jueves, 25 de abril de 2013

MI PRIMERA NOCHE A LA ITALIANA CON ITALIANOS

Todo el mundo tiene algún conocido en Roma, si no directo, amigo de amigo. En mi caso, un amigo de Madrid que estuvo viviendo una temporada en Roma me pasó el contacto de un amigo romano. 

El chico, muy agradable, me escribió y me dijo que si quedábamos para tomar algo. Yo acepté claro, porque parecía muy simpático, para conocer gente nueva y encima alguien de Roma, probablemente el único romano que conoceré en Roma jejeje

Me insistió en pasarme a buscar a casa en coche a eso de las diez de la noche. Le dije que no era necesario, que podíamos quedar en cualquier sitio a una hora pero él me dijo algo que me encantó "Aquí en Italia es normal ir a recoger a la chica a casa. Nos preocupamos de vosotras, sonrisita" Y como yo lo último que quiero es que alguien se preocupe por mi innecesariamente le dije que perfecto.

Me mandó un mensaje cuando llegó y bajé. Un chico encantador, además bastante mono, que nada mas entrar me dijo "¡Que bien! ¡Por fin nos conocemos!" "Bueno, el plan que he preparado para hoy es llevarte a conocer los lugares mas bonitos de Roma por la noche y llevarte a tomar un helado a mi heladería favorita en Roma, ¿Qué te parece?" 

La verdad es que el plan no era gran cosa la verdad...¿A quien le gustaría conocer los lugares mas bonitos de Roma por la noche de mano de un romano guapo que te lleva y te trae en coche y que además quiere llevarte a su heladería favorita? A mi no desde luego.... :)

Mientras hablábamos y nos íbamos conociendo un poco mas, pasábamos por los lugares mas emblemáticos de Roma pero que por la noche parecían diferentes, muchos de ellos con aun mas encanto. Il Colosseo, Los foros, Piazza Venezzia... En un momento para la conversación bruscamente y me dice "¿Estas preparada?" Y sin darme si quiera tiempo a responder allí me encontré una de las imágenes mas asombrosas que había visto en mucho tiempo. Giro de calle y de repente una gran avenida que a unos metros tiene la silueta de La Plaza y La Basílica de San Pedro tenuemente iluminada. Impresionante.

Aun con la boca abierta por la imagen pero con ganas de probar ese helado del que tanto hablaba Daniele, aparcamos el coche al lado de El Vaticano y fuimos a una pequeña heladería, llamada Old Bridge, donde, a pesar de ser casi las once de la noche de un día normal, había cola para pedir.




El helado mas pequeño es el cucurucho pequeño con tres bolas, el que me pedí yo, pero no solo eso, por el mismo precio te ponen nata montada por encima. Auténtico helado italiano, cremoso, delicioso y todo eso ¡solo por un euro y medio! ¡Por favor póngame diez para llevar!

Nos tomamos el helado sentados en una plaza y después fuimos caminando hasta la Plaza de San Pedro para ver bien de cerca la basílica. Es preciosa, la plaza en si, la basílica, el entorno, las columnas...



Pero la noche romana seguía y nos estaban esperando. "¡Vamos que nos están esperando!" me dijo Daniele. "¿Quién?" pregunté. "Mis amigos nos esperan en un bar" "¿Pero tus amigos hablan español o inglés?" "No...¡Pero no te preocupes!"

Pues ala, "the lost to the river" a conocer a los amigos italianos. De camino al bar, que estaba muy cerca del barrio judío, pasamos por callecitas y plazas abarrotadas de gente, bebiendo en la calle (se ve que aquí es legal). Campo di Fiori, un mercado de comida y flores por el día, a rebosar de terrazas y gente en la calle. ¿De donde sale tanta gente?

Llegamos al bar, una cervecería donde fabrican sus propias cervezas pero que además tienen decenas y decenas de tipos de cerveza, con una decoración muy interesante y llena de gente, Open Baladin.




Presentaciones a sus amigos y me toca sentarme al lado de un italiano bastante guapo,  moreno, fuerte, muy arregladito vestido pero informal y me dice Daniele que se va al baño. ¡Vaya situación! Yo sin saber que decir, mas que nada por que no me iban  a entender...Viene el camarero y me pregunta que quiero...Yo pensando tierra trágame. Medio hablando con el chico guapo en inglés consigo pedir y cortar un poco el hielo. Aparece Daniele, ¡salvada!.

Al principio no me enteraba de nada, Daniele tenía que traducirme, pero poco a poco empecé a prestar mas atención, la cerveza empezó a volverme medio italiano y acabamos hablando ellos en italiano y yo contestando en español y así todos nos entendíamos.

Me lo pasé muy bien. Fue la típica cosa que si la piensas no la haces pero como fue repentino me lancé y me alegro. Acabamos brindando por mi y por mi italiano y les hice la promesa de que la próxima vez que les viera hablaría algo de italiano. Tengo que estudiar...

Pero aquí no acabó la noche. Cuando cerraron el bar a eso de las dos y media, los amigos de Daniele se fueron a casa y nosotros seguimos con nuestra ruta nocturna por Roma.

Pasamos por la Piazza Nabona y Daniele me contó algunas curiosidades de los monumentos que allí hay. Después callejeamos hasta llegar al Puente Sisto, un precioso puente de piedra que une la ciudad con el Trastevere. Desde aquí, vimos unas bonitas vistas de la cúpula de San Pedro y de toda la rivera del río.

De vuelta al coche, caminamos por otras callecitas empedradas con luces a medio gas que daban un aire entre romántico y película de misterio.

Daniele me llevó a casa después de una noche auténtica italiana, con italianos, dejándome sana y salva en el portal, tal y como aquí es costumbre.



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viernes, 19 de abril de 2013

TOMAR EL APERITIVO ITALIANO

Tomar el aperitivo en Italia es una de las costumbres mas extendidas del país. Esta deliciosa tradición comenzó en 1786, en Turín, cuando Antonio Benedetto creó el vermut. Le fue un poco complicado comercializar la nueva bebida así que decidió acompañarla con algo de comer y así empezó a ser cada vez mas popular. Desde entonces, el aperitivo se extendió por toda Italia, aunque en el norte hay mas tradición.

Ahora el aperitivo se ha convertido en una excusa perfecta para tomar algo con los amigos después de salir del trabajo. Por que, comparado con el típico español, el aperitivo en Italia es por la tarde, entre las siete y las nueve mas o menos.

Básicamente consiste en pagar una consumición, que puede ser cerveza, vino, mojito, el famoso Spritz (que yo lo probé en Venecia hace un par de años y me supo a rayos, pero para gustos los colores...) o cualquier otra cosa, y tienes acceso al buffet de comida de picoteo donde puedes comer lo que quieras. 



Puedes encontrar pastas, arroces, diferentes ensaladas, sanwiches, cuscus, tortillas, fruta, quesos, embutidos, pizzas...Sales cenado...Aunque los italianos son mas discretos cogiendo, toman alguna cosilla y luego la mayoría llega a casa y cena, pero los españoles....Llevamos unas montañitas de comida en el plato que si echas un granito mas de cuscus todo se te viene abajo. Menos mal que se puede repetir todas las veces que se quiera porque con esos mini platos de plástico...

El precio suele variar entre los cinco y los diez euros, depende de donde esté el sitio y de la comida que sirva. Estos son los lugares mas recomendados para tomar el aperitivo en Roma:

Freni e Frizione: el ambiente es muy agradable y, cuando hace buen tiempo, la gente se sale a la plaza donde se encuentra el bar para comer y beber. 

Bar de lla pace: un clásico en Roma donde se puede encontrar actores y famosos italianos de moda.

Doppio zeroo: cabe destacar la gran cantidad de dulces que ofrece.

Momartcafe: con su excelente buffet y un horno de leña que no para de sacar pizzas.

Friends: con un ambiente bastante internacional.

Y también hay zonas con bastantes bares buenos para el aperitivo como La Piazza Navona, Campo Dei Fiori, Via del Governo Vecchio y la Via della Croce y todo el Trastevere.

Otra opción es en Pourquoi, en el barrio de San Lorenzo que es donde yo vivo. Es un pequeño paraíso de la cerveza donde tienen un menú de cinco páginas para que elijas la que mas te gusta. También sirven cocktails. 

Aquí es donde me llevó mi compañera de piso, María, para tomar mi primer aperitivo en Italia, pero seguro que no el último. Yo me tomé una cerveza muy dulce de color rosado y María una cerveza muy amarga y fuerte de un color oscuro, hay para todos los gustos.

El buffet estaba delicioso, comida muy variada y rica. Al principio cuando llegamos no había mucha gente así que te daba un poco de vergüenza ponerte como un kiko...Pero una vez que empezó a entrar gente, repetimos una y otra vez hasta que ya no podíamos mas.



¡Esto del aperitivo mola! Creo que será una costumbre que no me costará adquirir :)


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jueves, 11 de abril de 2013

IMPRESIONES DE MI PRIMER DÍA EN ROMA

Después de facturar, pasar el control de seguridad, subirme al avión, bajarme del avión y coger el autobús que me llevaba del aeropuerto a la ciudad como una autómata sin darle mayor importancia o emoción, de repente, empezó a sonar una canción italiana en la radio del autobús, de estas canciones que, aunque no entiendas, tienen mucho significado para ti, que nunca antes has oído y que solo volverás a oír en un bar meses o incluso años después y que te hará sonreír y recordar ese momento con ternura y casi con la misma emoción que empiezas a sentir justo ahora ya que despierta tus sentidos y te dice "Aquí empieza todo". 

Solo en ese momento, me di cuenta de que empezaba una nueva aventura y que ya había llegado al destino, Roma. Un escalofrío recorrió mi cuerpo poniéndome la carne de gallina y los pelillos de punta. ¡Que bonita sensación! Espero que todo esto no fuera porque el conductor pusiera el aire acondicionado...

Antes de llegar a Roma, contacté con una española que alquilaba la otra habitación del apartamento donde vivía. Me gustó bastante la habitación que alquilaba y el barrio así que reservé la habitación para pasar unos días allí y decidir si me gustaba o no.

María, la chica española, insistió en venir a buscarme a la estación de tren y así ir juntas hasta casa, a unos quince minutos andando. Cuando bajé del autobús allí estaba. Un corto camino charlando sobre el viaje nos llevó a casa, el típico edificio italiano de techos altos e infinidad de escaleras, ¡quinto piso sin ascensor! Menos mal que María me ayudó...

La casa me encantó, tal y como la había visto en las fotos aunque aun mas grande. ¡Tenemos hasta un balconcillo! En mi habitación, bastante grande, unas margaritas naturales en la mesilla dándome la bienvenida :)



"¿Prefieres cenar en casa o tomamos algo fuera?" Me preguntó María. "Estoy un poco cansada pero no tengo nada de comida así que si quieres cogemos una pizza en la calle y..." "¡No! ¡No te preocupes por eso! Hacemos algo de pasta que tengo y ya está..." Mientras me hacía un poco a la casa, sacaba lo imprescindible y demás, María me cocinó unos deliciosos y auténticos tallarines carbonara (con huevo, nada de nata) en un santiamén que acompañó con la típica birra Moretti. ¿Se puede tener un mejor recibimiento?

Contándonos la una sobre la otra, nos dieron la una y media de la mañana. María teniendo que trabajar al día siguiente y yo cansada de tanto trajín, nos fuimos a dormir. "¡Mañana mas!" pensé, y me fui a la cama con una sensación de agotamiento pero a la vez de emoción porque todo había empezado tan bien que no podía seguir de forma diferente.

A la mañana siguiente deshice la maleta y recogí mis cosas mientras de fondo escuchaba la radio italiana con "solo canzoni in italiano". Hacía un día espléndido y me moría de ganas por ir a dar una vuelta así que miré el mapa y me dirigí hacía el Coliseo.

Es curioso lo diferente que ves un lugar al que vas a visitar por turismo y al que vas para vivir una temporada. Quizás es porque tienes toooodo el tiempo del mundo para pararte a mirar, para pensar en lo que ves, para ver mas allá de lo obvio... Yo estaba como en una nube, como en una peli pero claro, ¿quien no? Roma es así, tan romántica, tan...italiana...

Entre pequeñas callejuelas con encanto, escondidas para los turistas pero dispuestas a ser descubiertas por quien tenga un poco mas de curiosidad o tiempo, aparece frente a mi el coliseo.




Pero no solo tenía enfrente el Coliseo, también tenía cientos de turistas, un montón de autobuses que traían aun mas. Las guías gritaban en varios idiomas "ragazzi!" "ale ale ale" y otras frases que no sabría como escribir (koreano, chino, alemán...), un tráfico caótico que no te dejaba ni cruzar por el paseo de peatones, bueno, si te dejaba, pero bajo tu responsabilidad, y los legionarios romanos del siglo XXI posando con los turistas por una propina. Roma turística en su estado puro.




La idea era dar solo un paseo por la zona del Coliseo pero entonces ves los foros, la plaza de Vittorio Emanuelle II y sigues y sigues caminando atraída por algo que ya has visto pero que aun así te sigue sorprendiendo. Por el camino te cruzas con monjas y curas de todas razas y colores, pero incluso te puedes encontrar a otro tipo de ¿monjes? intentando ganarse la vida.




Redescubres lugares donde ya habías estado, haciendo un esfuerzo por recordar como se llegaba a ellos y olvidándote del mapa, simplemente caminas, por que si te pierdes, lo que peor que puede pasar es que encuentres algún bonito rincón así que me arriesgo  encantada.


De vuelta a casa, paro para comprar una tarjeta de teléfono italiana.  En medio de la compra, aparece el típico italiano moreno, con las gafas de cristales de policía, fuerte, con una camiseta de tirantes y me habla en italiano. Le digo que no le entiendo y me pregunta de donde soy. "Española!, las españolas sois muy calientes!" me dice en italiano...Y yo me quedo con cara de..."hola???!! así es como entabláis una conversación???!!" pero no...Lo mejor estaba por llegar. Me pregunta si estoy soltera o casada, saca su guitarra de la funda y empieza a cantarme en español "Bésame, bésame mucho, como si fuera esta noche la última vez..." y yo con una vergüenza, parecía Heidi, con los mofletes colorados y mi cara de esto no puede estar pasando... Al final acabamos el dependiente, otro cliente y yo medio cantando con él. ¡Bienvenida a Italia!


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viernes, 29 de marzo de 2013

COSAS QUIERO HACER/VER EN ROMA

Como buena turista, las veces que he estado en Roma, no he dejado de hacer las típicas cosas que no se pueden dejar de hacer cuando visitas la ciudad pero que al final no dejan de ser turistadas, aunque eso no quiere decir que no sean interesantes y divertidas.

Ahora que voy a vivir una temporada en Roma, me gustaría redescubrir la ciudad, hacer cosas diferentes, no de turista si no de residente, o al menos de alguien que intenta conocer mejor la cultura y la forma de vida italiana en general y romana en particular.

Es por eso que he escrito una lista de las cosas que me gustaría hacer/ver en Roma en estos meses. Quizás algunas de ellas siguen siendo turistadas pero no pude hacerlas las veces que he estado allí y me he quedado con la espinita :)

Estas serían:
-Pasear en Vespa por la ciudad.

-Aprender italiano. Algo he aprendido pero no todo lo que debería... Eso es lo que ocurre cuando, hablando en tu propio idioma, puedes hacerte entender sin mucho esfuerzo. Típica situación en mi vida en Roma, ellos me hablan/escriben en italiano y yo les contesto en español. ERROR!


-Ver una película en italiano en un cine de barrio. Que mejor que ir al cine de mi barrio, San Lorenzo, al pequeño y acogedor Cinema Tibur donde vi Lei, una película que te hace pensar y que recomiendo. También para aquellos que están aprendiendo italiano ya que se entiende muy bien :)



-Tomar el aperitivo italiano

-Recorrer Roma en bici.


Por supuesto, estoy abierta a todo lo que pueda conocer de Roma y se que descubriré pequeños rincones, restaurantes, cafés, tiendas que me encantarán así que soy consciente de que lo mejor que tengo por descubrir en Roma no está en esta lista si no allí, esperándome.

¿Alguna sugerencia?



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martes, 12 de marzo de 2013

"VIVIR UNA TEMPORADA EN ITALIA" ¡A POR ELLO!

Roma, la ciudad eterna, la ciudad del amor. Un laberinto de preciosas calles intrincadas que te lleva a descubrir únicos rincones que probablemente no volverías a encontrar si los buscaras.

Testigo del pasado y confidente del presente. Un cofre de tesoros que aparecen a cada paso y te llevan a épocas legendarias. Bulliciosos cafes y restaurantes llenos de vida donde el italiano se mezcla con el inglés e incluso con el español.

Y que decir de su comida...Manjar de reyes no apto para adictos al buen paladar. Ya me han avisado un par de amigos italianos..."Si te vas a vivir a Roma...Cogerás unos cuantos kilos las primeras semanas". Y yo pienso: hay veces en la vida que hay que hacer algunos esfuerzos, y si para disfrutar de esa explosión de sabores, de esos vinos, de esos helados, los helados...Tengo que coger un par de kilos, pues, lo haré. ¡Será un sacrificio pero lo haré! :)

Después de pensar en lo que significa Roma para mi ¿Cómo negarse a la oportunidad de vivir allí una temporada?

Júpiter, Saturno y yo creo que incluso puede ser que Marte, pero de esto último no estoy segura, se han alineado para que se den las circunstancias de que me pueda ir a Roma y como este tren solo pasa una vez, ¡Me he comprado un billete! Voy en el vagón de las bicis, eso si...

Gracias a que durante estos meses que he estado en Madrid un poco desubicada después de lo de Sydney, sin saber muy bien que hacer, y pendiente un poco del médico, se me ocurrió la idea de buscar clases de español por skype y la verdad es que me han salido algunos estudiantes. Y como las clases son virtuales, no importa que esté en Madrid, en Roma o en la Conchinchina así que al menos con lo de las clases por skype tengo para vivir, mas o menos, en Roma.

La idea es seguir con las clases allí y buscar algo de trabajo para poder comer al menos una vez al día porque Roma no es una ciudad muy barata.

Aprender italiano es uno de mis otros objetivos allí. Al no tener mucho dinero, quedaré con gente interesada en aprender o practicar español para hacer intercambios gratis mientras tomamos un café. Ellos me ayudan con mi italiano y yo a ellos con su español.

Pero de momento ya he ido a la biblioteca y me he sacado un "Curso Express de aprendizaje rápido" para ir aprendiendo algo estas semanas antes de irme. Y digo estas semanas antes de irme porque me voy en tres semanas, justo después de Semana Santa. En abril, cuando el clima es mejor y empiezan los días de terracitas y paseos por la ciudad.

¿Por que Roma? Porque las veces que he ido a esa ciudad me ha dejado impresionada. Siempre encuentras cosas nuevas, ves cosas diferentes y sigues asombrándote cuando ves las cosas que ya conocías. Además de eso, está en el centro de Italia así que es un buen punto estratégico para hacer excursiones a otros lugares.

Tengo tres semanas para organizarme, prepara la maleta, aprender algo de italiano, despedirme de mi gente y empezar a cumplir uno de los sueños que tienes desde pequeña que parecen que solo serán eso, sueños, en los que perderte cuando te pones a pensar "Me encantaría poder..."

Eso si, tendré que venir a Madrid casi todos los meses hasta que el tema de la tiroides esté solucionado pero claro, después de pagar mas de mil euros de billete de avión y volar por veintitres horas para llegar a casa desde Sydney, dos horas y unos sesenta euros no es tanto problema.

¡Roma, a presto!


 
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domingo, 10 de febrero de 2013

SI REALMENTE QUIERES HACER ALGO, ¡HAZLO!

Un mes ha pasado ya desde que decidí quedarme en España por el tema de la tiroides. Cuatro largas semanas donde no he hecho mucho, poco mas que volver a adaptarme al ritmo de Madrid, poner un poco las cosas en su sitio, arreglar todo lo que había quedado pendiente en Sydney y ver pasar el tiempo.
 
Y es que cuanto mas tiempo libre tienes menos cosas haces. Yo pensaba que teniendo mas tiempo para pensar, para organizarme, para ver que hacer estos meses las cosas serían mas fáciles...Pero no, los días vuelan y sigues en el mismo punto.
 
Hasta que ya un día me paré, no hace tanto de esto, y me senté en la mesa a pensar realmente y ver que hacer.
 
En estos momentos en los que estoy un poco a la espera, que no tengo mucho que hacer, es momento para pensar ¿Qué son esas cosas que te gustarían hacer? Muchas veces no pensamos en ello porque no tenemos tiempo, o para pensar en ello o para hacerlo pero ahora mismo dispongo de mas tiempo del que he tenido en los últimos años así que voy a darme una oportunidad y pararme a pensar en esas cosas que quiero hacer ahora que puedo.
 
Soy una persona de listas, me ayuda. Supongo que al visualizarlo todo me parece mas fácil o mas claro.
 
Me senté a escribir durante un par de horas y esto es lo que salió:
 
-Escribir.
 
-Comer mejor y hacer mas ejercicio. ¿Mas ejercicio? ¡¿A quien quieres engañar?! Hacer algo de ejercicio. ¡Seré perezosa!
 
-Pasar tiempo desarrollando un proyecto que me gustaría hacer en el futuro con el que siempre he soñado o fantaseado pero que finalmente me voy a tomar en serio. Aunque es algo a largo plazo.
 
-Informarme, leer, aprender, experimentar sobre yoga y meditación.
 
-Conseguir trabajo.
 
-Buscar y hacer cursos de cosas que me interesan de verdad, sean "prácticas" o no.
 
-Mirar voluntariados en Madrid para poder ayudar a gente que lo está pasando mal.
 
-Mirar voluntariados internacionales en cualquier parte del mundo.
 
-Hacer alguna escapada por Europa para visitar a algunos de mis amigos que viven en diferentes países.
 
 
-Leer.
 
Y a todo esto, un amigo de Nueva York que me había invitado a su boda allí me dice finalmente la fecha, el cinco de octubre de este año, así que en el último momento añado a la lista:
 
-Ir a la boda de Jeff en Nueva York y pasar allí unos días para ver a mis amigos y reencontrarme con la ciudad.
 
Así que, me compré unas hojas y un archivador en la papelería e hice apartados para cada cosa que quería hacer y así cada día buscar información, organizarme, pensar sobre ello y emplear tiempo en cada una de las cosas que realmente quiero hacer, cosas que me pide el cuerpo o el corazón, no tanto quizás el bolsillo o el sentido común.
 
Pues, funciona. Con determinación, cada día durante esta última semana, he pensado en cada apartado y he ido avanzando en la idea inicial. Aun queda mucho trabajo pero ya en algunos casos he obtenido respuestas o resultados, unas veces buenos y otras no tanto.
 
Durante mas de cuatro horas un día me puse a buscar cursos presenciales gratis o no muy caros de cosas que me interesaban. Fotografía, permacultura, cultivo ecológico, temas medio ambientales, etc etc etc. Muy animada y sorprendida por el éxito, mandé mas de veinte correos electrónicos para inscribirme en numerosos cursos que encontré muy interesantes.
 
De estos correos enviados, algunos no he recibido respuesta pero la mayoría de ellos si la han tenido. "Sentimos informarle que las plazas disponibles para este curso ya han sido cubiertas. Queda anotada en la lista de espera. En caso de alguna baja, nos pondremos en contacto con usted". O en el mejor de los casos "El cupo para este curso se ha completado ya pero escribanos de nuevo en abril que volveremos a ofertar nuevos cursos".
 
Está claro que no era tan fácil como yo pensaba y que, además, hay muchísimas personas con ganas de aprender cosas nuevas, con tiempo para poder hacerlas y con poco dinero para pagar por cursos. Al parecer, no era la primera que había tenido esta idea. Ilusa...
 
Pero en otros casos si tuve mas éxito. Fui a la biblioteca y saqué tres libros de meditación y yoga y ahora estoy leyéndolos para aprender mas sobre estos temas.
 
He encontrado estudiantes que quieren aprender español y ya estoy dándoles clase.
 
He dado con un voluntariado en México de tortugas marinas, que llevo años queriendo hacer, al que mandé la solicitud de participación y en el que, tras hacer unos test de personalidad y tener que escribir una carta sobre mis intereses, me han aceptado. Me tengo que volver a poner en contacto con ellos en abril pero en un principio cuento con plaza, si la quiero, para pasar un mes con ellos.
 
Me he puesto en contacto con algunas asociaciones que ayudan a la gente de diferentes formas en Madrid para ofrecerme en lo que pueda ayudar.
 
Ya estoy organizando alguna escapadilla con amigos para visitar a otros que viven en diferentes países de Europa. Es difícil cuadrar fechas y sobre todo conseguir el dinero pero estamos en ello.
 
Además de los libros de yoga y meditación, estoy empezando con esa lista de libros pendientes de leer que todos tenemos.
 
Y con respecto a la idea de vivir una temporada en Italia, algo que he querido hacer desde que tenía unos quince años, no ha llovido ni nada... ¿por que no? Si tengo que hacerme análisis de sangre e ir al médico cada tres semanas mas o menos no puedo irme a vivir a Australia pero ¿a Italia?. Aunque sean unos meses, para quitarme la espinita.
 
Y lo tengo claro, en octubre me voy a a Nueva York a la boda de mi amigo y así paso allí unos días para revivir, como la serie, aquellos maravillosos años, ver a mis amigos y disfrutar.
 
Porque puede que no disponga de mucho mas ahora pero si de tiempo y de ganas así que ¿Para que están las listas de "cosas que quiero hacer en la vida" mas que para hacerlas?
 
Yo, al menos, lo voy a intentar.
 
 
 
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domingo, 13 de enero de 2013

CAMBIO DE PLANES: ME QUEDO EN ESPAÑA DE MOMENTO

Se suponía que volvía a Sydney de mis vacaciones de Navidad en España el jueves pasado pero a última hora, a tan solo doce horas de coger el avión, decidí que tenía que quedarme en España al menos por una temporada.
 
Unos días antes me dieron los resultados de unos análisis rutinarios que me hago cada seis-nueve meses por unos problemas en la tiroides donde aparecía que tenía bastante descompensada la hormona que tenía que ser vigilada y tratada. Cambiando la dosis hasta dar con la apropiada, haciendo un seguimiento mas estrecho y repitiendo análisis de sangre cada dos meses para ver al evolución todo estaba bajo control.
 
Por eso, no quería dejar de vivir la experiencia en Sydney así que lo primero que pensé fue hacer todo este seguimiento allí. Vinieron rápidamente los Reyes Magos y deje de pensar en el tema. A la vuelta, a un día de volverme a Sydney, con la maleta hecha y habiéndome despedido de todo el mundo, me paré a pensar que no estaba muy segura de si era una buena idea pasar todo el nuevo tratamiento y seguimiento allí, con lo cara que es la sanidad allí incluso teniendo seguro médico, y teniendo en cuenta que podía que me encontrase un poco débil o sentir algunos síntomas hasta encontrar la dosis apropiada y estando a 24 horas de avión de casa.
 
Así que, sorprendiendo a todo el mundo, preocupando a la mayoría al no saber el porqué de ese cambio tan repentino y a tan poco tiempo de coger el avión, decidí quedarme en España al menos hasta que mi tiroides se estabilice, al menos 4-5 meses.
 
Me dio mucha pena porque, cuando me despedí de mis amigos y estudiantes allí antes de Navidades lo hice pensando que volvía en unas semanas pero ahora no se si volveré y cuando lo haga es posible que algunos ya no estén allí.
 
Por otro lado, cuando no te sientes bien lo último que quieres es estar lejos de tu casa y menos taaaaan lejos. Además de eso, no se si iba a poder costearme allí todo el tema médico así que tuve que pensar fríamente y poner prioridades.
 
Por eso, al menos por unos meses, me quedo en Madrid hasta que las cosas mejoren y todo esté bajo control. Mientras, me volveré a buscar la vida en Madrid.
 
Siempre mirando el lado positivo, podré hacer cosas que no me habían dado tiempo a hacer en mis vacaciones de Navidad y pasar mas tiempo con la familia y los amigos que no está nada mal tampoco :)
 
Siguiendo los principios de mi gran amigo Darwin, adaptación es la mejor opción.
 
 
 
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