Trastevere es uno de los barrios con mas encanto de Roma, con sus tratorías, sus hiedras cayendo por las ventanas y cruzándose de lado a lado de la calle, los puestos ambulantes, músicos tocando...
Pero quizás una parte menos conocida de este barrio es el Gianicolo. Un precioso parque por el que pasear y que ofrece una de las mejores vistas de la ciudad.
Como llegar:
Mi recomendación es, desde la plaza de Santa María in Trastevere, se sale de la plaza rodeando la iglesia, dejándola a mano izquierda y se avanza hasta coger la calle Vicolo della Frusta. Continuamos esta calle hasta que nos encontramos unas escaleras de frente, las subimos y daremos a una avenida mas grande de doble sentido. Seguimos rectos, bordeando unos muros, y nos encontraremos otras escaleras bastante durillas de subir que nos dejarán en la misma puerta del parque.
Una vez en la puerta, avanzamos a través de un paseo entre árboles llamado Passeggiata del Gianicolo.
Dejamos a mano derecha el Jardín Botánico y a izquierda un parque donde se hacen teatrillos y marionetas para los niños y donde, además, la gente se sienta a tomar el aire.
Pero quizás una parte menos conocida de este barrio es el Gianicolo. Un precioso parque por el que pasear y que ofrece una de las mejores vistas de la ciudad.
Como llegar:
Mi recomendación es, desde la plaza de Santa María in Trastevere, se sale de la plaza rodeando la iglesia, dejándola a mano izquierda y se avanza hasta coger la calle Vicolo della Frusta. Continuamos esta calle hasta que nos encontramos unas escaleras de frente, las subimos y daremos a una avenida mas grande de doble sentido. Seguimos rectos, bordeando unos muros, y nos encontraremos otras escaleras bastante durillas de subir que nos dejarán en la misma puerta del parque.
Una vez en la puerta, avanzamos a través de un paseo entre árboles llamado Passeggiata del Gianicolo.
Dejamos a mano derecha el Jardín Botánico y a izquierda un parque donde se hacen teatrillos y marionetas para los niños y donde, además, la gente se sienta a tomar el aire.
Un paseo muy tranquilo a pocos pasos del centro de la ciudad pero, al mismo tiempo, fuera de su caótica vida diaria. Este pasadizo verde también tiene a sus lados una hilera de bustos de importantes personajes del Risorgimento en homenaje por su ayuda.
Y al fondo, podemos ver el monumento ecuestre a Garibaldi.
Una vez que has llegado al monumento de Garibaldi, descubres a tu derecha lo que habías venido a ver, unas espectaculares vistas de la ciudad de Roma, especialmente recomendables al atardecer.
Y otra vez, como cuando paseas por el centro, vuelves a sentirte afortunada por vivir en una ciudad tan bonita y especial como Roma, a pesar de todo...
Otras entradas que te pueden interesar: