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martes, 2 de octubre de 2012

EXCURSIÓN DESDE SYDNEY: VISITANDO CANGUROS EN LIBERTAD

Domingo por la mañana, día perfecto para hacer una excursión a algún lugar cerca de Sydney. "¿Dónde vamos?" Le dije al sevillano, "¿Y si vamos a ver canguros en libertad a un sitio que me han dicho?". "¡Genial!" Le contesté. ¿Qué hay mas auténtico en Australia que ir a ver canguros salvajes?
 
Nos cogimos un tren dirección Morisset, que es el pueblo donde está el Morisset Mental Hospital. Si, si, un hospital mental. Resulta que estos canguros están sueltos en los bosques y jardines de alrededor de este hospital y como están relativamente acostumbrados a los humanos no son peligrosos e incluso puedes acercarte a darles algo de comer o a tocarlos, pero siempre con mucho cuidado y despacio para no asustarles.
 
El trayecto en tren no dura mas de dos horas y mientras tanto vas viendo unos bonitos paisajes. Se pasa por un lago inmenso y precioso lleno de barquitos de recreo y con unas pequeñas casas de pescadores a las orillas que le dan mucho encanto. Solo por el paseo en tren hasta llegar a Morisset merecía la pena hacer esa excursión pero nosotros además queríamos ver canguros.
 
Según sales de la estación de tren a la derecha, sigues la calle principal todo para arriba hasta llegar a un puente que tienes que cruzar. Allí verás una señal que indica que el Hospital Mental está cerca, aunque no pone cuanto de cerca y nosotros al preguntar nos dijeron que a unos cinco kilómetros andando por un camino en medio del bosque pero no te preocupes que no son mas de tres cuartos de hora y el paseo es bastante agradable.
 
Junto a la señal del hospital...¡¡Una señal de cuidado que hay canguros sueltos!! La típica amarilla que hemos visto tantas veces con un canguro.




Después de caminar un buen rato y mientras hablábamos de nuestras cosas, de repente suspiro "¡hhh! ¡Mira!" le digo al sevillano. "¡Canguros!" "No los veo, que no hay canguros aun..." Y de repente vemos como aquellas bolitas que veíamos a los lejos se empiezan a mover y a dar saltos. ¡Eran canguros! ¡Y había un montón de ellos, como para una boda!




Nos acercamos hacia ellos con un poco de miedo la verdad porque eran tantos...Y además no había nadie por allí así que no sabíamos si esos canguros eran tranquilos o no. Habíamos traído un poco de pan bimbo para darles así que lo sacamos de la bolsa y se lo acercamos un poco temerosos de su respuesta. ¿Cuál fue la respuesta? En menos de un segundo teníamos cinco o seis canguros rodeándonos para coger un poco de pan.



 
¡Que animales tan bonitos! Su pelo super suave, como un peluche, una carita muy graciosa y unos ojitos muy despiertos y curiosos. Lo que mas gracia me hacía era ver que todos se movían en grupo. Si se asustaba uno se iban todos, si uno se acercaba se acercaban varios después.
 
Algunos canguros parecían personas tumbadas en el sofá viendo la televisión, solo les faltaba el mando a distancia.




Pero sin duda la imagen mas bonita es ver a la mamá y como de su bolsa sale un cachorrito de canguro queriendo saber que está pasando allí.



Verles en libertad, sin nada que les limite el paso a la civilazación, al bosque o incluso al hospital me pareció algo genial porque es una forma muy equilibrada de respetar la naturaleza y a sus seres sin molestarlos.



 
Poder darles de comer, tocarles pero entiendo yo que sin molestarles mucho y respetando su completa libertad me pareció algo único, estar tan cerca de ellos, y que hubiera tantísimos a nuestro al rededor...Toda una experiencia.
 
Es curioso porque cuando preguntamos a la gente donde podíamos ir a ver canguros salvajes, la mayoría coincidía en decirnos que fuéramos al zoo de la ciudad donde podríamos ver canguros, koalas y otros animales exóticos australianos y seguro que es un zoo precioso pero nosotros queríamos verlos libres. Solo una persona nos habló de este lugar que, estando tan cerca de Sydney y siendo tan especial, es una pena que casi nadie conozca, o quizás no, es una suerte que casi nadie conozca para que siga así. En cualquier caso, lo recomiendo completamente porque pasas un día muy agradable en la naturaleza y en contacto con estos animales tan simpáticos.
 
 
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