tiber hasta el Trastevere y dejándote embelesar por la música de los artistas callejeros...

Entonces caes en la cuenta de que es lo que te llevó a esta ciudad, y no solo lo que te llevó hasta ella, si no lo que te atrapó y aun te atrapa, esa red invisible que te sujeta para que puedas vivir la experiencia plenamente.

Sin duda alguna, Roma, no basta una vida para conocerla. Hoy hace tres meses que llegué pero siento que aun queda tanto que hacer aquí que he decidido quedarme unos meses mas.


Otras entradas que te pueden interesar:





domingo, 30 de junio de 2013

UN DIA EN BOLONIA

Bolonia es la ciudad conocida entre los estudiantes como la Salamanca Italiana. De una gran tradición universitaria, con una de las universidades mas antiguas de Europa, esta ciudad sin duda es una ciudad llena de vida.

Su casco antiguo, el segundo casco antiguo medieval mas grande de Europa después de su paisana Venecia, está lleno de bonitos palacios, fortificaciones y torres fabricadas en el característico material de la ciudad, el ladrillo rojo.





Otra de las características que mas destaca de Bolonia son la cantidad de plazas que hay en la ciudad, y en cada una de ellas encontrarás músico, gente tomando algo en las terrazas, paseando, sentados en alguna fuente hablando...Es es esto lo que mas me gusta de esta ciudad, la vida que tiene.






Algo que me llamó la atención es la gran cantidad de soportales que tiene esta ciudad. Y, como curiosa que soy, al mirar en internet sobre estos, encontré que en toda la ciudad hay un total de 45 kilómetros de de arcadas en sus fachadas, encontrándose aproximadamente 38 de estos kilómetros en el centro. ¡Que pasada!



Otras entradas que te pueden interesar:

Escapada de cuatro días a Capri y la costa Amalfitana

Aprendiendo a hacer pasta fresca italiana

Nápoles y Pompeya, una visita obligada


martes, 18 de junio de 2013

APRENDIENDO A HACER PASTA FRESCA ITALIANA

Si había algo que me hacía ilusión aprender viviendo aquí en Italia era como hacer pasta fresca.

Si se le pregunta a una persona a la que le gusta comer, que disfruta de la cocina en general y de la italiana en concreto, que tiene un amigo italiano que se ofrece a enseñarle la receta y los trucos de como hacer pasta fresca, si quiere aprender, no hay respuesta mas fácil. ¡Si!

Así que un par de días después de la proposición quedamos en mi casa para ponernos manos a la obra. Pensé que, al ser mi primera vez, sería un poco desastre pero todo fue mas fácil de lo que pensaba.

Los ingredientes son pocos y muy básicos: seiscientos gramos de harina, medio vaso de agua, tres huevos, una cucharada pequeña de sal, una cucharada pequeña de aceite y mucho cariño :)

Lo primero que hay que hacer es una pirámide con la harina.


Hacemos un agujero en la pirámide y metemos dentro los huevos, un poquito de agua, la sal y el aceite.


Después, nos toca mezclar con nuestras manos todos los ingredientes hasta que, poco a poco, se vaya formando una masa. Si vemos que se nos está pegando la mezcla a las manos, ponemos un poquito de harina. Si, por el contrario, vemos que la masa está quedando un poco seca, ponemos un poquito de agua.


Guarreas todo pero ¡es tan divertido!. Te sientes como un niños jugando...Por eso, creo que es ideal para hacerlo con peques. Después de dale que te pego toma que te doy por un tiempo, llegas a una masa uniforme que te llenará de orgullo y satisfacción.


Haz una bola con la masa y métela en un trapo dejándola reposar una media hora o mas en una zona a temperatura ambiente, en la misma encimera de la cocina.


Mientras que la masa reposaba, nos pusimos a hacer la salsa, ragú.

Esto es mas fácil, mezclas un sofrito de apio, cebolla y zanahoria con carne picada, tomate frito, sal, un poco de aceite y vino tinto y los pones a fuego lento a calentar. En una media hora estará preparado, la carne habrá cogido el sabor de todos los ingredientes y la masa ya estará preparada para ser cortada.


Ahora toca lo que requiere mas fuerza y paciencia. Amasar con el rodillo. Tienes que dejar la masa fina y para ello, tienes que rodar el rodillo para todos los sentidos estirando la masa lo máximo. ¡Pero antes! No olvides poner harina espolvoreada en la encimera para que no se te pegue la masa...


Después, tendrás que cortar la masa en dos mitades, para que el trabajo sea más fácil y enrollar cada parte por separado. Haciéndolo así, será mas fácil cortar los fettuccine. Una vez tengas el rollito, empieza a cortarlo finito con un cuchillo sin dientes.


Para abrir la pasta solo tendrás que tirar de uno de los extremos de cada trozo que hayas cortado y así irán saliendo las tiras de la pasta ya cortada.



¡Aun te queda la otra mitad de la masa! Haz exactamente lo mismo hasta tener toda la masa cortada y separada en fettuccine.


¡Pasta fresca hecha! ¿A que no es tan difícil? Receta apta para todos los públicos.

La pasta ya está lista para cocer así que caliente agua y cuando esté hirviendo, pon la pasta en la cazuela con un poco de sal y un chorrito de aceite de oliva. En cinco minutos tendrás tu pasta preparada para ser devorada. Si a esta, le añades la salsa de ragú...¡Te deleitarás como en el séptimo cielo!


¡Ahora te toca probar a ti! ;)

Próxima receta por aprender....¿Pizza? ¿Tiramisú? Arghghhhgh se me hace la boca agua solo de pensarlo...


Otras entradas que te pueden interesar:

Cosas quiero hacer/ver en Roma

A través de la cerradura: La cúpula de San Pedro y tres países a tus pies

En busca del Papa Paco, conocido también como el Papa Francisco