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sábado, 15 de septiembre de 2012

INFORMACIÓN DE INTERÉS SOBRE TAILANDIA

Por si esto os puede ayudar en algo, aquí lo dejo:

Alojamiento:

En Tailandia es muy barato el alojamiento pero también es verdad que la limpieza y los servicios en la mayoría de los hoteles es mas baja. Nosotras eramos dos y hemos dormido la mayoría de las noches en habitaciones dobles con baño privado, todas las veces por menos de 10€/persona/noche. Aquí dejo los hoteles donde hemos dormido y mis recomendaciones:

-Bangkok: esencial para mi alojarse cerca de Khaosan Road. Nosotros nos quedamos en Khaosan Holiday Hostel y nos pareció perfecto en relación calidad/precio/situación.

-Chiang Mai: Nos quedamos en un hostal con habitaciones compartidas y muy buen ambiente mochilero bien situado pagando unos 5€/persona/noche en una habitación compartida pero donde nadie mas se alojó: A Little Bird House Hostel

-Phuket: a cinco minutos de Kata Beach, el dueño un señor escandinavo muy simpático y el precio, para ser Phuket, bastante bueno. Shouthern Fried Rice

-Ko Samui: ¡¡No os quedéis aquí bajo ningún concepto!! Aquí nos quisieron hacer compartir bungalow con una cucaracha que parecía un oso de lo grande que era y terminamos compartiéndolo con una cucaracha de tamaño estándar... No volvería ni loca: Nid´s Bungalows

-Koh Phangan: después de haber dormido con la cuqui, este bungalow nos parecía una maravilla, a cinco minutos andando de la playa donde se celebra la Full Moon Party, limpio, barato, seguro y cerca de restaurantes y tiendas. Perfecto para la ocasión: Black and white bungalows

-Kuala Lumpur: el hotel que reservamos donde fueron tan canallas de darles nuestra habitación a otras personas, seguramente porque les dieron mas dinero, y dejarnos en la calle a las dos de la mañana habiendo reservado pagando parte de la noche y donde no os recomiendo que es quedéis es: Ribbon Stayyz Guesthouse

Transporte:

Nosotras solo cogimos un tren, Bangkok-Chiang Mai, muy barato y mas o menos cómodo aunque muy lento. El resto, para no perder tiempo en el desplazamiento, lo hicimos en avión. Aquí os dejo los vuelos que hicimos con los precios y las compañías. Para que os hagáis una idea, compramos los vuelos un mes antes de cogerlos, lo digo por el tema precios.

Chiang Mai-Phuket (Airasia): 80€

Phuket-Ko Samui (ida y vuelta con Bangkokairways): 160€

Phuket-Kuala Lumpur (Airasia): 80€

Excursiones:

Antes de reservar una excursión preguntad en varias agencias porque los precios varían mucho siendo el mismo producto muchas veces. ¡Regatead! Y que os apunten todo lo que está y no está incluido para que luego no haya sorpresas. Aquí os dejo las excursiones que hicimos nosotras con los precios:

-Mercado flotante, Rio Kwai y Tiger Temple: 1100 Baths todo incluido.

-Dos días de treking por la selva en Chiang Mai: 900 Baths todo incluido.

-Ko Phi Phi y alrededores: 1100 Baths todo incluido.

-James Bond Island y alrededores: 1200 Baths todo incluido.

-Ko Tao y alrededores: 1400 Baths todo incluido.



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viernes, 14 de septiembre de 2012

LO MEJOR Y LO PEOR DE TAILANDIA

Tras tres semanas de trote por Tailandia he llegado a estas conclusiones sobre lo que me ha parecido lo mejor y lo peor del país. A pesar de lo malo, Tailandia es un país maravilloso que recomiendo mucho a todo el mundo que lo visite porque realmente merece la pena.


Lo mejor de Tailandia:

-La diversidad: lo que mas me ha gustado de Tailandia es la cantidad de cosas/lugares diferentes que te ofrece este país. Playas de ensueño, selvas verdes salvajes, ciudades con gran historia, Bangkok (que no sabría muy bien como definirla pero es algo único), relax, fiestas increibles, deportes acuáticos, deportes de montaña, mercadillos donde volverse loco comprando, pueblos aislados en la selva sin luz ni agua corriente...Hay una Tailandia para cada persona ya que todo el mundo puede encontrar muchas cosas que hacer allí, sea como sea esa persona.

-El precio: es un país muy barato por lo que es normal que se haya convertido en destino mochilero. Comes muy bien por dos euros, duermes en una habitacion privada con baño privado por menos de diez euros, haces cientos de kilómetros en tren por menos de diez euros...La cantidad de cosas que puedes comprar a un precio de risa y lo mejor, la cantidad de actividades que puedes hacer por un precio muy bajo que en tu país no puedes permitirte o no frecuentemente.

-El ambiente joven mochilero: Tailandia es un país de turismo joven, y no me refiero solo a la edad biológica. Todos para uno y uno para todos, ese es el espíritu que prima allí.

-La comida: yo que soy de buen comer y disfruto como una enana haciéndolo tengo que decir que la gastronomía tailandesa además de ser muy sana y económica es deliciosa.

-Fácil organización: es un país donde, aunque vayas sin nada pensado, es muy fácil organizar tu viaje desde allí ya que hay muchas agencias de viajes que te lo ponen todo en bandeja y que te explican las diferentes excursiones, opciones...


Lo peor de Tailandia:

-La explotación turística: ya se que allá donde hay turismo masivo está claro que hay una sobrexplotación y que nosotros, en mayor o menor medida, al ir a esos sitios somos participes de ello. Tailandia es un país que vive por y para el turismo y me da cierta pena que por satisfacer ciertos caprichos turísticos pierdan parte de su esencia que es por lo que la gente realmente viaja allí.

-Diferencia de precio en el mismo producto: es rídiculo que un mismo producto, exactamente igual, cueste diferente en cada lugar y que de un sitio a otro pueda variar al doble tranquilamente. Ejemplo: las excursiones. Somos turistas pero no somos tontos.

-Organización privada: todas las excursiones están pensadas para que las hagas con agencias, todo organizado. Si preguntas de hacerlo por tu cuenta, es peligroso, es muy caro, muy dificil...Es como una pequeña mafia que controla la forma de viajar de la gente. No hay mucha libertad de movimientos y cuando lo hay los precios se desorbitan...¿Cómo es posible?

-El trato a los animales salvajes: Me encanta poder ver animales salvajes cerca o incluso tocarlos o montar en ellos pero me siento mal viendo a un leopardo agarrado de una correa al cuello a una mesa para que los turistas puedan hacerse fotos con él o a un bebé de elefante en plena ciudad esperando a que un turista le de de comer unos cuantos plátanos a cambio de unas monedas para su dueño o que centenas de turistas pisen un coral mientras bucean sin cuidado. No me gusta como orientan estas actividades. Y la culpa es nuestra por querer montar en elefante o acariciar a un tigre, es increible hacerlo pero ¿que le supone ese capricho al animal? coarta su libertad y su naturaleza salvaje...Es complicado, te hace pensar.

-Poca preocupación por la naturaleza: no se preocupan mucho por el medio ambiente, por el cuidado de la naturaleza (incluidos sus seres vivos). Es un país en crecimiento y lo mas importante para ellos es poder dar a los turistas lo que quieren, ellos mandan, a cualquier coste, cuando en realidad su mayor riqueza es su naturaleza.



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martes, 11 de septiembre de 2012

EXCURSIÓN A KOH TAO, PARAISO DEL SNORKELING Y DEL BUCEO, Y UNA NOCHE MÁGICA

La mañana empezaba bien. Las dos íbamos con un cuerpo escombro gracias a lo baratas que estaban las cervezas en la Black Moon Party de la noche anterior. Pero mi amiga iba mucho peor que yo ya que ella es mas estilo camionero bebiendo mientras que yo con dos cervezas ya estoy bailando el asereje encima de una barra.

Fue subir al barco que nos llevaría de excursión ese día y mi amiga empezó a sentirse aun mucho peor. Nos quedamos en la parte de fuera del barco para que le diera el aire y además porque los servicios estaban allí y estaba claro que los iba a necesitar. Al principio iba a vomitar al servicio cada cinco-diez minutos, pasadas unas cuantas veces decidió hacerlo directamente por la borda.

En esto que veo a un chico que me recordaba a un amigo de Barcelona. Me quedo mirándole un poco, dudando si era él o no, y pienso "mira que chico mas mono...". Iba solo sacando fotos cerca de donde estábamos nosotras. Así que le digo a mi amiga "Fani...Me he enamorado..."  (completamente exagerado y de coña) a lo que mi amiga responde con una mirada de lado que se podría traducir en "Mírame bien, ¿tu crees que me importa? En lo único en lo que puedo pensar ahora es en si tirarme por la borda o no para acabar con este sufrimiento..." 

Pasa una hora o así y mi amiga sigue dale que te pego, vomitando no se que porque ya a esas alturas no le debía quedar mucho en el estómago. De repente, un chico se me acerca por detrás y me pregunta en un perfecto inglés "Oye he visto que tu amiga lo está pasando un poco mal, ¿os puedo ayudar en algo? ¿Quieres que le traiga un poco de agua?" ¿Quien era? El chico que me había gustado. Le digo que muchas gracias pero que ella no quiere agua y que esperemos que poco a poco se encuentre mejor bla bla bla.

Así que voy a mi amiga y le digo "¡Fani! ¿A que no sabes quien me ha preguntado por ti? ¡El chico que te he dicho que era muy mono!" Otra vez mirada de, "¡Hola! Me estoy muriendo...déjate de chorradas...."

Nosotras por nuestro lado, el chico por el suyo apareciendo y desapareciendo de nuestra zona y a esto que para el barco para coger una pequeña barca y con esa llevarnos a una playa increíble, parece creada por ordenador, Kho Nang Yuan, donde íbamos a parar a hacer snorkeling, nadar, tomar el sol...




Así que le digo a mi amiga que seguía mustia como una lechuga. "Fani, haz el favor de ponerte el chaleco salvavidas para ir a la barca pequeña que en este estado te caes y veo que te ahogas..."

Y de detrás de mi sale una voz que dice en español "No me lo puedo creer, ¿sois españolas?" Me giro y es el chico este que resultó ser de Barcelona (y nosotros hablando en inglés como tolis...).

A él le mandan subir a la barca pequeña y a nosotras nos dicen que esperemos al siguiente turno. Pasamos un par de horas en esa playa tan increíble hasta que una mega nube negra empezó a sobrevolar la zona´. Nuestro guía empezó a gritar " ¡Vamos! ¡Todo el mundo al barco! ¡Rápido!" Y la verdad es que nos dio un poco de canguelo porque parecía una secuencia de la peli La Tormenta Perfecta.

 


Y en esto, vuelve a aparecer este chico y se queda con nosotras resguardado en un chamizo. Empezamos a hablar un poco y cuando empieza a escampar nos vamos corriendo a la barquita que nos llevaba al barco grande que a su vez se pegó a otro barco-restaurante que es donde comíamos el almuerzo.

Mi amiga decide que no quiere comer porque se encuentra fatal, y se va al barco a esperarnos mientras este chico y yo nos quedamos comiendo en el barco-restaurante, como el resto de las personas.

Estamos hablando, pin pan pin pan y de repente notamos que nos estamos moviendo... Nos levantamos para mirar por la borda y vemos que cada barco se está yendo para un lado, es decir, que mi amiga (que era la única persona que estaba en ese barco) se iba para un lado y todos los demás en el barco-restaurante íbamos para otro. Vemos que se asoma por la borda de su barco Fani y que agita los brazo, nosotros también, no entendíamos nada, solo que ¡no sabíamos donde se llevaban a Fani!

Hablamos con el capitán y nos dice que no nos preocupemos, que tarde o temprano volveremos a recoger a Fani...Afortunadamente fue mas temprano que tarde, aunque ella no se asustó, directamente se quedó dormida mientras tanto.

Se juntan los barcos de nuevo en la siguiente parada, en Koh Tao, para hacer snorkeling. Impresionante la transparencia del agua y la belleza del coral en esa zona. Un santuario para los amantes del submarinismo y del buceo. Lo disfrutamos muchísimo.

 
 
De vuelta al barco, nos ponemos a hablar los tres y salta Fani "¡Oye Marta! ¡Ya se quien es el chico que ha preguntado por mi! ¡Ese que has dicho que...!" y rápidamente la corto y digo con los ojos que se me iban a saltar de las órbitas "Aleix, Fani, es Aleix el que ha preguntado por ti" refiriéndome a este chico que se llama así. Por un momento pensé que iba a acabar la frase " ese que has dicho que te gustaba..." pero afortunadamente pude cortarla a tiempo.

Como Fani seguía mala, pasó toda la vuelta a Koh Phangan tumbada intentando dormir algo, mientras Aleix y yo hablamos de mil cosas sobre nuestras vidas, la cantidad de cosas que teníamos en común...Fue increíble porque uno acababa las frases del otro y parecía que nos conociésemos de hacía mucho tiempo pero solo nos conocíamos hacía un par de horas.

Cuando llegamos al muelle, cogimos una furgoneta juntos para volver a nuestros hoteles que estaban bastante cerca y cuando ya estaba yo saliendo, después de habernos despedido me dice "¡Oye! ¿Por que no quedamos para cenar los tres esta noche? Conozco un sitio que os encantaría. Dejadme vuestro correo electrónico y os escribo" Y así fue, quedamos para cenar con él.

Era justo la hora del atardecer así que nos fuimos a Sunset Beach a ver nuestro último atardecer en la isla. Si si, último atardecer, esa era nuestra última noche allí...

¡Que sorpresa cuando vemos a los americanos jugando al voley playa en esa misma playa! Nos acercamos a hablar con ellos y quedamos en vernos esa noche en esa playa que es donde mas ambiente iba a haber.

A la hora acordada nos encontramos con Aleix. Fuimos al restaurante que quería enseñarnos pero como era un poco tarde ya tenían la cocina cerrada pero no pasó nada, acabamos en otro muy rico también. 

Desde allí nos fuimos para Sunset Beach que es donde estaba la fiesta, en u bar llamado Cactus. Allí es típico beber en cubos de playa de estos con los que juegan los niños en vez de en vasos...Pero nosotros, con medio resaquilla aun, optamos por beber cerveza.

Mucho ambiente, mucha gente, la música muy buena y la conversación aun mejor. La verdad es que los tres hacíamos un buen equipo, haciendo el tonto y bromeando.


Al rato nos encontramos con los americanos y nos fuimos con ellos, fue entonces cuando mi amiga se puso a hablar con su summer love y Aleix y yo seguimos pasándolo bien y de risas, así tooooda la noche, como si nos conociéramos de años.

Me decía unas cosas súper bonitas, como que no había conocido a una chica así en mucho tiempo y que estaba sorprendido por como se sentía. Yo, como soy un poco rancia, aunque sintiese lo mismo no se lo decía, es mas, le decía que todo era por donde estábamos, Tailandia, la playa, un lugar paradisiaco...Que no era real, o al menos no era tan especial como en ese momento sentíamos.

Fue una noche increíble, algo que no esperaba pero que me hizo sentir muy bien, en una nube. Un poco triste porque hubiera sido la última noche en Tailandia y no hubiera tenido mas tiempo para conocerle mejor y además por el hecho de que ni si quiera podríamos conocernos mejor en España ya que a mi vuelta del viaje solo iba a pasar tres semanas en Madrid y me mudaba a Sydney...

Los dos estábamos de acuerdo en que si no me mudase a Australia todo sería diferente pero el hecho era que me mudaba así que no tenía sentido ni si quiera pensar en que hubiera pasado...Seguimos hablando durante un tiempo después de llegar a España pero creímos que era peor seguir haciéndolo así que dejamos de hablar. Bueno, quizás por ser algo imposible es mas mágico...Sea lo que sea, no lo sabremos. 

Después de pasar casi veinticuatro horas seguidas con él dudé por primera vez si era el momento adecuado de mudarme a Australia o no. De hecho mi amiga me preguntó "¿Si no hubieras comprado el billete a Sydney aun, te seguirías yendo?" Es mejor mirar solo hacia delante, los "que hubiera pasado si...." no tienen sentido. 



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sábado, 8 de septiembre de 2012

LLEGADA A KOH PHANGAN, LA ISLA DE LAS FIESTAS, PARA EMPEZAR BLACK MOON PARTY

Llegamos a Ko Samui en un avión de hélices que parecía que iba a necesitar que le ayudáramos a despegar a base de pedaleo. En menos de una hora habíamos cruzado Tailandia de costa a costa. Eran cerca de las once de la noche por lo que nos fuimos directamente a hostal que habíamos reservado ya que al día siguiente cogíamos un ferry hasta Koh Phangan a las siete de la mañana.

Abrimos la puerta del bungalow de Ko Samui y de repente veo un elefante con forma de cucarachas bajando a toda prisa por una de las paredes de la habitación...No habíamos visto cosa igual en la vida...Mas que una cucaracha parecía una tortuga. Exigimos que nos cambiaran de bungalow y lo hicieron, a otro que tenía una única cucaracha y del tamaño estándar...¡Vaya nochecita que pasamos! Yo en sueños no paraba de sacudir la cama para "tirar" a las cucarachas al suelo. Asqueroso...

Por la mañana cogimos la furgoneta que nos llevaba al muelle y allí el ferry que nos llevaba a Koh Phangan. Esta isla es conocida por la famosa Full Moon Party, la fiesta de la luna llena, a la que acuden personas de todo el mundo. La fiesta había sido el mismo día que nosotras llegamos a Tailandia, nos pilló en Bangkok, pero eso daba igual porque en esta isla la fiesta estaba mas que asegurada.

Del muelle al hotel en furgoneta, dejada de mochilones en el bungalow y rápidamente para la playa. Habíamos elegido el hotel a escasos metros de la playa donde se celebra la Full Moon Party porque pensamos sería la mas animada, Haad Rin Rock o Sunset Beach, y aun mas cerca de la playa llamada Haad Rin Nai o Sunrise Beach asíque teníamos a un lado la playa del amanecer y al otro la playa del atardecer ¿Podía haber un sitio mejor que ese?

Pasamos todo el día en Haad rin Rock, una playa preciosa con bungalows con sus hamacas, llena de palmeras, con un par de campos para jugar al voley playa, bares y chiringuitos con su música de fondo...



De paso por algunas agencias preguntamos el precio para hacer al día siguiente una excursión a Koh Tao que nos habían dicho que era una pasada. Queríamos reservar con barco rápido pero todas las compañías estaban completas así que tuvimos que reservar con barco grande, me alegro mucho de haberlo hecho... :) en el siguiente post contaré por que...

Ya que teníamos la playa del atardecer a menos de un minuto de nuestra casa, quisimos ir a verlo allí. Nada...Una playa dejada de la mano de dios, sucia y muy pequeña. Nos decepcionó un poco pero teniendo la del amanecer, ¿quien necesita la del atardecer?

Nos fuimos a casa a darnos una ducha, cambiarnos y a la calle a cenar alguna rica delicatesen de la zona. El precio en las islas es bastante mas caro que en el interior de Tailandia pero aun así es mas asequible que en Europa, Estados Unidos...

De repente, recibimos un correo de los americanos que habíamos conocido en el treking de la selva, uno de ellos era el summer love de mi amiga. Iban a ir a una fiesta que se hacía en la playa, la Black Moon Party. Nosotras no sabíamos que íbamos a hacer, de momento, cenar e irnos a Haad Rin Rock a tomar algo ya que si por la tarde había tenido tanto ambiente por la noche seguro que estaba aun mejor.

De nuevo, diluvio universal. Conseguimos refugiarnos en uno de los chiringuitos de la playa y esperamos hasta que se tranquilizara un poco. Alrededor nuestro, nadie. ¿Cómo es posible que hace dos horas estuviera llena y ahora, a las once de la noche de un viernes, estuviera vacía?

La explicación era sencilla, todo el mundo estaba en la Black Moon Party así que allá que fuimos. Se trata de una fiesta privada en la playa en la que tienes que pagar una entrada de, al cambio, 15€ (lo que en Tailandia es una pasta) pero si que es verdad que luego las copas están super baratas y las cervezas mucho mas.



La música es house básicamente y todo gira en torno al fosforescente. Camisetas, pantalones, pulseras, collares, gorras, gafas, cualquier cosa que te puedas imaginas, pero además de eso, la gente se pinta el cuerpo con dibujos fosforescentes que a la luz hacen un efecto bastante chulo, teniendo en cuenta que en este caso la única luz que teníamos era la de unas antorchas de fuego, una pasada.



Al principio poco ambiente hasta que empezó a llegar la gente. La música genial y el hecho de estar sentada en la orilla del mar tomándote una cerveza mientras hablas con unos y con otros y mojas tus pies en el agua es único.

Nos encantaron unos chicos tailandeses que empezaron a bailar con fuego y estuvieron así mas de tres horas sin parar haciendo unas figuras realmente geniales y dejando a todo el mundo alrededor estupefacto, como hipnotizados.




Nos lo pasamos super bien, así nos dieron las horas que nos dieron y eso que al día siguiente teníamos excursión y nos venían a buscar al hotel a las siete... Lo único que ensombreció un poco la noche, para mi no especialmente,  fue que los americanos no aparecieron hasta después de que nosotras nos hubiéramos ido y mi amiga se quedó un poco plof.



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viernes, 7 de septiembre de 2012

EXCURSIÓN DESDE PHUKET A JAMES BOND ISLAND Y ALREDEDORES

Recogida a las siete de la mañana, por dios...¿esos son horas cuando estas de vacaciones? El esfuerzo merecía la pena, ¡ibamos a ver la famosa isla de James Bond! Conocida por los locales no cinéfilos como Ko Tapu.

Esta isla esta situada en una de las bahías mas bonitas de Tailandia, la bahía de Phang Nga. Que tiene unas características formaciones rocosas rodeadas de verde vegetación que parece devorar la roca. Es el perfecto lugar para los aficionados a la escalada.



Esta vez no hubo dudas, directamente nos fuimos a la parte delantera del barco y de allí no nos movimos. La primera parada que hizo el barco rápido fue en la isla de Koh Panak, un lugar repleto de cuevas y lagos perfecto para hacer canoeing.

Era la primera vez que montábamos en canoa en el mar así que estábamos emocionadas. Fue mas bien un paseo en canoa porque te recogían del barco en una canoa que estaba dirigida por un remero así que tu lo único que tenías que hacer era disfrutar de las estalagmitas, estalactitas y la cantidad de murciélagos que había en las cuevas. Al pasar por algunas de las cuevas teníamos que tumbarnos porque el techo de esta era tan bajo que sentadas no podríamos pasar.




Desde aquí, fuimos viendo los diferentes paisajes de la zona mientras dábamos un paseo en barco, un escenario de cine sin duda.

¡Hora de comer! La barca nos dejó en un curioso pueblo flotante  de pescadores musulmanes llegados de Indonesia. La única forma de entrar y salir de ese pueblo, en barca. Completamente aislados de lo demás pero eso si, con un desarolladísimo buffet para turistas. Su nombre, Kao Ping Kan. Un poco de arroz, un poco de pescado frito...y de vuelta al barco.


El punto mas importante de la excursión, James Bond Island, llegaba. En si, la famosa roca de la película no es una isla, sería algo así como un saliente de piedra con forma de uña, o eso dicen por allí. 



La playa que está en frente de "la uña" es bastante pequeña y tiene mucho encanto. Completamente aislada y por tanto tranquila y poco explotada. La escena idílica y muy fotogénica.

Tanto estres no es bueno...Un descanso de una hora en una de las playas mas bonitas y mas tranquilas de Tailandia era la perfecta forma de despedirnos del viaje. Esta preciosa isla era Naka Beach. Con ese agua, tomar el sol era lo último que hacer allí.




Tanto mi amiga como yo estamos de acuerdo en que no podríamos quedarnos con una u otra excursión, las dos son fundamentales porque una te enseña payas increibles y lugares únicos para hacer snorkeling pero con la otra puedes disfrutar de un paisaje completamente diferente, hacer canoeing y también disfrutar de bonitas playas.


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jueves, 6 de septiembre de 2012

EXCURSIÓN DESDE PHUKET A PHI PHI ISLAND Y ALREDEDORES

Las playas de Phuket son bastante bonitas pero las verdaderas bellezas naturales que hemos visto en postales, fondo de pantallas en ordenadores y móviles, esas imágenes que no sabemos si son reales o no, son las playas de las pequeñas islas que rodean a las grandes.

La excursión de hoy empezaba, como es costumbre aquí, sobre las siete de la mañana, cuando te pasan a buscar por tu hotel. Desde aquí, cuando ya todos los participantes están en la furgoneta, nos llevaron al muelle donde nos ofrecieron un café, unos zumos y unas pastas de bienvenida mientras nuestro barco zarpaba.

Para todas las excursiones hay dos opciones, hacerlas en grandes barcos o hacerlas en barcos rápidos. recomiendo, siempre que se pueda, hacerlas en barcos rápidos porque, aunque es un poco mas caro, es una experiencia mas personal, mas individualizada, mas directa...

Nuestra embarcación ligera nos estaba esperando. En cada asiento un chaleco salvavidas y un equipo para hacer snorkel. Nuestro guía..............Que decir sobre él....un personaje, pero un personaje sacado de un espectáculo de drag queens de pleno centro de Bangkok.... Con voz de pito no paraba de decirnos cosas tipo " How is doing everybodyyyyyyyyyyyyyy?" "Are you having fuuuuuuuuuuuuuuuuuuun?" Bueno...un show, ¡muy divertido!

La primera parte del viaje la hicimos sentadas en nuestro sitio como chicas civilizadas pero la segunda parte, el que no llora no mama, nos fuimos a la parte delantera del barco y, a pesar de que decían que no podíamos estar allí de pie, nos quedamos medio disimulando como si estuviéramos haciendo fotos hasta hacernos un huequito. Lo recomiendo, se disfruta del viento, de la velocidad, del olor a mar y sobre todo de la belleza increíble del entorno.




La primera parada fue Maya Bay que es la famosa playa donde se rodó la película "The Beach" de Leonardo Di Caprio (en Phi Phi Ley). El color del mar, su transparencia, la bellezar de esas rocas tan características de las islas tailandesas, la selva que invade la isla... Es una auténtica maravilla, la playa mas bonita que he visto en mi vida, impresionante.

Pero también es impresionante la cantidad de turistas que encuentras al llegar, tantos que es muy complicado no darte con alguno mientras te bañas o hacerte una foto y que no salgan 2617621637123 personas detrás. Es tal la explotación que, a pesar de su belleza indescriptible, nunca elegiría esta playa como mi preferida.



Después de un bañito, un "espera que haya menos gente y me haces la foto" y un rato de relax, nos montamos en el barco para ir a cinco minutos de Maya Bay a hacer snorkeling en Loh Samah.

Con la transparencia del agua podías hacer snorkeling sin bajarte del barco...Nunca habíamos hecho snorkeling así que nos tiramos como ranas al agua con todo el equipo mas felices que perdices. Al principio nos costó un poco hacernos a respirar por el tubo, se nos empañaban las gafas, nos ahogábamos...pero acabamos cogiendo el truco y viendo unos maravillosos corales llenos de peces.




Una vez montados en el barco, pasamos por una antigua cueva pirata y por una isla, Monkey Beach, repleta de monitos desesperados por comer. Te dan la opción de tirarles plátanos pero sin desembarcar porque se pueden poner agresivos. Lo que ha pasado con estos monos es que, antes del boom turístico, era autosuficiente pero cuando la ola de turistas llegó, como parte de la atracción, los turistas daban de comer a los monitos y se hicieron perezosos. Pero no solo perezosos, si no dependientes, hasta el punto de que cuando el temporal no permite que se acerquen barcos de recreo a esta isla durante unos días estos monos no consiguen alimento así que cuando, pasados esos días, los barcos turísticos se acercan los monos están completamente fuera de si en busca de comida de los turistas de forma desesperada. Una lástima.




Era la hora del almuerzo. El barco paró al lado de los otros millones de barcos en Koh Phi Phi Don donde había un buffet con comida muy básica pero suficiente. Descanso en la isla, un bañito después de comer y rumbo a Hin Klang para hacer otra parada para hacer snorkeling. En esta ya super profesionales... (no es tan difícil...).

Y de despedida, parada en una playa completamente desierta que durante el día es usada para que los turistas descanses y tomen algo de fruta fresca mientras toman el sol, hacen snorkeling y se bañan, Khai Island, otro paraiso...




Fue aquí cuando, con mi tubo y mis gafas nadando por encima del coral, me dio una descarga eléctrica en la pierna. "¡Ahhhhh!" Grité yo bajo el agua. ¡Vaya chuzcazo me había dado! No tenía ni idea de donde venía...Seguí nadando y de repente "¡hukuhmjguj!", con el tubo en la boca no se vocaliza bien...Otra descarga...Miro y veo unos peces pequeños blancos por todas partes...Se lo digo a mi amiga y le digo que me voy a salir porque me está dando cosa. Cuando me estoy saliendo del mar noto una tercera descarga...¡No eran descargas! ¡Uno de los peces blancos me había estado mordiendo! Encima mi amiga lo vio en vivo, como se acercaba, me mordia la rodilla y como me seguía mientras yo movia la pierna... Bueno pues el amigo me hizo hasta ¡sangre! Yo corriendo a la orilla con un hilo de sangre saliendo de la rodilla...Para que luego digan que el snorkeling no es un deporte de riesgo...

Desde aquí, después de estar tumbadas tan agusto, la barca nos llevó de vuelta al muelle y de allí una furgoneta a casa. Un día muy paradisiaco.


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miércoles, 5 de septiembre de 2012

PHUKET, RELAX ABSOLUTO Y PLAYAS DE ENSUEÑO

No sabíamos si el tiempo nos iba acompañar o no ya que agosto es uno de los meses de lluvias en Tailandia. Dejamos para el final del viaje una semana y media en las islas espectantes al cielo pero no defraudó, tuvimos la suerte de que todos los días fueron soleados y la temperatura era perfecta, de hecho, nos achicharramos a pesar de la crema...

La idea en Phuket era desconectar y descansar. Conocer cada día una de las tres playas mas interesantes de la zona y hacer un par de excursiones organizadas de un día desde Phuket:


Nos quedamos con las ganas de conocer Ko Similan, un Parque Nacional impresionante pero que permanece cerrado en época de lluvias e ir a Krabi pero no nos dio tiempo. Teniendo playas así es muy difícil querer visitar otros lugares...

Nuestro hotel estaba a cinco minutos de la playa que mas nos gustó en Phuket, Kata Beach. Es una playa muy tranquila, familiar diría yo, no muy explotada que se caracteriza por tener un pequeño peñón a unos metros de la orilla. Sus aguas son cristalinas y su arena completamente blanca, típica playa paradisiaca...


                           

Nos gustó mucho porque era muy tranquila, muy bonita, estaba al lado de nuestro hotel y no estaba nada explotada. En ella encontramos unos chiringuitos que te llevaban a la hamaca la comida y la bebida que pidieras ( a precios mas que asequibles). Era un lujo tumbarse en la hamaca y disfrutar de esa maravillosa vista. Lo único que nos sorprendió bastante y que no esperábamos es que el mar estuviese tan sumamente caliente, pero mas caliente incluso que en el Mediterráneo en el mes de agosto...

Karon beach es una playa muy cerca de kata, puedes ir dando un paseo, que también nos gustó mucho pero al ser mas grande que Kata se ve menos familiar. Lo que nos gustó mas de Karon Beach fue el atardecer.


 Por la noche Karon Beach tiene mas ambiente que Kata beach. Hay unos chiringuitos a pie de playa donde tomarse algo o cenar con mucho encanto.




Patong Beach es quizás la playa mas conocida de Phuket y la que mas ambiente tiene, Sus calles están llenas de bares, restaurantes, hoteles.... Por lo que si lo que estas buscando es ambiente, bullicio, gente y mas gente, esta es tu playa. 

Nosotras optamos por descansar en esta zona de la costa y por darlo todo en la otra zona de la costa, un poco de cada...



En si la playa no es la mejor, a nosotras nos gustaron mas las otras. Esta está mas llena, es mas grande y hay varios deportes náuticos para practicar, lo cual es genial si tu quieres hacerlo pero es un incordio si lo que quieres es ir a tomar el sol y a bañarte ya que hay zonas acotadas para estas lanchas que llevan a los turistas a hacer estos deportes y también tienes que estar pendiente de no pasar por donde va la cuerda del que está haciendo parapente.

Aun así, no deja de ser una bonita playa con sus tumbonas, sus cocos fresquitos...



Pero lo mas impresionante estaba por llegar...


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martes, 4 de septiembre de 2012

SEGUNDO DÍA DE TREKING POR LA SELVA DEL NORTE DE TAILANDIA, RAFTING Y DESPEDIDAS

Nos levantamos al amanecer, cuando un gallo que parecía que le habían dicho que nos cantara al oído empezó dale que te pego...¡Que bien se duerme en una esterilla de dos centímetros sobre suelo de bambú! ¡Vaya dolor de espalda!
 
 
 
 
Todo el valle estaba cubierto por una niebla que no dejaba ver mas allá de diez metros. Desayunamos algo y nos pusimos en marcha toda la tropa. El camino de ese día iba a ser mucho mas llevadero ya que era de bajada y por el momento no llovía así que, aunque el terreno aun estuviese mojado, no nos íbamos a resbalar tanto.
 




Este día es cuando pudimos darnos cuenta de la belleza del entorno y cuando pudimos de verdad disfrutarlo porque el día anterior con la lluvia y el único objetivo de no caernos y mirar el suelo para no resbalar no pudimos disfrutar tanto de las vistas.




La primera parada que hicimos en el camino fue en una catarata que se escondía tras una bajada por unas rocas y que formaba una especie de charca de un metro y medio de profundidad donde nos pudimos bañar. Era como si fuera un spa natural ya que con la fuerza que caía el agua hacía incluso moverte del sitio si te situabas bajo la catarata.




Seguimos camino a bajo charlando todos, recordando la noche anterior y comentando las vistas que estábamos disfrutando. Así así llegamos a nuestra siguiente parada, parada para hacer rafting.
 
Ni mi amiga ni yo habíamos hecho rafting en la vida así que estábamos muy ilusionadas con probarlo pero claro, ni idea de las normas básicas...Cuando llegamos allí, dejamos las mochilas y las botas y nos fuimos hacia el río para coger nuestro chaleco salvavidas, el casco y un remo. Nos explicaron un poco como manejar la barca, como remar, que hacer para no chocar que hacer cuando chocásemos...
 
Resultó que el chico que iba con nosotros en la barca de monitor "hablaba" un poco de español así que no paraba de decir "¡rrrrrrápido rrrrrápido!" y algo que nos hizo mucha gracia "¡arrrelante arrrelante!" Nos dimos un cisco tanto arrrelante arrrrelante que acabamos adelantando a todos los demás, hasta los que habían salido después que nosotros...
 
¡Fue super divertido! Por supuesto, acabamos caladísimos, un cachondeo, un descontrol, yo tragando agua como si llevara 3 días perdida en el sahara...bueno bueno y un dolor de brazo de tanto dale que te pego con el remo...jajaja. Algo para repetir sin duda.




Desde aquí nos cogieron y saltamos a una barquita de bambú desde la que hicimos bambú rafting. Esto fue un poco mas juanchi porque no debieron calcular bien el peso y lo que se suponía debía ser un estilo surfero de me subo y mantengo el equilibrio en la barca de bambú y voy río abajo y tal se convirtió en un grupo de personas sentadas en una balsa de bambú con el agua por la cintura luchando por no caer a un río completamente marrón de sabe quien cuanta profundidad con sabe quien que fauna salvaje...
 
Caminando descalzos y calados por un camino de rocas, parecíamos chiquitos...Llegamos a una choza donde había mas gente de otros grupos comiendo el almuerzo donde había unas duchas y unos baños precarios pero funcionales para quitarnos ese color amarronado que nos había embadurnado.
 
Fue aquí donde nos encontramos con la pareja catalana que conocimos en la excursión que hicimos desde Bangkok al Mercado Flotante, Río Kwai y el Templo de los tigres Nerea y Albert. ¡Que ilusión nos hizo!
 
Último almuerzo con la gente del treking, delicioso Phad Thai, y otro tuk tuk de vuelta a Chiang Mai. Que pena...¡Con lo bien que se estaba en la selva respirando azúl clarito y sin mas ruido que nuestras risas y algunos pájaros cantando!
 
Vuelta a la realidad urbana, Chiang Mai, y con ello sus privilegios, ducha en el hotel zumo de frutas frescas y un masaje de despedida, mas que merecido, durante una hora para despedirnos de la ciudad.
 
Un par de horas después, empezaba nuestra segunda parte del viaje en el avión rumbo a Phuket, las islas del sur. La noche anterior estábamos durmiendo en un poblado en medio de la selva en un chamizo de bambú y esa noche dormiríamos en un hotel de tres estrellas a cinco minutos de una de las playas mas bonitas del mundo. Dos formas de paraíso en un día, esto es Tailandia.
 
 
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lunes, 3 de septiembre de 2012

PRIMER DÍA DE TREKING POR LA SELVA DEL NORTE DE TAILANDIA, UNA AVENTURA AUTÉNTICA

Sobre las ocho de la mañana pasó a buscarnos por el hostal un tuk tuk largo que ya llevaba a siete personas dentro, dos koreanos, tres americanos y dos españolas. Entre saludos y preguntas seguímos recogiendo gente, dos italianos y dos españoles mas.
 
El camino hasta el mercado local para comprar algunos víveres fue mas que apretado ya que no cabíamos en el tuk tuk pero al no tener puerta atrás uno de los chicos iba medio colgado a lo mono.
 
Paramos en el mercado local donde dimos una vuelta y vimos frutas y verduras diferentes aunque lo que aun nos seguía sorprendiendo a todos era el puestecillo de insectos donde las cucarachas eran lo menos asqueroso...así que imaginate lo que había...Pumba hubiera sido feliz allí.
 
 
 
El grupo que nos había tocado tenía muy buena pinta. Todos estábamos entre los veintitantos y los treinta y pocos y todos sabíamos hablar inglés, mejor o peor, por lo que todos hablábamos con todos y había ambiente de grupo, menos con los koreanos que iban mucho mas a su bola. Los que mas rompieron el hielo fueron los americanos que se emocionaban por todo:
 
"Where are you from?"
 
"I am from Spain"
 
"OMG!! Spain! I love it!!
 
Al rato hablando con otra persona, "So, How old are you?"
 
"I am 25 years old"
 
"Really!!?? Oh yeahhhhh!! The best age everrrrrrrrrrrr"
 
Eran muy graciosos porque se super motivaban aunque estuvieras hablando del tiempo...jejejeje, pero genial porque en menos de diez minutos ya estábamos hablando todos como si nos conociéramos de toda la vida.
 
Llegamos al Parque Nacional de Doi Inthanon, a menos de dos horas de la ciudad, donde nos dejó el tuk tuk. Es impresionante como puede haber un lugar tan verde, tan auténtico, tan natural, tan puro a poca distancia de una ciudad. Parecía que estábamos rodando gorilas en la niebla. Que belleza...
 
Debajo de un chamizo nos dieron el almuerzo, arroz con verduras y de postre sabrosa piña. Estábamos esperando a nuestro guía, un autóctono de la zona que nos acompañaría en toda la expedición, pero nos dijeron que aun estaba a un par de horas del campamento así que teniendo ese maravilloso entorno no pudimos hacer otra cosa que ir a darnos una vuelta, sin alejarnos mucho por si a caso...
 
 
 
Tupidas masas verdes nos rodeaban por todas partes desde donde salían grandes ramas repletas de pequeños plátanos inmaduros. De repente vimos acercarse unos elefantes que llevaban en sus lomos otro grupo de turistas que tenían mas cara de susto que de alegría. Al lado del campamento teníamos un "parking" de elefantes, donde montaban y desmontaban los turistas para dar paseos por la jungla a sus lomos.
 
 
 
Esa iba a ser nuestra primera actividad, montar en elefante. El mero hecho de pasear por esos senderos era impresionante pero hacerlo a lomos de un animal tan alto debía ser algo increible. No podíamos esperar a que llegara nuestro turno.
 
Llegó nuestro guía, Moon, un auténtico tailandés con aspecto indígena y con poca indumentaria, una cinta en la cabeza, unos pantalones de camuflaje, unas chanclas de dedo y un enorme machete que se colgaba de su cintura.
 
De repente empieza el diluvio universal...solo faltaba Noé con el arca...Todo se convirtió en barro, nos pusimos perdidos, estábamos completamente calados, como si nos hubieran tirado a una piscina. Y justo nos toca montar en elefante...No era tal y como lo habíamos imaginado pero...
 
¡Que miedo! Nos montamos de dos en dos en los elefantes. ¡Que cosa mas grande! Yo me veía en el suelo mas pronto que dices pío pero aguanté. Para colmo, todos llevaban una barra de seguridad en la cintura, como en las atracciones de la feria, pero la nuestra no aparecía...Nosotras agarradas de ladito con mas miedo que otra cosa y esa mole deslizándose camino a bajo por el barrizal...LLoviendo a mares, y en esto que nos damos la vuelta para agarrarnos de la silla por la parte de atrás y vemos que nos sigue un pequeño elefantito que busca constantemente la trompita de su mamá como diciendo " estoy aquí no te preocupues". Resultó que el elefante en el que íbamos montadas era la mamá.

 
 
Poco a poco dejó de llover y nos fuimos acostumbrando al movimiento del pesado animal. Fue entonces cuando empezamos a disfrutar y a darnos cuenta de la belleza que estaba frente a nuestros ojos.
 
 
 
Como todo iba muy tranquilo ahora, el elefantito pequeño decidió que quería jugar un poco así que se fue camino a bajo hacía el río para chapotear un poco. Como hubiera hecho cualquier madre al ver a su hijo ir corriendo a bañarse a un río, nuestro elefante empezó a caminar rápido y se desvió del camino a pesar de las indicaciones del cuidador. La mamá acabó metida en el río jugueteando con el elefante pequeño y nosotras mas tiesas que la mojama agarradas a la silla sin saber si ibamos a acabar en el río o que. Fue super bonito y algo muy especial poder ver e incluso sentir a una mamá elefante jugar con su pequeño.
 
 
 
Acabó nuestro paseo en elefante por la jungla y nos despedimos tanto del pequeño como de la mamá, siempre con precaución porque no dejan de ser animales salvajes. ¿Quién me iba a decir a mi que lo que estaba por llegar era lo mas parecido al infierno que había vivido a nivel físico en mi vida?
 
Siguiendo a nuestro guía Moon, todo el grupo empezó a caminar montaña arriba por una especie de sendero a través de la jungla. Nos esperaban cuatro horas de senderismo por esos bellos parajes hasta llegar al poblado en el que haríamos noche, en lo alto de una montaña, el poblado Hmong.
 
La lluvia empezó a caer a lo salvaje de nuevo. Todos con las mochilas a la espalda intentando resvalar lo menos posible por caminos embarrados. Ayudándonos los unos a los otros, agarrándonos a lianas o raíces que salían de la tierra montaña arriba, sujetando a nuestro compañeros que se habían caído y se descolgaban con las rodillas en el barro, cruzando ríos saltando de piedra en piedra mojadas por una lluvia que no paraba, si no mas bien empeoraba. Yo acabé resvalando en una de las piedras del río y metiendo una de mis piernas hasta la rodilla en el río por lo que al salir esa bota estaba completamente llena de agua. Saqué la que pude pero gran parte del agua había sido absorbida por la bota y el calcetín por lo que cada paso que daba con ese pie era como si llevase un peso muerto que mas bien tiraba de mi para atrás mas que ayudarme a avanzar.
 
A todo esto llegamos a un punto donde vemos a un elefante suelto...El guía nos dice que no nos acerquemos, que puede ser peligroso. El elefante estaba situado justo en el camino por donde teníamos que seguir asi que el guía buscó un camino alternativo... Escalar por la montaña agarrándonos en las ramas que colgaban..."¿Me estas vacilando?" Yo pensé... No iba a ser capaz de hacerlo ni de broma...¡No sabía donde me había metido! En ese momento me sentía tan incapaz que estuve a punto de rendirme pero claro...no había opción porque no me iba a quedar en medio de la jungla sola...La única opción era seguir hacía delante, costase lo que costase.
 
La gente ni hablaba porque no teníamos ni aliento...Bueno, rectifico, mi amiga y uno de los americanos llevaban todo el camino hablando y ayudándose entre ellos. Un auténtico flechazo supongo.
 
Cuando estaba al límite de verdad de impotencia porque no podía dar ni un paso mas, Moon dice en inglés "Chicos, estamos a diez minutos del poblado, un último esfuerzo" y yo vi la luz, no se si era la luz de la alegría de llegar ya o la luz de que estaba viendo chirivitas del mareo que llevaba....
 
Llegamos al poblado, unos cuantos chamizos de bambú con una única habitación donde toda la familia duerme junta en finos colchones casi a ras de suelo. En el chamizo donde nos quedamos nosotros teníamos una sala en el exterior, sin paredes pero con techo, que es donde cenamos, y una habitación cubierta y con paredes donde todos durmimos.
 
 
 
 
Todos llegamos completamente marrones del barro. Todos, absolutamente todos, aunque algunos eran expertos en senderismo, nos habíamos caído al menos un par de veces. Estábamos completamente guarreteados, mojados y sudados así que lo que mas necesitábamos era una ducha.
 
Por supuesto, el poblado tenía ducha, una caseta de bambú a través de la que se veía todo y todos te veían cuyo suelo era de barro, del mismo que nos queríamos quitar de encima. La ducha, un cubo de agua y un vaso para aclararte. Aun así, de las mejores duchas que me he dado en mi vida.
 
Mientras nos "duchábamos" todos, nuestro guía, que había estado cortando con su machete ramas, plantas y demás cosas según íbamos cruzando la selva, empezó a cocinarnos una cena al fuego de una hoguera.
 
 
 
El paisaje era de pelicula, estábamos en lo alto de una montaña, la que habíamos conseguido subir. Las chocitas de bambú daban un aspecto único a todo ese entorno, completamente integradas.
 
 
 
Se hizo de noche y pusimos unas velas mientras esperábamos para cenar, por su puesto no había electricidad. Llegó Moon con la cena. Un par de pucheros con un guiso de color amarillo y otro de color verde....Llevaba carne pero no sabría decir de que... ¿pollo? ¿ternera? Quizás ardilla de la pradera... ¿quien sabe? pero estaba delicioso. Todo acompañado con arroz.
 
 
 
Pasamos horas y horas de sobremesa riéndonos, cantando, haciendo juegos, recordando la odisea...Todos juntos pasándolo genial y disfrutando de una aventura auténtica, sintiéndonos en el corazón de la selva, algo que nunca antes habíamos sentido ninguno.
 
En este contexto tan paradisiaco, tan romántico...Y si no, que se lo pregunten a mi amiga y a su nuevo amigo americano...
 
Una noche mágica, a la luz de las velas y con gente que acababa de conocer pero con la que parecía que llevaba viajando semanas...Una maravilla.
 
 
 
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