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sábado, 29 de noviembre de 2014

DISFRUTAR DEL TODO INCLUIDO EN PLAYA DEL CARMEN


No soy de las personas que compran un paquete de siete días todo incluido para quedarme metida en el hotel, y menos en lugares tan espectaculares donde suelen darse este tipo de paquetes. Me gusta aprovechar el tiempo conociendo la zona y visitando lugares. Pero tengo que reconocer que sentirse como una reina de vez en cuando tampoco está nada mal... 

Además del día de llegada, que estábamos un poco perdidas en todos los aspectos, solo nos dejamos dos días de playa de relax total.

Nos alojábamos en el hotel Riu Tequila, una pasada de hotel de cinco estrellas con un servicio excelente y muy bien situado donde saben perfectamente como hacer que tus vacaciones sean inolvidables.

Este hotel es parte de la cadena Riu que cuenta con otros hoteles en la zona por lo que podíamos disfrutar de todas las instalaciones de la cadena. Eso suponía poder acceder a unos quince restaurantes, asiáticos, braseries, mexicanos, internacionales... Además de eso, podíamos acceder también a las piscinas y todas las zonas comunes de estos resorts. No nos hizo mucha falta porque con nuestro hotel y el Riu Yucatán nos sobró.

Después de un desayuno delicioso con todo tipo de comida en un restaurante enorme en nuestro hotel, nos cogíamos un trenecito del hotel que nos llevaba hasta la playa. Andando se tardaba cinco minutos pero puestas a ser tratadas como reinas...




Allí nos esperaban una infinidad de tumbonas bajo palmeras y sobre una arena fina y blanca con unas vistas impresionantes a un mar turquesa y tranquilo. ¿Quien no se relaja en estas condiciones?
Pues todavía la cosa mejora...




Bebidas refrescantes, zumos naturales y cocktails ilimitados en la tumbona a la vez que nachos con queso, helados, sandwiches, fruta fresca, ensaladas... 24 horas disponibles para ti a pie de playa. Y, por supuesto, deliciosos restaurantes especializados en comida del mundo repletos de comida, muy bien cocinada.




Que te cansabas de estar tirada en la hamaca, te ibas a dar un baño al mar (eso sí, el agua estaba mas caliente que una sopa). 





Que te has cansado de tomar el sol y quieres refrescarte, vete a la piscina a cuatro pasos de la playa donde hay una barra esperándote para servirte lo que quieras mientras escuchas música, estilo discoteca pero al descubierto y todos en bikini.




Que te ha estresado tanta música y la gente dándolo todo, vete al jacuzzi y relájate al sol. ¡Un poquito de actividad por favor! También hay. Voley playa, dardos, fútbol playa, aquaerobic, snorkel, vela, submarinismo, pesca, flysurf con parapente... (estos últimos de pago). Lo que quieras. 

Si te has quedado con ganas de más, date una ducha, cámbiate y vete a ver alguno de los espectáculos que ofrecen estos hoteles todas las noches. Y después, vete a una de sus discotecas para acabar la noche.

Al comprar este paquete de todo incluido pensé "Yo no voy a ser la típica persona que se cruce medio mundo para estar tumbada al sol comiendo y bebiendo todo el día...". Pues la verdad es que, una vez que estás allí, te das cuenta que podrías estar así mas de lo que pensabas. Realmente, sentirte tan bien tratada, que tienes todo a tu disposición 24 horas y poder simplemente descansar, relajarte, disfrutar del mar... con todo tipo de caprichos, gusta, te hace sentir bien y te hace desconectar. Todo el mundo debería probarlo al menos una vez en la vida.





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lunes, 3 de noviembre de 2014

XCARET, UNA MANERA DIVERTIDA DE CONOCER MEJOR MÉXICO

Xcaret es un lugar donde experimentar México, un parque donde vivir la naturaleza y la cultura de este país, donde descubrir y aprender de primera mano. Está construido de tal forma que respeta al máximo el entorno, lo cuida y lo preserva. De hecho, una parte de la entrada que pagas va dirigida para programas de conservación de la flora y fauna silvestre. 

La entrada es un poco cara, unos 94€, pero esta entrada incluye:

-Comida en uno de los doce restaurantes que tiene el parque donde la comida es auténtica mexicana, aunque puedes también encontrar comida internacional, es muy abundante y está deliciosa y además bebidas ilimitadas durante la comida.

-Una taquilla para que uses durante el día.

-Chalecos salvavidas para las actividades donde son necesarios.

-Equipo completo para hacer snorkel por el parque.

-Acceso a todas las exhibiciones culturales y con animales (incluido el espectáculo final que es increíble), zonas acuáticas, de fauna y flora del parque.

-Material para uso por todo el parque como hamacas, flotadores grandes, tumbonas, sillas y mesas en las playas etc.

-WiFi gratis.

-Vestuarios con duchas, baños etc.

Lo que no incluye son las actividades extras que nosotras no quisimos hacer por que, o bien estaban relacionadas con animales adiestrados, y eso no nos gusta mucho, o bien eran demasiado caras. Algunas de las mas populares son:

-Nadar con tiburones.

-Tour de snorkel.

-Nadar con delfines.

-Recibir masaje con serpientes.

-Pasear con escafandra por el fondo del mar.

-Nadar con rayas.

Puedes llegar hasta allí en una furgoneta común como la que cogimos a Tulum, de hecho, es la misma, que para antes y cuesta solo un par de euros ida y vuelta.

El parque se divide principalmente en tres actividades:

-Las actividades acuáticas: nadar por ríos subterráneos (¡muy interesante!), playas y piscinas naturales, acuario de arrecife de coral, el área de tortugas marinas, mantas, hacer snorkel...




-Las actividades selváticas: conocer algunos animales típicos de esta zona en su habitat natural como los tapir, murciélagos, mariposas, jaguares, monos, entre otros animales, y un montón de aves silvestres que encontrarás por todo el parque.




-Las actividades culturales: visitar zonas arqueológicas, ver la ceremonia ritual de los voladores, descubrir el cementerio de Guadalupe (muy diferente a los nuestros), conocer un pueblo maya donde encontrarás palapas donde trabajan el cuero, la madera, la lana, donde hacen artesanía, te enseñan a hacer chocolate de forma tradicional, donde puedes ver como viven y hablar con algunos de ellos que te explicarán cualquier duda que tengas. 




Y lo mas impresionante y completo, el espectáculo final que te dejará con la boca abierta donde se hace un repaso histórico y cultural de México durante unas horas con baile, música, fuego, animales, rituales...




Aquí tienes la página web oficial para que puedas informarte mejor. ¡Te recomiendo que vayas!



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miércoles, 23 de abril de 2014

LO MEJOR Y LO PEOR DE VIVIR EN ROMA

Cuando me mudé a Roma para vivir una temporada en Italia, tenía una idea bastante diferente sobre lo que me iba a encontrar allí de la que traigo a España al volver. 

Dicen que los españoles y los italianos nos parecemos mucho. Yo misma pensaba así antes de llegar. No es verdad. Somos muy diferentes. Bueno, si comparas nuestras similitudes con las similitudes entre un esquimal y un italiano o un esquimal y un español, pues si, los italianos y los españoles nos parecemos. Pero si hilas mas fino... la cosa cambia.

Es curioso comprobar que en Italia la mayoría de los estereotipos se cumplen a rajatabla... ¡Mas que en ningún otro país! Convivir con ellos día tras día ha sido una experiencia curiosa, a veces irritante... Estas son las conclusiones que he sacado después de vivir un año en el país de Mario y Luiggi:

La comida:

No solo de pasta, pizza y helado vive el italiano. Tienen otros platos y unos dulces que quitan el sentido... Si a esta pasión por la comida y el comer le unes la pasión por los vinos, haces una mezcla, hipercalórica pero deliciosa.

Cada producto sabe a lo que tiene que saber. El tomate sabe a tomate, la albahaca te envuelve con su aroma, los quesos....ummmmm los quesos...





La mayoría de los italianos te hacen un plato de pasta delicioso con tres ingredientes sueltos que te quedaban en la nevera. Tienen una habilidad innata para la cocina.

En contra, no puedes encontrar muchos restaurantes internacionales en la ciudad. La gran mayoría son italianos, de diferentes regiones pero italianos, curioso siendo la capital.

Además, piensan que su cocina es la mejor del mundo. Si, es buena, a mi me encanta, pero creo que hay otras cocinas muy buenas también.

El lenguaje:

Y con esto me refiero al verbal y al no verbal. Es bien sabido que el italiano habla casi mas con las manos que con la boca ¡Y eso es un don! Poder comunicarte de diversas maneras hace mas rico el lenguaje ¿no?. A mi hace mucha gracia y, después de unos meses viviendo con ellos, se te acaba pegando un poco.




Pero me sigo quedando con el lenguaje verbal. Que maravilla... Aun sigo quedándome en la parra cuando me hablan en italiano. Aunque me estén diciendo "Voy a tirar la basura que huele a perro mojado" yo desconecto y solo escucho "lalalalalalaralalala oh sole mio laralalalala" Sigo sin ser inmune a este idioma, a pesar de todo...

También son gritones como nosotros. Eso debe de ser la sal del Mediterráneo que nos sube el tono de voz.

Los modales:

En cuanto llegues al aeropuerto, olvídate del por favor y del gracias. Recuerdo mis primeras semanas en Roma cuando iba a comprar cualquier cosa o preguntaba algo y decía por favor y gracias. No es que no me contestaran, es que ni me miraban a la cara... Como si no lo hubiera dicho. ¡Que majos! Una amabilidad, una cosita... Por supuesto, dejé de decirlo. Empecé a actuar como un robot. Llego a la caja, comida a la cinta, paso al otro lado, comida a las bolsas, me voy como si estuviera afónica.

No se puede decir que Roma se caracterice por un servicio al cliente estupendo... Pero seas turista o no. A la mínima te sacan de la tienda porque van a cerrar o te dicen en correos "ya si eso vente mañana que solo quedan quince minutos para cerrar...".

Ponte cómodo si tienes que hacer algo de burocracia... Puedes llegar a la edad de Matusalén y no haberlo conseguido aun. 

Los hombres:

¿Tienes tiempo? Por que si empiezo no acabo... Intentaré resumirlo.

Morenazo guapo que te sonríe dulcemente y te pregunta de donde eres. Al decirle que española, se le hacen los ojos chiribitas, como a ti se te han hecho cuando él ha abierto la boca. Te dan ganas de preguntarle "¿eras tu el que salías en el último anuncio de Dolce y Gabana?" Pero te contienes, en parte por que se te puede caer mas la baba al intentar hablar. 




Te dejas llevar por el latin lover, un "che bella che sei", un te miro con mi sonrisa de pícaro para derretirte, te mando un video por la mañana con la famosa escena de La Vita é bella "Buongiorno principessa" y te invito a cenar a un restaurante con velas y uno de fondo tocando la acordeón a lo La dama y el vagabundo. 




Y todo es perfecto, hasta que una tal Lucia llama al chico por teléfono y se pone tan nervioso que tira la vela que quema el mantelito de cuadros al mismo tiempo que entra otra chica por la puerta del restaurante, no es Lucia, gritándole y mirándote con cara de psicópata, y hasta la mismísima cocinera está implicada en la historia como la cuarta, o la quinta, ya me he perdido, y ha intentado envenenarte con la pizza que estabas a punto de probar por que nadie cena con su hombre... 

Y es que, lo de los italianos con el corteje femenino, es para estudiar. Que habilidad para el desdoblamiento de vida, que memoria para no liarla, que saber estar y que poder de organización. Impresionante. Ahora entiendo por que las italianas son tan celosas, normal.

Difícil hacerte amigas italianas, por lo ya explicado, pero también amigos italianos, por que no pierden oportunidad para darlo todo.

Pero lo que mas curioso me parece de todo esto es lo que yo llamo "la infidelidad asumida" y el machismo aun bastante presente en la sociedad. 


La familia:

En esto los españoles y los italianos nos parecemos bastante aunque, los italianos lo llevan mas al extremo, sobre todo los hombres con la mammmma. Estudios científicos recientes confirman que la mamitis aguda en Italia es una de las enfermedades mas extendidas en el género masculino, afectando en gran medida al genero femenino como daño colateral.

La idea de la ayuda entre la familia, disfrutar de buenos momentos juntos, grande comilonas, el siempre estar ahí para lo necesario, es algo en lo que me he educado y que comparto plenamente. Esto es algo que me gusta mucho de los italianos. ¡La de cosas que aprendí viendo El Padrino! ¡La familia es lo mas importante! :)




Relación con los españoles:

Simplemente diciendo que eres español, suelen tratarte bien. Tenemos cierta simpatía entre nosotros. Además, he conocido muchas parejas de italianos con españoles, sobre todo chicas italianas con chicos españoles, por que creo que solemos hacer bastante buena combinación. Nuestras culturas son similares. A nosotros nos encanta su acento y a ellos el nuestro. A nosotros nos encanta Italia y a ellos España. Y siempre es mas fácil para los suegros entender un "grazie" o un "gracias" que un "strugenbajen" o un "aligato".

Naturalidad:

Es difícil saber si cuando se te acerca un chico italiano es por simpatía, por hablar un rato o por que quiere ligar contigo directamente. Bueno, en realidad no es tan difícil. El 99,999% de las veces que se te acerque un chico italiano será para ligar contigo. Tener amigos italianos chicos, heterosexuales, es algo que aun no ha sido conseguido por una mujer a día de hoy pero se está trabajando en ello.

Entre el corteje y que, en general, los italianos son muy de pose, no considero que sean muy naturales en sus relaciones. Se ve todo un poco de cartón piedra.

¿Nacionalismo?:

Me sorprendió mucho descubrir que en Italia hay mucha separación entre en Norte y el Sur. Lo que dicen uno de los otros. Incluso que muchos italianos no se consideren parte de esta nación. Y pensábamos que en España estaba el patio caldeado...

Si vives una temporada en Italia te hartarás de escuchar a los italianos quejarse de Italia, del gobierno, de país, de la gente, del Norte, del Sur, de la mentalidad, de lo poco que cuidan todos los restos históricos y monumentos... Pero mucho ojito con que la crítica venga de fuera. Entonces es cuando se levantan en armas y puedes irte a casa calentito. "Italia es única, la antigua capital del mundo, con una historia y cultura que mas de uno quisiera para su país. La gente es la mas guapa y con mas elegancia, por no hablar de la comida y de la belleza variada del país". Es de esto de lo que tanto se enorgullecen los italianos, y deben hacerlo, pero a veces incluso rozando un poco la arrogancia o lo que yo llamo "ombligismo". 

Puedes ver la bandera de Italia en todas partes, en todas las prendas de ropa, calzado, cartera, pulseras... Eso es impensable en España.





A pesar de todo, Roma es una ciudad mágica. No es una ciudad fácil pero te hace crecer a pasos agigantados. Tiene cosas únicas y te hace sentir sensaciones que no he encontrado en otros lugares del mundo. Quizás un poco anclada en el pasado en muchos aspectos pero, aun así, mi valoración sobre esta aventura es mas que positiva. Me llevo muchas experiencias únicas y nuevos amigos para siempre. ¡Gracias Roma!




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lunes, 17 de febrero de 2014

PLAN PARA EL DOMINGO POR LA MAÑANA: MERCADILLO DE PORTA PORTESE

Si es domingo, hace buen día y te has levantado con ganas de pasear y de ver cosas diferentes, te recomiendo que vayas al mercado mas grande y popular de Roma, el mercado de Porta Portese, en el barrio de Trastevere.

Los primeros puestos empiezan a ser montados sobre las seis de la mañana pero, para quien no sea tan madrugador, tranquilo porque la actividad del mercado no termina hasta pasadas las dos de la tarde. 




Es fácil llegar hasta el mercado. Los puestos son montados en la Via Portuense y en las calles aledañas a Viale Trastevere. Varios autobuses (3, 5, 23, 170, 280) y el tranvía 8 llevan hasta allí.

Es un mercado donde se mezclan los turistas y los residentes, donde se puede encontrar ropa desde cincuenta céntimos, discos actuales y antiguos, comida típica italiana, zapatos, artículos para el hogar, muebles, juguetes, complementos, semillas, artesanía de diferentes partes del mundo (Perú, Méjico, China...) o casi cualquier cosa que necesites, o que no.




Pero a mi, que soy poco de compras, lo que mas me llamó la atención fue la cantidad de puestos que había con antigüedades, libros viejos, maletas de mas de cincuenta años, cámaras del pleistoceno, cromos de cuando éramos pequeños, máquinas de coser Singer e incluso cartas de mas de sesenta años provenientes de otros países sin abrir por sus destinatarios... Un sin fin de artículos curiosos con una historia detrás que, en muchos casos, nunca se conocerá. ¿Cómo habrían llegado hasta allí? ¿A quien pertenecieron? ¿De que han sido testigos? Si pudieran hablar... Mas de uno nos dejaría con la boca abierta.




Los precios están bastante bien y siempre se puede regatear, excepto con las antigüedades que ya es otro cantar... Seguro que no hay quien se vaya de aquí con las manos vacías.

Amenizando este agradable paseo infinito, encontramos un peculiar hombre que se gana la vida cantando y tocando cualquier tipo de instrumento creado por él para entretener a los que deciden pasar la mañana por allí.




Con pocas compras hechas y un apetito voraz, nos fuimos caminando hasta uno de nuestros restaurantes favorito y más económico de Trastevere, Carlo Menta, donde nos comimos unas pizzas deliciosas en la terraza en pleno mes de febrero.

Un paseo por todo el centro hasta Monti, donde entramos a ver el mercado que se celebra en este barrio todos los sábados y domingos. Pequeño, moderno y vanguardista, para quien le guste este tipo de cosas únicas y artísticas y pueda permitírselo, también merece la pena. 

Y para terminar, como no puede ser de forma diferente en Roma, un helado y para casa.



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jueves, 11 de julio de 2013

TRES MESES EN ROMA YA, EL TIEMPO VUELA...

Es cierto que Roma es una ciudad extrema, que amas o que odias. Cuando llegué aquí, veía todo de color de rosa, la típica vida italiana idílica y apasionada. Las decenas de estereotipos italianos se mezclan y aparecen a cada paso que das, en cada esquina y tu te sientes en una película de Benigni.

Pasadas unas semanas en la ciudad, vas descubriendo que no todo es tan de color de rosa, te das cuenta del caos de la ciudad, del tráfico, de que cada vez que cruzas por un paso de cebra o semáforo estas arriesgando tu vida, de que el transporte público no es tan bueno como tu pensabas, te acostumbras a ir como sardina en lata en el autobús o a esperarlo por cuarenta minutos un día de diario.

Tus pies empiezan a desear que la ciudad fuera asfaltada en vez de tener esos malditos adoquines que tantas veces te hacen torcerte el pie y que te hacen andar como una torcuata, y eso que yo no soy de tacones...

Por según que zonas, necesitas mucha paciencia y un equipo de rugby para pasar ya que hay ordas de turistas amontonados justo por donde tu quieres cruzar. Y olvídate de que te entre hambre o sed por el centro porque pagarás millones por una simple botella de agua.

Algunos italianos son muuuuy rancios. Te contestan mal o ni si quiera te contestan. Al saludarlos te miran como si fueras un bicho raro y pasan de largo sin hacer ni el menor amago de saludo.

Si tienes algún problema, tardas décadas en solucionarlo porque aquí parece ser que los relojes están prohibidos...Nueve días sin internet por un error de la compañía y unas veinticinco llamadas a atención al cliente me hicieron darme cuenta de esto.

Es en estos momentos cuando piensas "¿donde está la Roma de la que creía estar enamorada?"

Pero cuando menos te la esperas, aparece sonriendo y recordándote que está ahí. Unos niños pequeños jugando en un parque a los que te quedas embobada escuchando como hablan perfectamente ese idioma que tu estas aprendiendo, esa pastelera de barrio que te sonríe al atenderte y te regala un pequeño croisant como bienvenida al barrio a pesar de que ni tu la entiendes a ella ni ella te entiende a ti.

Ese arte por la buena comida, disfrutar de comprar los alimentos, cocinarlos, tomarte tu tiempo para ello, y después saborear cada bocado, sin olvidar esos dulces deliciosos que acaban con tu operación bikini.

Sentirte en el barrio como en casa, que los vecinos o los dependientes te digan "Buona giornata". Descubrir esos rincones tan especiales de barrio donde las cosas cuestan la mitad o menos que en el centro y donde el ambiente es puramente italiano.

Conocer gente nueva y darte cuenta que, igual que hay italianos rancios, también hay italianos muy agradables y divertidos. Empiezas a decir poco a poco frases en italiano y muchas otras veces a pensar e italiano pero, no aun con la suficiente seguridad como para decirlas en alto.

Llegas a casa después de un día duro, abres la ventana porque hace tanto calor que piensas que te va a dar un jamacuco y de repente suenan las campanas de la iglesia del barrio, escuchas los pájaros como salen asustados por el ruido y cuando todo acaba, tu vecina, con la ventana abierta también por el calor, empieza a tocar una preciosa canción al piano que te hace cerrar los ojos y pensar..."¡Que afortunada soy de estar aquí ahora!"

O simplemente, necesitas reconectar con la ciudad, con lo que tanto te gusta de ella, y te vas a dar un paseo por el centro, evitando las zonas mas turísticas o yendo a horas mas tranquilas, y te das cuenta de la belleza de la ciudad en la que vives, de que podrías pasar allí el resto de tu vida simplemente sentada en esa plaza, mirando el Pantheon, traspasando los muros del Coliseo imaginando lo que allí ocurría, cruzando el Tiber hasta el Trastevere y dejándote embelesar por la música de los artistas callejeros...

Entonces caes en la cuenta de que es lo que te llevó a esta ciudad, y no solo lo que te llevó hasta ella, si no lo que te atrapó y aun te atrapa, esa red invisible que te sujeta para que puedas vivir la experiencia plenamente.

Sin duda alguna, Roma, no basta una vida para conocerla. Hoy hace tres meses que llegué pero siento que aun queda tanto que hacer aquí que he decidido quedarme unos meses mas.


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lunes, 12 de noviembre de 2012

NEWTOWN FESTIVAL 2012

El plan para este domingo, si el tiempo acompañaba, era irnos de festival. De hecho a uno de los mas famosos de la ciudad, el Newtown Festival que está en uno de los barrios mas animados y jóvenes de la ciudad así que tenía muy buena pinta, y no defraudó.
 
 
El festival era gratuito, las únicas cosas que debías saber es que no se podía llevar ni comida ni bebida, solo tu propia botella de agua para rellenarla en las fuentes como medida ecológica. Aunque dentro del parque, el Memorial Rest Park, había un montón de puestos con comida de muchos países diferentes donde podías picotear e incluso puestos donde te daban mojito, te helado y otras bebidas a probar de forma gratuita.
 
Cuando llegué con una amiga nos quedamos impresionadas de la cantidad de gente que había, iba a ser imposible encontrar al resto de nuestros amigos que estaban tirados por el cesped quien sabe donde. Y para colmo, como había tanta gente, los móviles no funcionaban, debieron colapsarse así que la única forma que teníamos de encontrar a nuestros amigos era moviéndonos al ritmo de la música mientras avanzábamos entre la gente, intentando no pisar ningún pie, ninguna mano, ningún nada...Era como jugar a donde está Wally pero encima mis amigos ni si quiera iban de rayas...
 
 
 
 
Así que después de un rato viendo el ambiente, los puestecillos de artesanía, alguna que otra cosa curiosa como un cajero automático portatil y de darnos cuenta de que iba a ser imposible encontrar a nuestros amigos...De repente mi amiga dice "¡¿Ese no es Adrián?!" y yo pensé que era imposible ver a alguien entre tanta multitud, que seguramente algún humillo vecino con olor aromático estaba haciendo que viera visiones, pero no, resultó ser nuestro amigo, al que seguimos durante cinco minutos através de la multitud gritando su nombre sin que se diera cuenta y sin que parase de andar.
 
 

 
 
Así que una vez encontrada toda la tropa, y mas cuando pensábamos que ya no les íbamos a encontrar de ninguna manera, saludamos a la gente, nos tiramos al cesped y disfrutamos del festival con el concierto de reggae de fondo mientras charlábamos.
 
 
 
 
¿Qué no sabíamos si el tiempo nos iba a dejar disfrutar del festival? Pues es verdad, de hecho casi no nos deja, pero porque hizo una soflama que yo pensé que ibamos a acabar como conguitos pero al final no. Sigo con mi color blanco folio natural, gracias a la crema factor 120 que encargué que me hicieran especialmente para estar protegida aquí en Australia :) 
 
 
 
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miércoles, 20 de junio de 2012

LO MEJOR Y LO PEOR DE JAPÓN

Siempre digo lo mismo pero está claro que en menos de dos semanas que he estado en japón solo he podido hacerme una idea de lo que es el país y no sería justo hablar como si fuera una experta en Japón pero las sensaciones que he tenido o las experiencias que he vivido en este país me hacen llegar a las siguientes conclusiones:

Lo Mejor de Japón:

-La gente. Lo que mas me ha gustado de Japón es como es la gente entre ellos y con los extranjeros. Tienen unos valores difíciles de encontrar hoy en día. Son confiados porque no ven tanta maldad, son muy respetuosos porque dan por hecho que tu lo eres también con ellos, son pacientes, amables, acogedores, muy limpios, extremadamente ordenados y puntuales. Funcionales a todos los niveles, quizás se dejan llevar poco por su instintos porque son reservados y muy correctos. En mi opinión, les faltaría un poco de pasión, de sangre en las venas pero son de las mejores personas que he encontrado en los treinta países que ya conozco.

-La tranquilidad. A pesar de ser macrociudades, tanto en Tokio como en Kioto, cada pocos metros encuentras oasis de paz donde desconectar, rezar, pensar. Es algo parecido a lo que podría pasarnos a nosotros con las iglesias pero la diferencia es que allí los templos están rodeados de jardines, estanques, peces y los edificios son hechos de materiales de la tierra por lo que todo está mas ligado a la naturaleza y al hecho de desconectar, no tanto a una religión u otra.

-El contraste. Japón es un país de contrastes continuos. Paz y ritmos de locura en sus ciudades. Tradición y modernismo. Aislamiento y aperturismo. Creo que la clave de que sea una cultura tan especial es que en casi todas estas cosas mantienen un equilibrio perfecto entre unas y otras que les permite evolucionar sin dejar de mirar atrás.

-La comida. Además de ser deliciosa, es original, muy sana y me arriesgaría a decir que la gran mayoría de esta bastante mas ecológica que la que podemos encontrar en otras partes del mundo.

-La cultura auténtica. Han sabido mantener sus tradiciones ancestrales hasta día de hoy y además se sienten muy orgullosos de ellas. Es un país poco manipulado por la globalización donde encuentras cosas únicas y auténticas que tienen siglos y siglos de existencia. No he conocido un lugar mas auténtico y original que Japón.

-La organización. Todo está medido al dedillo, Aunque vayas a una de las estaciones principales de Tokio en hora punta no hay empujones, aglomeraciones, colas...Parecen que todo están acompasados para no molestarse los unos a los otros en un orden imaginario dictado por nadie. Creo entender que son tan ordenados porque desde pequeños son adoctrinados para ello ya que siendo tantísima población en un espacio relativamente pequeño y siendo además una isla bastante aislada, si no tuvieran este orden sería un completo caos.


Lo peor de Japón:

-Tarjetas de crédito. Durante los últimos dos días estuvimos con a penas unos diez euros al cambio en efectivo. La idea era pagar con tarjeta pero es sorprendente que, con lo avanzado que es Japón, en muchos sitios no aceptaran tarjeta. Pero lo peor de todo es que, ciñéndonos solo a los sitios que aceptaban tarjeta Visa y/o Mastercard que eran las que nosotras llevábamos, a la hora de pagar no aceptaban la tarjeta. Todas las tarjetas tenían fondos y habían sido usadas en países del mundo como Brasil, Estados Unidos, Marruecos, Estambul...Pero aquí no nos la aceptaban. Decían que era porque el datáfono no era compatible por lo que nos las vimos y deseamos para poder sobrevivir los últimos dos días.

-El idioma. A parte de no entender los menús en los restaurantes, muchas calles, estaciones de tren o metro y demás cosas fundamentales estaban escritas solo con carácteres japoneses por lo que era muy difícil para nosotras descifrar lo que ponía. Al ser un idioma completamente diferente al nuestro era imposible deducir algo de lo que ponía pero además de eso es que no encontramos mucha gente que hablase inglés así que nos limitábamos a hacernos entender con un poco de inglés, algunos gestos y mucha paciencia gracias a su simpatía.



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martes, 19 de junio de 2012

LA COMIDA Y LOS RESTAURANTES EN JAPÓN

Está claro que cada país, incluso cada región en el mundo tiene su estilo de cocina, sus ingredientes, sus platos típicos, sus condimentos o especias...Y después de haber probado comidas de muchos lugares del mundo, he de decir que la comida de Japón es de las mas sanas que he comido y también de las mas curiosas.

La dieta japonesa se basa principalmente en las verduras y el arroz, que están presentes en casi todos los platos, y es complementada por la ternera, el pollo y especialmente el pescado.



La forma de cocinar la mayoría de sus platos es de forma natural y sencilla, sin copiosas salsas, pesados ingredientes o especias picantes. La mayoría de los platos son sencillos, cocinados al vapor, a la plancha, al fuego pero con los ingredientes fundamentales, nada mas. Y por su puesto, el famoso sushi y el sashimi, pescado crudo sin sazonar.

A pesar de no tener fuertes ingredientes, el sabor de cada uno de sus platos es intenso, no como pasa en muchos lugares del mundo donde te tomas un tomate y no te sabe a nada. Probablemente porque su forma de agricultura es mucho mas tradicional, natural y ecológica.

La gastronomía japonesa va mucho mas allá del sushi. Tienen deliciosas barbacoas a base de carne de res finamente cortada que se moja en diferentes salsas que maxifican su sabor.

La famosa sopa miso, de textura un tanto densa que lleva tofu, unas algas verdes gelatinosas y otros ingredientes como huevo o verduras. Esencial para los días de frío.

Los tallarines de diferentes ingredientes, tamaños y grosores forman parte de los platos esenciales también. Udon, Soba, Somen, Ramen, son presentados en un caldo con verduras y huevo e incluso con algo de carne o en seco para ser mojados en salsas.

El entrante mas famoso es el edamame que no son otra cosa que las vainas de soja hervidas o a la plancha con sal por encima que se comen como pipas.

Mucho platos son elaborados con tofu pero a mi personalmente no me gusta mucho porque carece de sabor y su textura es un tanto extraña para mi. En pocas cantidades no es un problema pero en grandes no es plato de mi gusto la verdad.

La salsa de soja no falta en ninguna mesa japonesa. Es usada para el sushi pero también para otros platos aunque también hay otras salsas de similar textura y color pero con sabores diferentes que también son usadas frecuentemente.

Una de esas salsas es la específica que se usa para mojar los gyozas que son una especie de raviolis rellenos normalmente de verduras o de cerdo cocinados al vapor o pasado por la plancha que también son comunes entrantes.



La tempura suelen ser verduras, gambas, setas fritos en una capa mas fina que nuestros fritos que los hace mas ligeros.

En cuanto a los dulces, los dulces japoneses no son muy muy dulces. Se ve que  no usan tanto azúcar. Mi postre favorito es el mochi que es un pastel de arroz con textura como de gominola blanca que no tiene mucho sabor pero que normalmente va relleno de chocolate, te verde, una especia de judía dulce que usan ellos para los postres etc etc. Pero mi favorito es el que va relleno de helado de vainilla y congelado en el congelador, ¡Me encanta!


Los rollitos como el california roll y todos otros tipos que podemos encontrar tanto en restaurantes japoneses en Japón como en el resto del mundo, son producto de una fusión japonesa-americana, no son platos tradicionales japoneses pero están muy buenos aun así.

La diferencia entre el sushi y el shasimi es que el sashimi son finas capas de pescado crudo, nada mas. El sushi es lo mismo pero están apoyados en una masa de arroz compacto que le da un sabor diferente. La cantidad de sushi y sashimi que puedes encontrar en Japón es increible y todo fresco fresco fresco. Por los amantes del sushi, como es mi caso, es la perdición porque puedes pasar días y días comiendo sushi sin reparar en otro tipo de comida japonesa, ¡gran error!.



Algo que realmente me sorprendió de la comida japonesa es que muchas veces, yo que soy de buen comer y que me gusta todo tipo de comida, probaba algo y como el sabor y/o la textura eran tan diferentes a cualquier cosa que hubiera probado antes no sabía decir si me gustaba o no. Eso me pasó sobre todo los primeros días, después tu paladar se va acostumbrando y lo que te parecía extraño empieza a gustarte sin miramientos. Es como si nuestro paladar tuviera miedo a lo desconocido y se quedase bloqueado al probarlo. Y cuando digo desconocido me refiero a verduras y frutas que nunca antes había visto y con sabores muuuuuuy diferentes a las nuestras.

La gastronomía japonesa es una aventura en si misma. Es algo muy importante en un viaje a Japón porque te hace abrir tu mente a cosas diferentes, que es en definitiva lo que tendrás que hacer en este país en muchos otros contextos, y además te enseña sabores muy diferentes y a comer sano.

En cuanto a los restaurantes japoneses, nosotras queríamos conocer cinco tipos básicos:

- El especializado en tallarines en sopa. Este fue en Tokio, casualmente encontramos mi restaurante japonés favorito en Nueva York en Tokio así que entramos sin dudarlo.


- El especializado en sushi sentadas en mesas normales. Deliciosos tipos de sushi, algunos desconocidos para nosotras, a un precio asequible en cualquier lugar de Japón.




-El especializado en sushi pero que tiene unas barras giratorias con platos de diferentes colores con diferentes tipos de sushi que tu vas cogiendo y según la cantidad de platos y los colores de estos te cobrarán al final.

- Los kioskos especializados en bento que son unas bandejas con un poquito de todo para llevar que vienen muy bien para el tren o para comer en un parque o si estas cansada llevártelas a casa después de un día duro.

-El tradicional restaurante japonés en el que comes en un tatami en el suelo con mesas bajas.

-Y por último el típico pequeño restaurante que no sale en las guías regentado por una familia, y cuando digo familia hablo de tres o cuatro generaciones de una misma familia, en los que la cocina es abierta así que puedes ver todo el proceso del plato que te vas a comer al final. Increiblemente agradecidos, simpáticos y serviciales aunque la abuelita tenía un genio...jejeje. Me regañó por querer usar la salsa de soja para los gyoza, que todo el mundo sabe que se mojan en otra salsa especial :)

Algo divertido a veces y desquiciante otras fue el hecho de que en muchos restaurantes japoneses no se habla inglés pero además es que el menú está solo en japonés así que o juegas a pedir marcando con el dedo y a ver que toca o buscas otro. En otros hablaban un poco de inglés o al menos tenían fotos en el menú japonés así que te podías hacer una pequeña idea de lo que ibas a pedir.



Es la primera vez en mi vida que en un viaje he perdido peso. Ni si quiera cuando hice el camino de Santiago el año pasado, caminando todos los días entre 15 y 20 Km perdí peso...



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sábado, 7 de abril de 2012

LO MEJOR Y LO PEOR DE VARSOVIA

Fue algo menos de una semana el tiempo que pasamos en Varsovia por lo que soy consciente que mi apreciación puede no ser justa o serlo demasiado pero es lo que yo me llevo de mi experiencia en la ciudad.

Lo mejor:

-El transporte: a pesar de tener solo una linea de metro que cruza la ciudad de Norte a Sur, están construyendo la segunda linea que la cruzará de Este a Oeste, la red de tranvías funciona puntual y regularmente a un precio bastante barato y de forma muy rápida. Recomiendo visitar la ciudad andando pero para los desplazamientos un poco mas apartados, tranvía.

-La comida: me gustaron muchos los piroguis porque me recordaron mucho a los dumplings que solía comer en Nueva York. Además de los dulces, las sopas y los guisos.  Puedes encontrar restaurantes de todo tipo de cocina internacional, bastante diversidad.

-La cultura underground: hay una Varsovia, que todo el mundo puede ver sin moverse mucho y luego hay otra Varsovia mucho mas profunda, única y encantadora que solo puede conocerse de dos formas,  si vives una temporada en la ciudad o si vas a visitarla con alguien que vive o ha vivido allí.

Lo peor:

No hay nada que me llamara especialmente la atención de forma negativa, pero por comentar algunas cosas:

-El idioma: es muy muy complicado intentar entender algo de polaco o hacer entender en español o inglés. Solo los jóvenes hablan inglés y no todos (un poco como en España). Por lo que cualquier duda se hacía difícil de preguntar.

-La gente: son personas bastante reservadas. Imagino que la cultura pero también todo lo que han vivido a lo largo de su historia hace que las personas sean mas desconfiadas o mas introvertidas. No es que sean bordes o antipáticos, mas bien evitan el contacto, quizás sea con gente extranjera o desconocida principalmente pero eso ya no puedo asegurarlo.

-El clima: debe de ser una ciudad bastante dura en invierno aunque lo tienen bien montado ya que existe una red de túneles que conforman una mini ciudad subterránea para esos meses de frío.

-El color de la ciudad: Varsovia me pareció una ciudad muy gris. Quizás por la lluvia, las nubes, pero también por el color de sus edificios, los árboles completamente desnudos...Quizás en primavera o en verano todo se llena de color y parece otro lugar. Tendré que ir a comprobarlo :)


Mi conclusión de Varsovia es que he conocido pocas ciudades en el mundo donde su historia mas reciente haya dejado una huella tan marcada contra la que luchan sus habitantes día a día para borrarla y seguir hacia delante como se merecen. Sin dudarlo un minuto, una ciudad para, no solo visitar, si no conocer.


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