Mostrando entradas con la etiqueta italianos. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta italianos. Mostrar todas las entradas

miércoles, 23 de abril de 2014

LO MEJOR Y LO PEOR DE VIVIR EN ROMA

Cuando me mudé a Roma para vivir una temporada en Italia, tenía una idea bastante diferente sobre lo que me iba a encontrar allí de la que traigo a España al volver. 

Dicen que los españoles y los italianos nos parecemos mucho. Yo misma pensaba así antes de llegar. No es verdad. Somos muy diferentes. Bueno, si comparas nuestras similitudes con las similitudes entre un esquimal y un italiano o un esquimal y un español, pues si, los italianos y los españoles nos parecemos. Pero si hilas mas fino... la cosa cambia.

Es curioso comprobar que en Italia la mayoría de los estereotipos se cumplen a rajatabla... ¡Mas que en ningún otro país! Convivir con ellos día tras día ha sido una experiencia curiosa, a veces irritante... Estas son las conclusiones que he sacado después de vivir un año en el país de Mario y Luiggi:

La comida:

No solo de pasta, pizza y helado vive el italiano. Tienen otros platos y unos dulces que quitan el sentido... Si a esta pasión por la comida y el comer le unes la pasión por los vinos, haces una mezcla, hipercalórica pero deliciosa.

Cada producto sabe a lo que tiene que saber. El tomate sabe a tomate, la albahaca te envuelve con su aroma, los quesos....ummmmm los quesos...





La mayoría de los italianos te hacen un plato de pasta delicioso con tres ingredientes sueltos que te quedaban en la nevera. Tienen una habilidad innata para la cocina.

En contra, no puedes encontrar muchos restaurantes internacionales en la ciudad. La gran mayoría son italianos, de diferentes regiones pero italianos, curioso siendo la capital.

Además, piensan que su cocina es la mejor del mundo. Si, es buena, a mi me encanta, pero creo que hay otras cocinas muy buenas también.

El lenguaje:

Y con esto me refiero al verbal y al no verbal. Es bien sabido que el italiano habla casi mas con las manos que con la boca ¡Y eso es un don! Poder comunicarte de diversas maneras hace mas rico el lenguaje ¿no?. A mi hace mucha gracia y, después de unos meses viviendo con ellos, se te acaba pegando un poco.




Pero me sigo quedando con el lenguaje verbal. Que maravilla... Aun sigo quedándome en la parra cuando me hablan en italiano. Aunque me estén diciendo "Voy a tirar la basura que huele a perro mojado" yo desconecto y solo escucho "lalalalalalaralalala oh sole mio laralalalala" Sigo sin ser inmune a este idioma, a pesar de todo...

También son gritones como nosotros. Eso debe de ser la sal del Mediterráneo que nos sube el tono de voz.

Los modales:

En cuanto llegues al aeropuerto, olvídate del por favor y del gracias. Recuerdo mis primeras semanas en Roma cuando iba a comprar cualquier cosa o preguntaba algo y decía por favor y gracias. No es que no me contestaran, es que ni me miraban a la cara... Como si no lo hubiera dicho. ¡Que majos! Una amabilidad, una cosita... Por supuesto, dejé de decirlo. Empecé a actuar como un robot. Llego a la caja, comida a la cinta, paso al otro lado, comida a las bolsas, me voy como si estuviera afónica.

No se puede decir que Roma se caracterice por un servicio al cliente estupendo... Pero seas turista o no. A la mínima te sacan de la tienda porque van a cerrar o te dicen en correos "ya si eso vente mañana que solo quedan quince minutos para cerrar...".

Ponte cómodo si tienes que hacer algo de burocracia... Puedes llegar a la edad de Matusalén y no haberlo conseguido aun. 

Los hombres:

¿Tienes tiempo? Por que si empiezo no acabo... Intentaré resumirlo.

Morenazo guapo que te sonríe dulcemente y te pregunta de donde eres. Al decirle que española, se le hacen los ojos chiribitas, como a ti se te han hecho cuando él ha abierto la boca. Te dan ganas de preguntarle "¿eras tu el que salías en el último anuncio de Dolce y Gabana?" Pero te contienes, en parte por que se te puede caer mas la baba al intentar hablar. 




Te dejas llevar por el latin lover, un "che bella che sei", un te miro con mi sonrisa de pícaro para derretirte, te mando un video por la mañana con la famosa escena de La Vita é bella "Buongiorno principessa" y te invito a cenar a un restaurante con velas y uno de fondo tocando la acordeón a lo La dama y el vagabundo. 




Y todo es perfecto, hasta que una tal Lucia llama al chico por teléfono y se pone tan nervioso que tira la vela que quema el mantelito de cuadros al mismo tiempo que entra otra chica por la puerta del restaurante, no es Lucia, gritándole y mirándote con cara de psicópata, y hasta la mismísima cocinera está implicada en la historia como la cuarta, o la quinta, ya me he perdido, y ha intentado envenenarte con la pizza que estabas a punto de probar por que nadie cena con su hombre... 

Y es que, lo de los italianos con el corteje femenino, es para estudiar. Que habilidad para el desdoblamiento de vida, que memoria para no liarla, que saber estar y que poder de organización. Impresionante. Ahora entiendo por que las italianas son tan celosas, normal.

Difícil hacerte amigas italianas, por lo ya explicado, pero también amigos italianos, por que no pierden oportunidad para darlo todo.

Pero lo que mas curioso me parece de todo esto es lo que yo llamo "la infidelidad asumida" y el machismo aun bastante presente en la sociedad. 


La familia:

En esto los españoles y los italianos nos parecemos bastante aunque, los italianos lo llevan mas al extremo, sobre todo los hombres con la mammmma. Estudios científicos recientes confirman que la mamitis aguda en Italia es una de las enfermedades mas extendidas en el género masculino, afectando en gran medida al genero femenino como daño colateral.

La idea de la ayuda entre la familia, disfrutar de buenos momentos juntos, grande comilonas, el siempre estar ahí para lo necesario, es algo en lo que me he educado y que comparto plenamente. Esto es algo que me gusta mucho de los italianos. ¡La de cosas que aprendí viendo El Padrino! ¡La familia es lo mas importante! :)




Relación con los españoles:

Simplemente diciendo que eres español, suelen tratarte bien. Tenemos cierta simpatía entre nosotros. Además, he conocido muchas parejas de italianos con españoles, sobre todo chicas italianas con chicos españoles, por que creo que solemos hacer bastante buena combinación. Nuestras culturas son similares. A nosotros nos encanta su acento y a ellos el nuestro. A nosotros nos encanta Italia y a ellos España. Y siempre es mas fácil para los suegros entender un "grazie" o un "gracias" que un "strugenbajen" o un "aligato".

Naturalidad:

Es difícil saber si cuando se te acerca un chico italiano es por simpatía, por hablar un rato o por que quiere ligar contigo directamente. Bueno, en realidad no es tan difícil. El 99,999% de las veces que se te acerque un chico italiano será para ligar contigo. Tener amigos italianos chicos, heterosexuales, es algo que aun no ha sido conseguido por una mujer a día de hoy pero se está trabajando en ello.

Entre el corteje y que, en general, los italianos son muy de pose, no considero que sean muy naturales en sus relaciones. Se ve todo un poco de cartón piedra.

¿Nacionalismo?:

Me sorprendió mucho descubrir que en Italia hay mucha separación entre en Norte y el Sur. Lo que dicen uno de los otros. Incluso que muchos italianos no se consideren parte de esta nación. Y pensábamos que en España estaba el patio caldeado...

Si vives una temporada en Italia te hartarás de escuchar a los italianos quejarse de Italia, del gobierno, de país, de la gente, del Norte, del Sur, de la mentalidad, de lo poco que cuidan todos los restos históricos y monumentos... Pero mucho ojito con que la crítica venga de fuera. Entonces es cuando se levantan en armas y puedes irte a casa calentito. "Italia es única, la antigua capital del mundo, con una historia y cultura que mas de uno quisiera para su país. La gente es la mas guapa y con mas elegancia, por no hablar de la comida y de la belleza variada del país". Es de esto de lo que tanto se enorgullecen los italianos, y deben hacerlo, pero a veces incluso rozando un poco la arrogancia o lo que yo llamo "ombligismo". 

Puedes ver la bandera de Italia en todas partes, en todas las prendas de ropa, calzado, cartera, pulseras... Eso es impensable en España.





A pesar de todo, Roma es una ciudad mágica. No es una ciudad fácil pero te hace crecer a pasos agigantados. Tiene cosas únicas y te hace sentir sensaciones que no he encontrado en otros lugares del mundo. Quizás un poco anclada en el pasado en muchos aspectos pero, aun así, mi valoración sobre esta aventura es mas que positiva. Me llevo muchas experiencias únicas y nuevos amigos para siempre. ¡Gracias Roma!




Otras entradas que te pueden interesar:

Impresiones de mi primer día en Roma



jueves, 11 de abril de 2013

IMPRESIONES DE MI PRIMER DÍA EN ROMA

Después de facturar, pasar el control de seguridad, subirme al avión, bajarme del avión y coger el autobús que me llevaba del aeropuerto a la ciudad como una autómata sin darle mayor importancia o emoción, de repente, empezó a sonar una canción italiana en la radio del autobús, de estas canciones que, aunque no entiendas, tienen mucho significado para ti, que nunca antes has oído y que solo volverás a oír en un bar meses o incluso años después y que te hará sonreír y recordar ese momento con ternura y casi con la misma emoción que empiezas a sentir justo ahora ya que despierta tus sentidos y te dice "Aquí empieza todo". 

Solo en ese momento, me di cuenta de que empezaba una nueva aventura y que ya había llegado al destino, Roma. Un escalofrío recorrió mi cuerpo poniéndome la carne de gallina y los pelillos de punta. ¡Que bonita sensación! Espero que todo esto no fuera porque el conductor pusiera el aire acondicionado...

Antes de llegar a Roma, contacté con una española que alquilaba la otra habitación del apartamento donde vivía. Me gustó bastante la habitación que alquilaba y el barrio así que reservé la habitación para pasar unos días allí y decidir si me gustaba o no.

María, la chica española, insistió en venir a buscarme a la estación de tren y así ir juntas hasta casa, a unos quince minutos andando. Cuando bajé del autobús allí estaba. Un corto camino charlando sobre el viaje nos llevó a casa, el típico edificio italiano de techos altos e infinidad de escaleras, ¡quinto piso sin ascensor! Menos mal que María me ayudó...

La casa me encantó, tal y como la había visto en las fotos aunque aun mas grande. ¡Tenemos hasta un balconcillo! En mi habitación, bastante grande, unas margaritas naturales en la mesilla dándome la bienvenida :)



"¿Prefieres cenar en casa o tomamos algo fuera?" Me preguntó María. "Estoy un poco cansada pero no tengo nada de comida así que si quieres cogemos una pizza en la calle y..." "¡No! ¡No te preocupes por eso! Hacemos algo de pasta que tengo y ya está..." Mientras me hacía un poco a la casa, sacaba lo imprescindible y demás, María me cocinó unos deliciosos y auténticos tallarines carbonara (con huevo, nada de nata) en un santiamén que acompañó con la típica birra Moretti. ¿Se puede tener un mejor recibimiento?

Contándonos la una sobre la otra, nos dieron la una y media de la mañana. María teniendo que trabajar al día siguiente y yo cansada de tanto trajín, nos fuimos a dormir. "¡Mañana mas!" pensé, y me fui a la cama con una sensación de agotamiento pero a la vez de emoción porque todo había empezado tan bien que no podía seguir de forma diferente.

A la mañana siguiente deshice la maleta y recogí mis cosas mientras de fondo escuchaba la radio italiana con "solo canzoni in italiano". Hacía un día espléndido y me moría de ganas por ir a dar una vuelta así que miré el mapa y me dirigí hacía el Coliseo.

Es curioso lo diferente que ves un lugar al que vas a visitar por turismo y al que vas para vivir una temporada. Quizás es porque tienes toooodo el tiempo del mundo para pararte a mirar, para pensar en lo que ves, para ver mas allá de lo obvio... Yo estaba como en una nube, como en una peli pero claro, ¿quien no? Roma es así, tan romántica, tan...italiana...

Entre pequeñas callejuelas con encanto, escondidas para los turistas pero dispuestas a ser descubiertas por quien tenga un poco mas de curiosidad o tiempo, aparece frente a mi el coliseo.




Pero no solo tenía enfrente el Coliseo, también tenía cientos de turistas, un montón de autobuses que traían aun mas. Las guías gritaban en varios idiomas "ragazzi!" "ale ale ale" y otras frases que no sabría como escribir (koreano, chino, alemán...), un tráfico caótico que no te dejaba ni cruzar por el paseo de peatones, bueno, si te dejaba, pero bajo tu responsabilidad, y los legionarios romanos del siglo XXI posando con los turistas por una propina. Roma turística en su estado puro.




La idea era dar solo un paseo por la zona del Coliseo pero entonces ves los foros, la plaza de Vittorio Emanuelle II y sigues y sigues caminando atraída por algo que ya has visto pero que aun así te sigue sorprendiendo. Por el camino te cruzas con monjas y curas de todas razas y colores, pero incluso te puedes encontrar a otro tipo de ¿monjes? intentando ganarse la vida.




Redescubres lugares donde ya habías estado, haciendo un esfuerzo por recordar como se llegaba a ellos y olvidándote del mapa, simplemente caminas, por que si te pierdes, lo que peor que puede pasar es que encuentres algún bonito rincón así que me arriesgo  encantada.


De vuelta a casa, paro para comprar una tarjeta de teléfono italiana.  En medio de la compra, aparece el típico italiano moreno, con las gafas de cristales de policía, fuerte, con una camiseta de tirantes y me habla en italiano. Le digo que no le entiendo y me pregunta de donde soy. "Española!, las españolas sois muy calientes!" me dice en italiano...Y yo me quedo con cara de..."hola???!! así es como entabláis una conversación???!!" pero no...Lo mejor estaba por llegar. Me pregunta si estoy soltera o casada, saca su guitarra de la funda y empieza a cantarme en español "Bésame, bésame mucho, como si fuera esta noche la última vez..." y yo con una vergüenza, parecía Heidi, con los mofletes colorados y mi cara de esto no puede estar pasando... Al final acabamos el dependiente, otro cliente y yo medio cantando con él. ¡Bienvenida a Italia!


Otras entradas que te pueden interesar: