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martes, 11 de septiembre de 2012

EXCURSIÓN A KOH TAO, PARAISO DEL SNORKELING Y DEL BUCEO, Y UNA NOCHE MÁGICA

La mañana empezaba bien. Las dos íbamos con un cuerpo escombro gracias a lo baratas que estaban las cervezas en la Black Moon Party de la noche anterior. Pero mi amiga iba mucho peor que yo ya que ella es mas estilo camionero bebiendo mientras que yo con dos cervezas ya estoy bailando el asereje encima de una barra.

Fue subir al barco que nos llevaría de excursión ese día y mi amiga empezó a sentirse aun mucho peor. Nos quedamos en la parte de fuera del barco para que le diera el aire y además porque los servicios estaban allí y estaba claro que los iba a necesitar. Al principio iba a vomitar al servicio cada cinco-diez minutos, pasadas unas cuantas veces decidió hacerlo directamente por la borda.

En esto que veo a un chico que me recordaba a un amigo de Barcelona. Me quedo mirándole un poco, dudando si era él o no, y pienso "mira que chico mas mono...". Iba solo sacando fotos cerca de donde estábamos nosotras. Así que le digo a mi amiga "Fani...Me he enamorado..."  (completamente exagerado y de coña) a lo que mi amiga responde con una mirada de lado que se podría traducir en "Mírame bien, ¿tu crees que me importa? En lo único en lo que puedo pensar ahora es en si tirarme por la borda o no para acabar con este sufrimiento..." 

Pasa una hora o así y mi amiga sigue dale que te pego, vomitando no se que porque ya a esas alturas no le debía quedar mucho en el estómago. De repente, un chico se me acerca por detrás y me pregunta en un perfecto inglés "Oye he visto que tu amiga lo está pasando un poco mal, ¿os puedo ayudar en algo? ¿Quieres que le traiga un poco de agua?" ¿Quien era? El chico que me había gustado. Le digo que muchas gracias pero que ella no quiere agua y que esperemos que poco a poco se encuentre mejor bla bla bla.

Así que voy a mi amiga y le digo "¡Fani! ¿A que no sabes quien me ha preguntado por ti? ¡El chico que te he dicho que era muy mono!" Otra vez mirada de, "¡Hola! Me estoy muriendo...déjate de chorradas...."

Nosotras por nuestro lado, el chico por el suyo apareciendo y desapareciendo de nuestra zona y a esto que para el barco para coger una pequeña barca y con esa llevarnos a una playa increíble, parece creada por ordenador, Kho Nang Yuan, donde íbamos a parar a hacer snorkeling, nadar, tomar el sol...




Así que le digo a mi amiga que seguía mustia como una lechuga. "Fani, haz el favor de ponerte el chaleco salvavidas para ir a la barca pequeña que en este estado te caes y veo que te ahogas..."

Y de detrás de mi sale una voz que dice en español "No me lo puedo creer, ¿sois españolas?" Me giro y es el chico este que resultó ser de Barcelona (y nosotros hablando en inglés como tolis...).

A él le mandan subir a la barca pequeña y a nosotras nos dicen que esperemos al siguiente turno. Pasamos un par de horas en esa playa tan increíble hasta que una mega nube negra empezó a sobrevolar la zona´. Nuestro guía empezó a gritar " ¡Vamos! ¡Todo el mundo al barco! ¡Rápido!" Y la verdad es que nos dio un poco de canguelo porque parecía una secuencia de la peli La Tormenta Perfecta.

 


Y en esto, vuelve a aparecer este chico y se queda con nosotras resguardado en un chamizo. Empezamos a hablar un poco y cuando empieza a escampar nos vamos corriendo a la barquita que nos llevaba al barco grande que a su vez se pegó a otro barco-restaurante que es donde comíamos el almuerzo.

Mi amiga decide que no quiere comer porque se encuentra fatal, y se va al barco a esperarnos mientras este chico y yo nos quedamos comiendo en el barco-restaurante, como el resto de las personas.

Estamos hablando, pin pan pin pan y de repente notamos que nos estamos moviendo... Nos levantamos para mirar por la borda y vemos que cada barco se está yendo para un lado, es decir, que mi amiga (que era la única persona que estaba en ese barco) se iba para un lado y todos los demás en el barco-restaurante íbamos para otro. Vemos que se asoma por la borda de su barco Fani y que agita los brazo, nosotros también, no entendíamos nada, solo que ¡no sabíamos donde se llevaban a Fani!

Hablamos con el capitán y nos dice que no nos preocupemos, que tarde o temprano volveremos a recoger a Fani...Afortunadamente fue mas temprano que tarde, aunque ella no se asustó, directamente se quedó dormida mientras tanto.

Se juntan los barcos de nuevo en la siguiente parada, en Koh Tao, para hacer snorkeling. Impresionante la transparencia del agua y la belleza del coral en esa zona. Un santuario para los amantes del submarinismo y del buceo. Lo disfrutamos muchísimo.

 
 
De vuelta al barco, nos ponemos a hablar los tres y salta Fani "¡Oye Marta! ¡Ya se quien es el chico que ha preguntado por mi! ¡Ese que has dicho que...!" y rápidamente la corto y digo con los ojos que se me iban a saltar de las órbitas "Aleix, Fani, es Aleix el que ha preguntado por ti" refiriéndome a este chico que se llama así. Por un momento pensé que iba a acabar la frase " ese que has dicho que te gustaba..." pero afortunadamente pude cortarla a tiempo.

Como Fani seguía mala, pasó toda la vuelta a Koh Phangan tumbada intentando dormir algo, mientras Aleix y yo hablamos de mil cosas sobre nuestras vidas, la cantidad de cosas que teníamos en común...Fue increíble porque uno acababa las frases del otro y parecía que nos conociésemos de hacía mucho tiempo pero solo nos conocíamos hacía un par de horas.

Cuando llegamos al muelle, cogimos una furgoneta juntos para volver a nuestros hoteles que estaban bastante cerca y cuando ya estaba yo saliendo, después de habernos despedido me dice "¡Oye! ¿Por que no quedamos para cenar los tres esta noche? Conozco un sitio que os encantaría. Dejadme vuestro correo electrónico y os escribo" Y así fue, quedamos para cenar con él.

Era justo la hora del atardecer así que nos fuimos a Sunset Beach a ver nuestro último atardecer en la isla. Si si, último atardecer, esa era nuestra última noche allí...

¡Que sorpresa cuando vemos a los americanos jugando al voley playa en esa misma playa! Nos acercamos a hablar con ellos y quedamos en vernos esa noche en esa playa que es donde mas ambiente iba a haber.

A la hora acordada nos encontramos con Aleix. Fuimos al restaurante que quería enseñarnos pero como era un poco tarde ya tenían la cocina cerrada pero no pasó nada, acabamos en otro muy rico también. 

Desde allí nos fuimos para Sunset Beach que es donde estaba la fiesta, en u bar llamado Cactus. Allí es típico beber en cubos de playa de estos con los que juegan los niños en vez de en vasos...Pero nosotros, con medio resaquilla aun, optamos por beber cerveza.

Mucho ambiente, mucha gente, la música muy buena y la conversación aun mejor. La verdad es que los tres hacíamos un buen equipo, haciendo el tonto y bromeando.


Al rato nos encontramos con los americanos y nos fuimos con ellos, fue entonces cuando mi amiga se puso a hablar con su summer love y Aleix y yo seguimos pasándolo bien y de risas, así tooooda la noche, como si nos conociéramos de años.

Me decía unas cosas súper bonitas, como que no había conocido a una chica así en mucho tiempo y que estaba sorprendido por como se sentía. Yo, como soy un poco rancia, aunque sintiese lo mismo no se lo decía, es mas, le decía que todo era por donde estábamos, Tailandia, la playa, un lugar paradisiaco...Que no era real, o al menos no era tan especial como en ese momento sentíamos.

Fue una noche increíble, algo que no esperaba pero que me hizo sentir muy bien, en una nube. Un poco triste porque hubiera sido la última noche en Tailandia y no hubiera tenido mas tiempo para conocerle mejor y además por el hecho de que ni si quiera podríamos conocernos mejor en España ya que a mi vuelta del viaje solo iba a pasar tres semanas en Madrid y me mudaba a Sydney...

Los dos estábamos de acuerdo en que si no me mudase a Australia todo sería diferente pero el hecho era que me mudaba así que no tenía sentido ni si quiera pensar en que hubiera pasado...Seguimos hablando durante un tiempo después de llegar a España pero creímos que era peor seguir haciéndolo así que dejamos de hablar. Bueno, quizás por ser algo imposible es mas mágico...Sea lo que sea, no lo sabremos. 

Después de pasar casi veinticuatro horas seguidas con él dudé por primera vez si era el momento adecuado de mudarme a Australia o no. De hecho mi amiga me preguntó "¿Si no hubieras comprado el billete a Sydney aun, te seguirías yendo?" Es mejor mirar solo hacia delante, los "que hubiera pasado si...." no tienen sentido. 



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domingo, 19 de junio de 2011

LO QUE PASÓ DESPUÉS DE OBAMA CON AQUEL CHICO (Primera parte)

Después de la tarde-noche que pasé con este chico viendo a Obama y cenando, continuamos con las clases de español, relación estudiante profesora normal aunque es verdad que después de aquella noche tuvimos mucha mas confianza y había mas química entre nosotros.

Lo único que cambió es que de vez en cuando recibía un mensaje de este chico diciéndome que había algun plan, como alguna final o algún evento especial en la ciudad, invitándome para ir con él y sus amigos. No le conocía casi de nada y no conocía a sus amigos, además mi inglés para esa época era pésimo así que siempre le decía que no, aunque muchas de las veces me apetecía.

Llegó Halloween y me invitó a la fiesta a la que iba con sus amigos. La verdad es que tenía muchas ganas de salir con él para ver si lo que pasó el día de Obama fue solo que lo pasamos bien y ya está o si había sido algo especial así que le dije que si.

Estaba emocionada porque era mi primer Halloween en Nueva York pero también un poco expectante por como se iba a dar la  noche. Sobre como transcurrió la noche de mi primer Halloween en Nueva York ya hablé pero en cuanto a lo que yo esperaba de esa noche, la verdad es que lo pasé muy bien y el chico fue muy atento pero quizás no fue lo que yo esperaba aunque lo pasé bien.

Pasó el fin de semana y recibí un mensaje suyo preguntándome que tal había pasado mi primer halloween en la ciudad. Me hizo mucha gracia que mandara ese mensaje porque no me lo esperaba para nada. Me pareció un bonito detalle. Esa semana quedamos para nuestra clase de español como todas las semanas anteriores y no hablamos nada sobre la fiesta, pero si sobre muchas otras cosas.

Cada vez que nos veíamos para las clases de español había mas complicidad y siempre hablábamos de planes como "¿has probado alguna vez la comida india?" "no, nunca la he probado" "Quiero llevarte a un restaurante que conozco la próxima vez que vayamos a cenar" y yo le decía "vale, no tengo idea de comida india así que confiaré en lo que me recomiendes"

Él es de Boston y yo tengo un especial cariño por Boston porque fue la primera ciudad americana que conocí un verano que fui a estudiar a Estados Unidos y después volví porque mi hermana estuvo viviendo allí un año y pasé una temporada en la ciudad asi que hablábamos mucho sobre Boston. Creo que por esta razón un día, cuando acabó nuestra clase, me dijó "¿Te gusta el baloncesto?" "si, me gusta" "¡Genial! por que quiero invitarte a ver a los Knicks contra los Celtics este domingo" "¡Hey! ¡Me encantaría!".

Los Knicks es el equipo de Nueva York y los Celtics es el equipo de Boston. Ir a ver un partido de baloncesto de los Knicks contra los Celtics es algo así como ir a ver un Real Madrid-Barca de futbol y la gracia era que un día que me preguntó de que equipo de baloncesto americano era yo le dije que por supuesto de los Celtics de Boston, por el cariño que le tenía a la ciudad, y por eso creo que me invitó a este partido.

Lo pasé genial, ya contaré como fue el partido porque fue un espectáculo. Me gusta el baloncesto y ese era un partidazo pero es tan impresionante el partido en si como todo lo que montan. Auténtico americano.


Me sentía como si estuviera con un buen amigo pasando la tarde, con mucha confianza, animando a nuestro equipo, chocando cada vez que metiamos punto en un momento importante, comiendo unos nachos, riendo, pasándolo bien. Disfrutando juntos. ¡Además los celtics ganaron!

Hacía muuuuuucho tiempo que no me sentía así de bien con un chico así que, definitivamente, después de lo bien que lo pasé en el partido, tenía claro que me gustaba. Era guapo, educado, interesante, muy divertido, con buenos modales, con bastante energía y nacido en Boston, ¿Qué mas podía pedir?


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martes, 12 de abril de 2011

QUE UN CHICO SE SIENTE A MI LADO EN CENTRAL PARK MIENTRAS ESTOY ESCUCHANDO MÚSICA, EN PLAN PELI, Y ME PIDA EL TELÉFONO

Septiembre en central Park, los árboles empiezan a cambiar de color, la época de picnic continúa, la gente jugando al baseball, con el frisbie, los perros correteando de un lado para otro, mister tableta de chocolate de repente tiene calor y se quita la  camiseta en plan anuncio de coca-cola mirando a todas partes pensando “¡Hey!¡Atención atención chicas que aquí está el gallo del gallinero. Voy a quitarme la camiseta despacito para que todas podáis verlo sin problemas, os voy a hacer ese favorcito aunque estoy abierto a cualquier otro…” subida de ceja de medio lado y sonrisa profident pero de estas que hacen daño a la vista porque de blancas que son deslumbran, mamá jugando con el bebé, parejita haciéndose fotos en el césped, grupo de chicas en bikini escandalizando al personal, sobre todo al gallo, y yo con mi diccionario de inglés, mi cuaderno y mi música dispuesta a estudiar tumbada en el césped aprovechando el sol para ver si dejo de parecer un folio.

Concentración absoluta en el estudio bueno, o música a todo volumen que no me deja escuchar, y de repente se me acerca un chico y me habla. “Pero vamos a ver, ¿Por qué siempre se me acerca la gente a preguntarme donde están las cosas?” me quito los cascos esperando a que el chico me preguntara donde estaba el baño, hacía donde tenía que ir para dirigirse a la quinta o cualquier otra cosa. El sol dándome de frente, por el tema folio de la cara, yo con un ojo abierto y el otro guiñado para ver si podía verle, tumbada bocabajo pero inclinada hacía arriba para mirarle, haciendo unos abdominales superiores que ni en mis mejores años, y ya le digo “Hola” “Hola” “Dime” “No nada, solo que me ha parecido curioso verte trabajando tumbada en Central Park” Yo todavía con el ojo pipa y sin ver nada, pensando “ ¿Por qué solo veo un círculo dorado en vez de su cara? A ver si estoy hablando con un enviado de Dios…” y ya con un dolor de abdominales increíbles por la postura decido tomar una posición mas natural en vez de la tortuga intentando rascarse el cuello con el caparazón. Me siento y le veo.


Un chico de unos 27-30 años bastante alto, castaño claro con los ojos verdes, y con una bonita sonrisa. Digo lo de bonita sonrisa porque se quedo mirándome sonriendo. Y yo sonreí como diciendo “pues nada, aquí estamos los dos en un concurso a ver quien tiene la mejor sonrisa…”

“¿Qué estás leyendo?” “Estoy estudiando inglés, no hablo muy bien” Forma sutil de decir que no me hablara mas porque me estaba muriendo de la vergüenza ya en si por la situación además de que mi inglés no ayudaba mucho “¿De donde eres?” “De España” “¡España!, me encanta” Que manía con España me encanta, o a todo el mundo le encanta España, que puede ser, o les da ocho que ochenta que les digas España que Suiza que Trinidad Tobago, ellos siempre te van a decir “¡Me encanta!” “Yo soy de Noruega” “Yo casi voy a Noruega con unas amigas, de hecho teníamos los billetes de avión pero perdimos el vuelo por dos minutos” “¡Que mala suerte!” y yo pensando “no , no si es que fuimos súper pardas y llevábamos dos horas en el aeropuerto pero pensábamos que teníamos tiempo de sobra y al final lo perdimos” pero claro esto hubiera quedado muy mal así que le dije “ya, pero espero ir algún día” ya que tengo la guía y todo.

Si sienta a mi lado en el cesped y me dice “Y, ¿vienes mucho a estudiar aquí?” “La verdad es que es el primer día que vengo a estudiar, hacía tan bueno que me he venido a comer y de paso me he traído mis cosas de inglés” “Que responsable” sonrisita.

En ese momento ya me había dado cuenta de que le chico era bastante simpático y diferente, no se si para bien o para mal, por eso de pararse a hablar con una chica en el parque por el mero hecho de que le haga gracia que esté estudiando tirada en el césped. Tenía curiosidad por como iba a acabar eso.

“Me encantaría quedarme hablando contigo toda la tarde pero he quedado con unos amigos (mira el reloj) hace diez minutos (sonrisita)” yo no sabía que decir así que otra sonrisita pero no por sonreír si no porque a ver que respondía yo a eso. “Ya se que te puede sonar un poco raro que un desconocido venga de repente y te pida tu teléfono pero me gustaría volver a verte, si tu quieres” Yo sin saber que hacer o que decir, “¿le he entendido bien?” pensé. Encima no me sabía ni mi teléfono, de hecho es que llevo aquí casi dos años con el mismo teléfono y aun no me lo se. El chico se quedo esperando a que le diera el teléfono y yo no sabía que hacer así que saqué una de las tarjetas que me había hecho de profesora para dar a mis estudiantes y se la di. En ella estaba mi dirección de correo y mi teléfono americano. “Profesora de español, muy bien (sonrisita) quizás puedes ayudarme con mi español (sonrisita)” “Si claro, ¿porque no?” “Gracias por darme tu teléfono, me tengo que ir pero espero verte pronto” “ok, disfruta con tus amigos” “¡Gracias! No se van a creer porque llego tarde (sonrisita)" yo también sonreí.

                              

Cuando se fue yo me quedé pensando que era lo que había ocurrido en los últimos cinco-diez minutos. Miré a mi alrededor y eso parecía una leonera, mi cuaderno por un lado, mis zapatillas por otro, el taper vacío por allí, yo con césped por todo el cuerpo, unos pelos de loca de estar rotando, me tumbo boca arriba ahora me tumbo boca abajo. Vamos que me pillo de un sexy que no veas…Pero mira, a mi lado estaban las del bikini sexy sexy y la del yoga a lo porno (por que no era del normal ese yoga…), pero le debía molar más el rollo intelectual interesante. ¿Quién dice que sea necesario un buen escote teniendo un par de libros? Nada nada, está demostrado.

Cuando se me pasó la cara de idiota que se me quedó ya para toda la tarde recogí el chiringuito y me fui para casa. Cogí el metro y cuando salí me llegó un mensaje suyo. “Ha sido un placer conocerte Marta, ¿Quieres tomar un te mañana?” Vaya por dios, justo al día siguiente estaba súper liada, y ¿Qué era eso de un te? Jejeje, que irreal me sonaba, yo que soy mas de coca-cola. “Lo siento pero mañana no puedo” “No te preocupes, te aviso cuando tenga tiempo a ver si puedes quedar, ¡Buenas noches!”

Pasaron los días y no me llegó ningún mensaje suyo. Yo ya lo tenía claro, se había pensado que pasaba de quedar con él y ya no me iba a volver a escribir pero yo estaba claro que no le iba a escribir. Pero no tenía razón. A los tres o cuatro días recibí un mensaje suyo diciéndome que si quería ir a un desfile en el que iba a salir el y le dije de broma que si era modelo de pies y me contestó que no, que era modelo de ropa interior. Yo con la boca abierta en mi casa pensando si era de coña o era verdad. Le pregunté cuando era y empezaba a las cinco de la tarde que para mi era imposible porque yo terminaba las clases como pronto a las siete así que otra vez le dije que no podía. El chico muy comprensible me decía que no pasaba nada que volvería a avisarme. Otros cuatro días y nada, “ya si que si que me ha borrado de su móvil, no no, es que me ha bloqueado” pero otra vez me equivocaba. Me mandó un mensaje para ir a cenar el viernes y le dije que vale que podía  y que está vez si que nos veíamos seguro. El chico súper simpático me dijo que tenía muchas ganas de verme y que genial que al final pudiéramos quedar.

Yo no me había parado a pensarlo hasta ese momento en el que ya habíamos dicho de quedar pero ¿iba a quedar yo con un desconocido a cenar con la gente loca que hay en esta ciudad? Lo hablé con mi mejor amigo en Madrid y me dijo que no fuera tonta, que fuera a un restaurante céntrico y punto y que luego me cogiera un taxi a mi casa y la verdad es que el chico parecía majete y quedando en un sitio público no veía el peligro así que ¿Por qué no?

Me levanto el viernes por la mañana con un dolor de muela, la del juicio, y con un pequeño flemón. “¡joder!, ¡que mala suerte! No pasa nada, te tomas un espidifen y se te pasa. Un espidifen, a la hora de comer otro y nada, un dolor que tuve que cancelar las clases y quedarme en casa. No podía casi ni hablar así que le mandé un mensaje al chico diciéndole que no se lo iba a creer pero que me había levantado con un flemón y con dolor de muela, esto el diccionario al lado claro sobre todo por lo del flemón. Me contestó que lo sentía pero que ya era demasiado. Que había estado mas de dos semanas intentando quedar conmigo y que si no estaba interesada hubiera sido mejor decírselo directamente y yo en plan “¡que no que  no que no!” pero claro no le mandé ese mensaje, le expliqué que lo sentía pero que habían sido justo días que no había podido quedar y ahora esto, que no podía hacer nada. Me llamó. Le colgué porque no podía hablar y se lo mandé por mensaje. Me dijo que porque no quería hablar con él y yo le expliqué que no podía abrir mucho la boca por el flemón pero yo creo que no se lo creía lo de la muela. Me mandó un mensaje diciendo “Mira Marta parecías una chica muy simpática en el parque pero esto es demasiado drama para mi así que vamos a dejarlo como está” y yo pensando que que mala suerte tenía porque no es que estuviera como loca por quedar con él pero el chico parecía majete y me parecía injusto que él pensara que yo le estaba dando largas cuando había sido todo real, justo horas y días que yo no podía y ¡encima la muela! Le mandé un último mensaje diciéndole que lo sentía y que me gustaría quedar con él otro día pero que si él no quería que lo iba a comprender, aunque no lo comprendía. Me dijo “mira me ha dado todo el bajo y ya ni me apetece quedar ni salir ni nada, me voy a quedar en mi casa tomando vino y viendo una película si quieres venir estas invitada, esta es mi dirección…si no, buena suerte Marta”

En ese momento me cambió totalmente la cara. “¡¿eh?! ¿Estamos tontos? Obviamente no iba a ir a su casa ni loca así que se lo dije y nunca contestó ni volvió a escribir.

Me hubiera gustado quedar con él pero si no pasó supongo que fue porque no tenía que pasar. Creo que podré sobrevivir.


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domingo, 6 de marzo de 2011

NOCHE DE TEATRO EN ESPAÑOL Y DE CHICO DESCONOCIDO

Ayer fui a ver “La Strada”. Una adaptación al teatro de una obra de Federico Fellini por una compañía española pequeña, a la que da nombre el título de esta obra, pero bastante interesante que estrenó en uno de los barrios mas bohemios, para mi gusto al menos, de la ciudad, el East Village pero que posteriormente llevara a gira a ciudades como Washington D.C, Miami y, cruzando al viejo continente, España e Italia.



Había quedado con unos amigos a las ocho menos cuarto en la puerta del teatro. Yo había tenido clases todo el día y mi última clase había terminado a las siete y cuarto a cincuenta calles de donde se encuentra el teatro así que corriendo fui al metro, baje las escaleras y justo en ese momento el tren entraba en la estación, “¡gracias!”. Cogí el tren seis y estuve sentada unas siete paradas hasta llegar a la mía, bleecker st. Bajé del tren corriendo, subí las escaleras volando, rápidamente crucé cinco calles y por fin llegué. Eran las siete y cuarenta y tres. No me lo podía creer, no solo había llegado a tiempo sino que además había llegado antes de la hora. Como no, mis amigos no estaba allí pero hacía mucho frío así que entré dentro del teatro.

En la entrada había una chica payaso para dar la bienvenida que me saludó. El teatro es bastante pequeño, tiene dos plantas y en la entrada hay un pequeño recibidor que da a unas escaleras abiertas para subir al primer piso. No se porque pero cuando entré en el teatro, y justo después de saludar a mi amiga payaso miré hacía arriba en las escaleras y había un chico bastante mono que, casualidades de la vida, miró hacia donde yo estaba cuando yo le estaba mirando. “¡Que vergüenza!” pensé, seguro que se piensa que estaba mirándole a él cuando solo he dirigido la mirada hacía arriba para ver que había por allí.

Mis amigos tardaban y tardaban y la chica payaso no paraba de hablar conmigo y con otra mujer y la situación estaba empezando a ponerse un poco incómoda así que cogí el teléfono para ver donde estaban mis amigos.

Payaso (en inglés): “Ya veo, estas haciendo el truco de la llamada de teléfono en la situación incómoda. Seguro que ni si quieras has marcado, solo estas haciendo como si llamaras, ¿verdad? A ver, voy a llamar yo también” cogiendo uno de los folletos de la obra. Todo en clave de humor por supuesto pero yo con una vergüenza, porque mi intención era llamar a mis amigos de verdad para saber donde estaban, de paso, evitar esa situación incómoda de no saber de que hablar con un payaso que se intenta reír de ti.

Yo (en inglés): “ ¡No, no! Estoy llamándoles de verdad. Quiero saber si vienen ya”.

Payaso: “¿De dónde son tus amigos?”.

Yo: “de España”.

Payaso: “’¡Ah! Ahora lo entiendo todo…Ya sabes como son los españoles, siempre llegan tarde, su frase es “mañana mañana” (esto en español). Seguramente están durmiendo la siesta ahora, jajaja”.

Yo con cara de… ¿no notas algo en mi acento? Le dije: “Yo también soy española…”

Payaso: “ah….” Cortada y sin saber que decir, aunque solo por medio segundo, “bueno pero ya sabes, no todo el mundo es igual, siempre hay excepciones y seguro que tu eres una de ellas”.

No se porque todo el mundo piensa que los españoles somos impuntuales y que siempre estamos durmiendo la siesta. Hace años que no me duermo una siesta, y eso me duele en el alma… En su cabeza el día a día de un español es como: Nos levantamos a las doce de la mañana, desayunamos un bocadillo de tortilla de patata con nuestro vaso de vino o nuestra cerveza, después vamos a trabajar pero no mucho…un par de horitas es suficiente. A las dos o así nos vamos a tomar el aperitivo, que si unas cañitas, que si unas tapitas…pero dejando sitio para la paella que nos espera en casa. Llegamos a casa, ración de paellita y a la siesta que llevamos un día muy duro. Cuando nos levantamos de la siesta  nos vamos a ver una corrida de toros con la bota de vino al hombro, eso si no nos toca torear a nosotros esta tarde. Después nos damos una duchita y nos arreglamos para ir con nuestros amigos a bailar un poco de flamenco, todos los españoles sabemos bailar flamenco, sin clases ni nada, y más comida y más alcohol, la sangría que no falte y jiji y jaja. A eso de media noche cambiamos de ambiente y dejamos el flamenco y nos pasamos a algo más internacional, nos vamos de fiesta. Y mas alcohol y venga, dale dale…A las seis de la mañana cierran el sitio así que nos vamos a desayunar porque eso de bailar da mucha hambre. Unos churritos con chocolate, aunque sea agosto. Entre ponte bien y estate quieto te han dado las siete de la mañana o mas. A casa a dormir que mañana hay que trabajar, aunque sean solo un par de horas.

¡No hombre no! Que aunque esto sea el sueño de casi todo español, para mi gusto quitando lo de los toros y lo del flamenco, no es la realidad. Ha habido una evolución entre Alfredo Landa y nuestra generación, no se si para bien o para mal pero la ha habido.

Afortunadamente en ese momento de “si la situación era incómoda con el payaso, ¿Cómo la denominaríamos ahora?”. Apareció un chico español detrás de nosotras diciendo que los españoles no dormíamos la siesta cada día, que eso era un mito. ¿Quién era el chico? ¡El chico de las escaleras! Que vergüenza…Había bajado a hablar con nosotras…no se si porque estaba aburrido arriba, por echarme una mano sobre la siesta y el llegar tarde con la payaso…pero hay estaba.

Era moreno con los ojos oscuros, moreno de piel también, mas alto que yo, fuerte pero no súper cachas, atractivo y educado. Tendría unos treinta o treinta y algún años y su forma de vestir era muy española.

Así que empezamos a hablar el chico, la chica payaso y yo. El chico a demás de ser bastante mono era muy simpático pero a mi me daba tanta vergüenza la situación, no se porque, que a penas le miraba a los ojos y me limitaba a reírme con los comentarios o a decir pequeñas frases, pero no vayas a pensar en plan pava de “me encantas y no se como reaccionar en esta situación” ¿o si? No lo había pensado así.

Estaba deseando que llegaran mis amigos los que parecían que llegaban tarde seis horas, aunque solo lo hicieron quince minutos, que está muy bien para ser españoles. Pero por otro lado no quería irme, era muy simpático pero me podía la vergüenza. ¿Existirán clases como las de protocolo pero para saberse comportar delante de un chico que es atractivo para ti? Que alguien me mande la información por favor porque necesito un curso intensivo.

Llegaron mis amigos y con los saludos y el anuncio de que la obra ya empezaba le perdí la pista. Nos sentamos en octava fila más o menos y yo no paré hasta localizarle. Estaba en primera fila. Hasta ese momento no había caído que había ido solo al teatro y que eso era un poco intrigante. Luego me di cuenta, seguro que su novia o amigo/a es un/a de los que actúa. Le tuve fichado toda la obra. Durante el descanso se levantó para ir al bar, yo estuve pensando si ir o no pero si hubiera ido, ¿Qué hubiera dicho? Ya se que no es algo tan extraño, sales, pides una bebida disimulando que no le has visto el se acerca o te acercas tu al verle y le preguntas si le está gustando la obra. Vale, parece muy sencillo y probablemente lo es pero una cosa es darle consejo a una amiga para que se lance y otra cosa es lanzarse. Siempre me pasa lo mismo, yo no valgo para esto.

Para que me guste un chico es súper difícil, siempre le pongo pegas. No tiene que ser el mas guapo y el mas cachas, no no, tiene que tener algo especial para mi y no se porque es súper difícil encontrar alguien así. Pero cuando encuentro a alguien interesante y mono me quedo como paralizada. Ridículo pero ¿Qué puedo hacer?

Volvió del descanso otra vez solo y se sentó. La obra continuo. Cuando la gente empezó a levantarse al terminar la obra le perdí la pista con toda esa gente delante. “Por favor que no me dejan ver donde está el chico que no se ni como se llama y al que me da vergüenza hablar” pensaba.

Estuvimos hablando con los actores por que mi amiga conocía a uno de ellos. Muy simpáticos, la protagonista de Madrid y El Loco y Zampanó de Santander. El resto de los actores no eran de España pero eran muy simpáticos también. Me gustó mucho la cercanía que mostraron.

Nos pusimos los abrigos y bajamos las escaleras. Yo ya había sacado el pañuelo blanco de rendición. “Que pena, tenía que haberle dicho algo. Parecía muy agradable” pensaba mientras bajábamos las escaleras entre la multitud y cuando estábamos al lado de la puerta principal para salir veo que el chico está en la puerta, fuera en la calle, al otro lado del cristal de la puerta, esperando. “¿Esperando a que? ¿A quien? ¿A mi para decirme algo? No no no, estas cosas no pueden pasar en la vida real, ¡si si si! Va a decirme algo” rondaba mi mente mientras abría la puerta a mis amigos para que salieran.

Salí, le miré, me miro, nos sonreímos y me fui. “¡¿Eres tonta?! Acabas de dejar escapar la última oportunidad de hablar con él. Nunca vas a volver a verle. Pero un momento, él tampoco me ha dicho nada y se supone que los chicos son menos vergonzosos para estas cosas. Eso significa que simplemente estaba siendo simpático contigo pero nada más. No le interesabas lo mas mínimo”.

Caminé con mis amigos hacia un bar que está al lado del teatro para cenar algo. Estaba enfadada por no ser capaz de reaccionar en estas situaciones. No por no haber hablado con él, que también, pero sobre todo por no poder controlar estos momentos.

La camarera nos dio la mesa que estaba al lado de la ventana que daba a la calle por la que habíamos venido. Me senté pensando en lo idiota que era. Primero nos miramos en la escalera, después el baja a hablar con la chica payaso y conmigo, después él está esperando no se que fuera en la calle. Habían sido como varias pequeñas cosas que, siendo idealista, indicaban algo, aunque siendo realista quizás no.

Yo me senté en la silla pegada a la ventana. Vi pasar a gente que había visto en el teatro porque esa era la dirección hacía el metro mas cercano. De repente, lo vi pasar. No estaba mirando atentamente, estaba hablando con mis amigos pero al estar tan pegada al cristal. Iba solo, no estaba esperando a su novia como yo pensaba. Habrían pasado unos dos o tres minutos desde que le había visto en la puerta del teatro. No se que habría estado esperando pero no espero mucho mas tiempo. Entonces le miré y sonreí. Pero no sonreí para decirle hola, sonreí porque me sorprendió verle otra vez. Él estaba mirando al suelo. Pero una décima de segundo después, cuando yo ya estaba mirando a mis amigos porque pensé que él no se me había visto, ví por el rabillo del ojo como giraba el cuello para mirar para atrás y como daba un paso para atrás para mirar por la ventana. No me lo podía creer. Pero como siempre, reaccioné tarde así que cuando volví a mirar por la ventana él había echado a andar.

Otra vez…algo extraño, no se que, pero no me digáis que estas cosas que os cuento no son raras. Quizás estaba mirando como iba el partido de baloncesto en la televisión en vez de mirándome a mi. En ese momento empecé a pensar, “por favor que entré al bar a decirme algo, que me diga que si quiero quedar con él un día a tomar algo”. Y he de reconocer que por unos treinta segundos estuve esperando a que entrara pero no lo hizo.

Que triste, pero quizás así es mas bonito. Es imposible que volvamos a vernos, hay millones de personas en esta ciudad pero creo que esa noche será de las típicas que nunca olvidas o que recuerdas sonriendo cuando algo te la recuerda. Una buena obra de teatro y un chico desconocido que invade tus pensamientos. Esa noche soñé.


Sobre la obra:

La obra fue representada en español pero en un lateral del escenario tenían una pantalla con subtítulos en inglés para que la gente que no entendía español pudiera seguir los diálogos aunque no era muy necesario porque con su estupenda escenificación no hacían falta palabras.

Es una obra en la que se mezclan momentos muy divertidos, con la actuación de los payasos, momentos muy tiernos, como cuando El Loco le presenta sus palomas a Gelsomina, crueles, como cuando Zampanó trata de esa forma a Gelsomina o su forma de reaccionar con El Loco, no digo mas sobre esto, debéis ir a verla J

El argumento básicamente es la vida de un artista ambulante, Zampanó, que compra a una chica muy ingenua e infantil a la madre de esta para trabajar con él como asistente es sus actuaciones. A pesar de cómo la trata él, ella continúa a su lado y cada vez que discuten y ella decide irse siempre acaba quedándose. También aparecen otros personajes al principio, los payasos que nos van relatando la historia y el divertido El Loco. Un hombre que hará dudar a Gelsomina sobre lo que ella realmente quiere y sobre lo que además quiere Zampanó.

Los actores muy buenos, me identificados con su papel y muy profesionales. A pesar de ser un teatro pequeño y sin grandes escenografías no lo eché de menos, todo lo que había era mas que suficiente. Para mi gusto, esta es la forma mas mágica de hacer teatro, no teniendo mucho pero haciendo que la imaginación de los espectadores viaje lejos.

No os cuento nada más, y, para los que estáis aquí, os animo a que vayáis a verla porque realmente merece la pena y es una forma de apoyar nuestra cultura en otros países.

Os dejo el link de su web por si queréis echarle un vistazo: