jueves, 13 de septiembre de 2012

KUALA LUMPUR, ME ESPERABA ALGO MAS

Tras nuestra mítica última noche en Tailandia, nos cogimos el ferry que nos llevaba hasta Ko Samui, donde cogeríamos un avión. Antes de ir al aeropuerto aprovechamos para hacer una parada de unas 3 horas en una bonita playa para despedirnos de aquello. Fue una despedida triste, muy triste...

La llegada a Malasia no fue exactamente una triunfada. Llevábamos medio día volando, desde Ko Samui a Phuket y desde Phuket a Kuala Lumpur, y era la una de la mañana cuando cogimos un taxi que nos llevaba a nuestro hotel, reservado la semana anterio. Acordamos con el taxista el precio, por supuesto nada de taxímetro. Estábamos cansadas, tristes, con los mochilones, deseando llegar al hotel...

Cuando llegamos a la puerta del hotel le damos los 80 Ringgits que nos había dicho en el aeropuerto y nos dice que él no había dicho 80, había dicho ciento ochenta. ¡Mentira! ¡dijo eighty! Nosotras teníamos solo 100 Ringgits que habíamos cambiado en el aeropuerto y unos pocos euros porque nos habíamos quedado sin efectivo así que le explicamos que él había dicho 80 y que además se pusiese como se pusiese no teníamos mas dinero...

Nos acompaña al hotel para que nos tradujera el recepcionista. Le damos nuestra reserva al recepcionista y nos dice que como es el final del ramadan, Malasia es un país mayoritariamente musulmán, todos los hoteles/hostales de la ciudad están completamente llenos y que ellos, por que les ha salido del percebe, han dado nuestra habitación a otras personas...

Casi las dos de la mañana y nosotras en la calle con los mochilones, un agotamiento y una incertidumbre de andar por las calles de una ciudad desconocida llena de ratas cruzándose, vagabundos, olores desagradables y, el taxista que nos había traído del aeropuerto siguiéndonos para saber a que hotel íbamos y así pasarse a cobrar el resto del dinero al día siguiente.

Unos taxistas muy simpáticos nos dijeron varios hoteles donde probar, todos llenos. También nos dijeron el precio real al aeropuerto, 80, no 180. Nos veíamos en un parque haciendo tiempo hasta que se hiciera de día jugando con las ratillas al tres en raya...

De repente alguien nos dice por la espalda "Excuse me!" Nos damos la vuelta y es una chica extranjera que nos explica que les ha pasado exactamente lo mismo hacía un par de horas y que habían conseguido encontrar un hotel con habitaciones libres. Las dos y media de la mañana y nosotras en la calle, con mas miedo que sueño. Solo me faltó besarle un pie. ¡Gracias a toda esa gente que te encuentras en tu camino y que te ayuda cuando mas lo necesitas! ¡Gracias por ese espíritu de hoy por ti mañana por mi! ¡Gracias!

Llegamos al hotel que nos habían indicado y quedaban habitaciones... Hubiera oro (mas bien plata por problema de fondos...) por esa habitación pero es que encima eran 30€ la noche en un hotel súper chulo.

Descansamos muy bien, así que teníamos suficientes energías para hacer toda la ciudad a patita. La primera parada, Las Torres Petronas.



En si la ciudad no es muy bonita. Sus edificios, sus rascacielos, sus casas, son viejas, sucias y poco cuidadas...Pero al llegar a las cercanías de las torres todo empieza a cambiar. Frente a las torres unas fuentes con unos bancos donde todo el mundo para a hacerse fotos.

La arquitectura de Las Torres Petronas es espectacular hasta para nosotras que no tenemos ni idea de arquitectura. ¡Son una mole! Pero lo que mas nos sorprendió fue su interior. Pensábamos que íban a ser todo oficinas, pero no, en los bajos de las Torres Petronas se encuentra un enorme centro comercial de lo mas cuqui con tiendas de lo mas sofisticadas estilo Gucci, Armani, Zara (por supuesto), Louis Vuitton etc etc pero como nosotras no llevábamos en ese momento calderilla para un bolsito o algo así, preferimos deleitarnos con un grupo de música que tocaba música tradicional en directo. El Centro comercial completamente lleno. Además del centro comercial hay un auditorium, un acuarium, oficinas y muchas cosas mas.

Desde aquí nos dirigimos al centro de la ciudad, justo al lado de nuestro hotel, a Masjid Jamek o mequizta de los viernes. Es una pena porque no pudimos entrar ya que al ser un día muy especial para los musulmanes no permitían la entrada a los turistas no musulmanes a las mezquitas.


Pero nos hizo gracia porque los hombres nos paraban por la calle, e incluso en frente de esta mezquita, para hacerse fotos con nosotras como si nosotras fueramos trofeos o algo así...




Era un sentirte observada constantemente por los hombres, además no había muchos turistas por lo que creo que éramos una atracción para ellos.

Desde aquí caminamos tres minutos hasta la Datran Merdeka, o Plaza de la Independencia que es un espacio público donde la gente se reune y pasea y donde se hacen los desfiles en días festivos, como era el caso.

Desde aquí nos fuimos a una conocida avenida comercial. Jalan Petaling, en pleno barrio chino.




Después de haber pasado casi tres semanas en Tailandia, lo último que queríamos era seguir comprando así que pasamos por allí dando una vuelta y viendo que había pero entre que estábamos cansadas de tanto comprar y que no teníamos ni un duro poco nos llevamos.

En una calle medio escondida, donde menos te esperas que va a haber un templo budista, está un pequeño y pintoresco templo de colores y figuras que parecen hechas de plastelina donde tenías que dajar los zapatos a la entrada para poder pasear dentro de el. 




La última parada fue, tras visitar la antigua estación de la ciudad que mas bien parace un antiguo palacete arabe mas que una estación de tren, la Mezquita Nacional que es la mezquita mas grande y famosa de la ciudad. La pena fue que no pudimos entrar a verla, como nos había pasado en la otra, porque era un día muy especial para los musulmanes y reservaban la entrada solo a los creyentes.




De vuelta al hotel para coger el atillo y dirigirnos al aeropuerto rumbo España, previas 1736132 mil horas de avión, nos pusimos    nuestras mochilas a la espalda y fue entonces cuando nos dimos cuenta de verdad que nuestras 3 semanas de viaje, donde nos lo habíamos pasado tan bien y habíamos conocido a gente tan interesante, se acababan y no solo eso, si no que nos esperaba casi un día entero de vuelo hasta llegar a casa ¡pero no solo eso! Y es que llegaba a casa y doce horas después de llegar ya entraba a trabajar...¡Vaya vuelta a la realidad! Bueno...pero ¿Y todo lo que nos llevábamos de esas tres semanas? :) ¡Vaya viaje!





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martes, 11 de septiembre de 2012

EXCURSIÓN A KOH TAO, PARAISO DEL SNORKELING Y DEL BUCEO, Y UNA NOCHE MÁGICA

La mañana empezaba bien. Las dos íbamos con un cuerpo escombro gracias a lo baratas que estaban las cervezas en la Black Moon Party de la noche anterior. Pero mi amiga iba mucho peor que yo ya que ella es mas estilo camionero bebiendo mientras que yo con dos cervezas ya estoy bailando el asereje encima de una barra.

Fue subir al barco que nos llevaría de excursión ese día y mi amiga empezó a sentirse aun mucho peor. Nos quedamos en la parte de fuera del barco para que le diera el aire y además porque los servicios estaban allí y estaba claro que los iba a necesitar. Al principio iba a vomitar al servicio cada cinco-diez minutos, pasadas unas cuantas veces decidió hacerlo directamente por la borda.

En esto que veo a un chico que me recordaba a un amigo de Barcelona. Me quedo mirándole un poco, dudando si era él o no, y pienso "mira que chico mas mono...". Iba solo sacando fotos cerca de donde estábamos nosotras. Así que le digo a mi amiga "Fani...Me he enamorado..."  (completamente exagerado y de coña) a lo que mi amiga responde con una mirada de lado que se podría traducir en "Mírame bien, ¿tu crees que me importa? En lo único en lo que puedo pensar ahora es en si tirarme por la borda o no para acabar con este sufrimiento..." 

Pasa una hora o así y mi amiga sigue dale que te pego, vomitando no se que porque ya a esas alturas no le debía quedar mucho en el estómago. De repente, un chico se me acerca por detrás y me pregunta en un perfecto inglés "Oye he visto que tu amiga lo está pasando un poco mal, ¿os puedo ayudar en algo? ¿Quieres que le traiga un poco de agua?" ¿Quien era? El chico que me había gustado. Le digo que muchas gracias pero que ella no quiere agua y que esperemos que poco a poco se encuentre mejor bla bla bla.

Así que voy a mi amiga y le digo "¡Fani! ¿A que no sabes quien me ha preguntado por ti? ¡El chico que te he dicho que era muy mono!" Otra vez mirada de, "¡Hola! Me estoy muriendo...déjate de chorradas...."

Nosotras por nuestro lado, el chico por el suyo apareciendo y desapareciendo de nuestra zona y a esto que para el barco para coger una pequeña barca y con esa llevarnos a una playa increíble, parece creada por ordenador, Kho Nang Yuan, donde íbamos a parar a hacer snorkeling, nadar, tomar el sol...




Así que le digo a mi amiga que seguía mustia como una lechuga. "Fani, haz el favor de ponerte el chaleco salvavidas para ir a la barca pequeña que en este estado te caes y veo que te ahogas..."

Y de detrás de mi sale una voz que dice en español "No me lo puedo creer, ¿sois españolas?" Me giro y es el chico este que resultó ser de Barcelona (y nosotros hablando en inglés como tolis...).

A él le mandan subir a la barca pequeña y a nosotras nos dicen que esperemos al siguiente turno. Pasamos un par de horas en esa playa tan increíble hasta que una mega nube negra empezó a sobrevolar la zona´. Nuestro guía empezó a gritar " ¡Vamos! ¡Todo el mundo al barco! ¡Rápido!" Y la verdad es que nos dio un poco de canguelo porque parecía una secuencia de la peli La Tormenta Perfecta.

 


Y en esto, vuelve a aparecer este chico y se queda con nosotras resguardado en un chamizo. Empezamos a hablar un poco y cuando empieza a escampar nos vamos corriendo a la barquita que nos llevaba al barco grande que a su vez se pegó a otro barco-restaurante que es donde comíamos el almuerzo.

Mi amiga decide que no quiere comer porque se encuentra fatal, y se va al barco a esperarnos mientras este chico y yo nos quedamos comiendo en el barco-restaurante, como el resto de las personas.

Estamos hablando, pin pan pin pan y de repente notamos que nos estamos moviendo... Nos levantamos para mirar por la borda y vemos que cada barco se está yendo para un lado, es decir, que mi amiga (que era la única persona que estaba en ese barco) se iba para un lado y todos los demás en el barco-restaurante íbamos para otro. Vemos que se asoma por la borda de su barco Fani y que agita los brazo, nosotros también, no entendíamos nada, solo que ¡no sabíamos donde se llevaban a Fani!

Hablamos con el capitán y nos dice que no nos preocupemos, que tarde o temprano volveremos a recoger a Fani...Afortunadamente fue mas temprano que tarde, aunque ella no se asustó, directamente se quedó dormida mientras tanto.

Se juntan los barcos de nuevo en la siguiente parada, en Koh Tao, para hacer snorkeling. Impresionante la transparencia del agua y la belleza del coral en esa zona. Un santuario para los amantes del submarinismo y del buceo. Lo disfrutamos muchísimo.

 
 
De vuelta al barco, nos ponemos a hablar los tres y salta Fani "¡Oye Marta! ¡Ya se quien es el chico que ha preguntado por mi! ¡Ese que has dicho que...!" y rápidamente la corto y digo con los ojos que se me iban a saltar de las órbitas "Aleix, Fani, es Aleix el que ha preguntado por ti" refiriéndome a este chico que se llama así. Por un momento pensé que iba a acabar la frase " ese que has dicho que te gustaba..." pero afortunadamente pude cortarla a tiempo.

Como Fani seguía mala, pasó toda la vuelta a Koh Phangan tumbada intentando dormir algo, mientras Aleix y yo hablamos de mil cosas sobre nuestras vidas, la cantidad de cosas que teníamos en común...Fue increíble porque uno acababa las frases del otro y parecía que nos conociésemos de hacía mucho tiempo pero solo nos conocíamos hacía un par de horas.

Cuando llegamos al muelle, cogimos una furgoneta juntos para volver a nuestros hoteles que estaban bastante cerca y cuando ya estaba yo saliendo, después de habernos despedido me dice "¡Oye! ¿Por que no quedamos para cenar los tres esta noche? Conozco un sitio que os encantaría. Dejadme vuestro correo electrónico y os escribo" Y así fue, quedamos para cenar con él.

Era justo la hora del atardecer así que nos fuimos a Sunset Beach a ver nuestro último atardecer en la isla. Si si, último atardecer, esa era nuestra última noche allí...

¡Que sorpresa cuando vemos a los americanos jugando al voley playa en esa misma playa! Nos acercamos a hablar con ellos y quedamos en vernos esa noche en esa playa que es donde mas ambiente iba a haber.

A la hora acordada nos encontramos con Aleix. Fuimos al restaurante que quería enseñarnos pero como era un poco tarde ya tenían la cocina cerrada pero no pasó nada, acabamos en otro muy rico también. 

Desde allí nos fuimos para Sunset Beach que es donde estaba la fiesta, en u bar llamado Cactus. Allí es típico beber en cubos de playa de estos con los que juegan los niños en vez de en vasos...Pero nosotros, con medio resaquilla aun, optamos por beber cerveza.

Mucho ambiente, mucha gente, la música muy buena y la conversación aun mejor. La verdad es que los tres hacíamos un buen equipo, haciendo el tonto y bromeando.


Al rato nos encontramos con los americanos y nos fuimos con ellos, fue entonces cuando mi amiga se puso a hablar con su summer love y Aleix y yo seguimos pasándolo bien y de risas, así tooooda la noche, como si nos conociéramos de años.

Me decía unas cosas súper bonitas, como que no había conocido a una chica así en mucho tiempo y que estaba sorprendido por como se sentía. Yo, como soy un poco rancia, aunque sintiese lo mismo no se lo decía, es mas, le decía que todo era por donde estábamos, Tailandia, la playa, un lugar paradisiaco...Que no era real, o al menos no era tan especial como en ese momento sentíamos.

Fue una noche increíble, algo que no esperaba pero que me hizo sentir muy bien, en una nube. Un poco triste porque hubiera sido la última noche en Tailandia y no hubiera tenido mas tiempo para conocerle mejor y además por el hecho de que ni si quiera podríamos conocernos mejor en España ya que a mi vuelta del viaje solo iba a pasar tres semanas en Madrid y me mudaba a Sydney...

Los dos estábamos de acuerdo en que si no me mudase a Australia todo sería diferente pero el hecho era que me mudaba así que no tenía sentido ni si quiera pensar en que hubiera pasado...Seguimos hablando durante un tiempo después de llegar a España pero creímos que era peor seguir haciéndolo así que dejamos de hablar. Bueno, quizás por ser algo imposible es mas mágico...Sea lo que sea, no lo sabremos. 

Después de pasar casi veinticuatro horas seguidas con él dudé por primera vez si era el momento adecuado de mudarme a Australia o no. De hecho mi amiga me preguntó "¿Si no hubieras comprado el billete a Sydney aun, te seguirías yendo?" Es mejor mirar solo hacia delante, los "que hubiera pasado si...." no tienen sentido. 



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sábado, 8 de septiembre de 2012

LLEGADA A KOH PHANGAN, LA ISLA DE LAS FIESTAS, PARA EMPEZAR BLACK MOON PARTY

Llegamos a Ko Samui en un avión de hélices que parecía que iba a necesitar que le ayudáramos a despegar a base de pedaleo. En menos de una hora habíamos cruzado Tailandia de costa a costa. Eran cerca de las once de la noche por lo que nos fuimos directamente a hostal que habíamos reservado ya que al día siguiente cogíamos un ferry hasta Koh Phangan a las siete de la mañana.

Abrimos la puerta del bungalow de Ko Samui y de repente veo un elefante con forma de cucarachas bajando a toda prisa por una de las paredes de la habitación...No habíamos visto cosa igual en la vida...Mas que una cucaracha parecía una tortuga. Exigimos que nos cambiaran de bungalow y lo hicieron, a otro que tenía una única cucaracha y del tamaño estándar...¡Vaya nochecita que pasamos! Yo en sueños no paraba de sacudir la cama para "tirar" a las cucarachas al suelo. Asqueroso...

Por la mañana cogimos la furgoneta que nos llevaba al muelle y allí el ferry que nos llevaba a Koh Phangan. Esta isla es conocida por la famosa Full Moon Party, la fiesta de la luna llena, a la que acuden personas de todo el mundo. La fiesta había sido el mismo día que nosotras llegamos a Tailandia, nos pilló en Bangkok, pero eso daba igual porque en esta isla la fiesta estaba mas que asegurada.

Del muelle al hotel en furgoneta, dejada de mochilones en el bungalow y rápidamente para la playa. Habíamos elegido el hotel a escasos metros de la playa donde se celebra la Full Moon Party porque pensamos sería la mas animada, Haad Rin Rock o Sunset Beach, y aun mas cerca de la playa llamada Haad Rin Nai o Sunrise Beach asíque teníamos a un lado la playa del amanecer y al otro la playa del atardecer ¿Podía haber un sitio mejor que ese?

Pasamos todo el día en Haad rin Rock, una playa preciosa con bungalows con sus hamacas, llena de palmeras, con un par de campos para jugar al voley playa, bares y chiringuitos con su música de fondo...



De paso por algunas agencias preguntamos el precio para hacer al día siguiente una excursión a Koh Tao que nos habían dicho que era una pasada. Queríamos reservar con barco rápido pero todas las compañías estaban completas así que tuvimos que reservar con barco grande, me alegro mucho de haberlo hecho... :) en el siguiente post contaré por que...

Ya que teníamos la playa del atardecer a menos de un minuto de nuestra casa, quisimos ir a verlo allí. Nada...Una playa dejada de la mano de dios, sucia y muy pequeña. Nos decepcionó un poco pero teniendo la del amanecer, ¿quien necesita la del atardecer?

Nos fuimos a casa a darnos una ducha, cambiarnos y a la calle a cenar alguna rica delicatesen de la zona. El precio en las islas es bastante mas caro que en el interior de Tailandia pero aun así es mas asequible que en Europa, Estados Unidos...

De repente, recibimos un correo de los americanos que habíamos conocido en el treking de la selva, uno de ellos era el summer love de mi amiga. Iban a ir a una fiesta que se hacía en la playa, la Black Moon Party. Nosotras no sabíamos que íbamos a hacer, de momento, cenar e irnos a Haad Rin Rock a tomar algo ya que si por la tarde había tenido tanto ambiente por la noche seguro que estaba aun mejor.

De nuevo, diluvio universal. Conseguimos refugiarnos en uno de los chiringuitos de la playa y esperamos hasta que se tranquilizara un poco. Alrededor nuestro, nadie. ¿Cómo es posible que hace dos horas estuviera llena y ahora, a las once de la noche de un viernes, estuviera vacía?

La explicación era sencilla, todo el mundo estaba en la Black Moon Party así que allá que fuimos. Se trata de una fiesta privada en la playa en la que tienes que pagar una entrada de, al cambio, 15€ (lo que en Tailandia es una pasta) pero si que es verdad que luego las copas están super baratas y las cervezas mucho mas.



La música es house básicamente y todo gira en torno al fosforescente. Camisetas, pantalones, pulseras, collares, gorras, gafas, cualquier cosa que te puedas imaginas, pero además de eso, la gente se pinta el cuerpo con dibujos fosforescentes que a la luz hacen un efecto bastante chulo, teniendo en cuenta que en este caso la única luz que teníamos era la de unas antorchas de fuego, una pasada.



Al principio poco ambiente hasta que empezó a llegar la gente. La música genial y el hecho de estar sentada en la orilla del mar tomándote una cerveza mientras hablas con unos y con otros y mojas tus pies en el agua es único.

Nos encantaron unos chicos tailandeses que empezaron a bailar con fuego y estuvieron así mas de tres horas sin parar haciendo unas figuras realmente geniales y dejando a todo el mundo alrededor estupefacto, como hipnotizados.




Nos lo pasamos super bien, así nos dieron las horas que nos dieron y eso que al día siguiente teníamos excursión y nos venían a buscar al hotel a las siete... Lo único que ensombreció un poco la noche, para mi no especialmente,  fue que los americanos no aparecieron hasta después de que nosotras nos hubiéramos ido y mi amiga se quedó un poco plof.



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viernes, 7 de septiembre de 2012

EXCURSIÓN DESDE PHUKET A JAMES BOND ISLAND Y ALREDEDORES

Recogida a las siete de la mañana, por dios...¿esos son horas cuando estas de vacaciones? El esfuerzo merecía la pena, ¡ibamos a ver la famosa isla de James Bond! Conocida por los locales no cinéfilos como Ko Tapu.

Esta isla esta situada en una de las bahías mas bonitas de Tailandia, la bahía de Phang Nga. Que tiene unas características formaciones rocosas rodeadas de verde vegetación que parece devorar la roca. Es el perfecto lugar para los aficionados a la escalada.



Esta vez no hubo dudas, directamente nos fuimos a la parte delantera del barco y de allí no nos movimos. La primera parada que hizo el barco rápido fue en la isla de Koh Panak, un lugar repleto de cuevas y lagos perfecto para hacer canoeing.

Era la primera vez que montábamos en canoa en el mar así que estábamos emocionadas. Fue mas bien un paseo en canoa porque te recogían del barco en una canoa que estaba dirigida por un remero así que tu lo único que tenías que hacer era disfrutar de las estalagmitas, estalactitas y la cantidad de murciélagos que había en las cuevas. Al pasar por algunas de las cuevas teníamos que tumbarnos porque el techo de esta era tan bajo que sentadas no podríamos pasar.




Desde aquí, fuimos viendo los diferentes paisajes de la zona mientras dábamos un paseo en barco, un escenario de cine sin duda.

¡Hora de comer! La barca nos dejó en un curioso pueblo flotante  de pescadores musulmanes llegados de Indonesia. La única forma de entrar y salir de ese pueblo, en barca. Completamente aislados de lo demás pero eso si, con un desarolladísimo buffet para turistas. Su nombre, Kao Ping Kan. Un poco de arroz, un poco de pescado frito...y de vuelta al barco.


El punto mas importante de la excursión, James Bond Island, llegaba. En si, la famosa roca de la película no es una isla, sería algo así como un saliente de piedra con forma de uña, o eso dicen por allí. 



La playa que está en frente de "la uña" es bastante pequeña y tiene mucho encanto. Completamente aislada y por tanto tranquila y poco explotada. La escena idílica y muy fotogénica.

Tanto estres no es bueno...Un descanso de una hora en una de las playas mas bonitas y mas tranquilas de Tailandia era la perfecta forma de despedirnos del viaje. Esta preciosa isla era Naka Beach. Con ese agua, tomar el sol era lo último que hacer allí.




Tanto mi amiga como yo estamos de acuerdo en que no podríamos quedarnos con una u otra excursión, las dos son fundamentales porque una te enseña payas increibles y lugares únicos para hacer snorkeling pero con la otra puedes disfrutar de un paisaje completamente diferente, hacer canoeing y también disfrutar de bonitas playas.


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jueves, 6 de septiembre de 2012

EXCURSIÓN DESDE PHUKET A PHI PHI ISLAND Y ALREDEDORES

Las playas de Phuket son bastante bonitas pero las verdaderas bellezas naturales que hemos visto en postales, fondo de pantallas en ordenadores y móviles, esas imágenes que no sabemos si son reales o no, son las playas de las pequeñas islas que rodean a las grandes.

La excursión de hoy empezaba, como es costumbre aquí, sobre las siete de la mañana, cuando te pasan a buscar por tu hotel. Desde aquí, cuando ya todos los participantes están en la furgoneta, nos llevaron al muelle donde nos ofrecieron un café, unos zumos y unas pastas de bienvenida mientras nuestro barco zarpaba.

Para todas las excursiones hay dos opciones, hacerlas en grandes barcos o hacerlas en barcos rápidos. recomiendo, siempre que se pueda, hacerlas en barcos rápidos porque, aunque es un poco mas caro, es una experiencia mas personal, mas individualizada, mas directa...

Nuestra embarcación ligera nos estaba esperando. En cada asiento un chaleco salvavidas y un equipo para hacer snorkel. Nuestro guía..............Que decir sobre él....un personaje, pero un personaje sacado de un espectáculo de drag queens de pleno centro de Bangkok.... Con voz de pito no paraba de decirnos cosas tipo " How is doing everybodyyyyyyyyyyyyyy?" "Are you having fuuuuuuuuuuuuuuuuuuun?" Bueno...un show, ¡muy divertido!

La primera parte del viaje la hicimos sentadas en nuestro sitio como chicas civilizadas pero la segunda parte, el que no llora no mama, nos fuimos a la parte delantera del barco y, a pesar de que decían que no podíamos estar allí de pie, nos quedamos medio disimulando como si estuviéramos haciendo fotos hasta hacernos un huequito. Lo recomiendo, se disfruta del viento, de la velocidad, del olor a mar y sobre todo de la belleza increíble del entorno.




La primera parada fue Maya Bay que es la famosa playa donde se rodó la película "The Beach" de Leonardo Di Caprio (en Phi Phi Ley). El color del mar, su transparencia, la bellezar de esas rocas tan características de las islas tailandesas, la selva que invade la isla... Es una auténtica maravilla, la playa mas bonita que he visto en mi vida, impresionante.

Pero también es impresionante la cantidad de turistas que encuentras al llegar, tantos que es muy complicado no darte con alguno mientras te bañas o hacerte una foto y que no salgan 2617621637123 personas detrás. Es tal la explotación que, a pesar de su belleza indescriptible, nunca elegiría esta playa como mi preferida.



Después de un bañito, un "espera que haya menos gente y me haces la foto" y un rato de relax, nos montamos en el barco para ir a cinco minutos de Maya Bay a hacer snorkeling en Loh Samah.

Con la transparencia del agua podías hacer snorkeling sin bajarte del barco...Nunca habíamos hecho snorkeling así que nos tiramos como ranas al agua con todo el equipo mas felices que perdices. Al principio nos costó un poco hacernos a respirar por el tubo, se nos empañaban las gafas, nos ahogábamos...pero acabamos cogiendo el truco y viendo unos maravillosos corales llenos de peces.




Una vez montados en el barco, pasamos por una antigua cueva pirata y por una isla, Monkey Beach, repleta de monitos desesperados por comer. Te dan la opción de tirarles plátanos pero sin desembarcar porque se pueden poner agresivos. Lo que ha pasado con estos monos es que, antes del boom turístico, era autosuficiente pero cuando la ola de turistas llegó, como parte de la atracción, los turistas daban de comer a los monitos y se hicieron perezosos. Pero no solo perezosos, si no dependientes, hasta el punto de que cuando el temporal no permite que se acerquen barcos de recreo a esta isla durante unos días estos monos no consiguen alimento así que cuando, pasados esos días, los barcos turísticos se acercan los monos están completamente fuera de si en busca de comida de los turistas de forma desesperada. Una lástima.




Era la hora del almuerzo. El barco paró al lado de los otros millones de barcos en Koh Phi Phi Don donde había un buffet con comida muy básica pero suficiente. Descanso en la isla, un bañito después de comer y rumbo a Hin Klang para hacer otra parada para hacer snorkeling. En esta ya super profesionales... (no es tan difícil...).

Y de despedida, parada en una playa completamente desierta que durante el día es usada para que los turistas descanses y tomen algo de fruta fresca mientras toman el sol, hacen snorkeling y se bañan, Khai Island, otro paraiso...




Fue aquí cuando, con mi tubo y mis gafas nadando por encima del coral, me dio una descarga eléctrica en la pierna. "¡Ahhhhh!" Grité yo bajo el agua. ¡Vaya chuzcazo me había dado! No tenía ni idea de donde venía...Seguí nadando y de repente "¡hukuhmjguj!", con el tubo en la boca no se vocaliza bien...Otra descarga...Miro y veo unos peces pequeños blancos por todas partes...Se lo digo a mi amiga y le digo que me voy a salir porque me está dando cosa. Cuando me estoy saliendo del mar noto una tercera descarga...¡No eran descargas! ¡Uno de los peces blancos me había estado mordiendo! Encima mi amiga lo vio en vivo, como se acercaba, me mordia la rodilla y como me seguía mientras yo movia la pierna... Bueno pues el amigo me hizo hasta ¡sangre! Yo corriendo a la orilla con un hilo de sangre saliendo de la rodilla...Para que luego digan que el snorkeling no es un deporte de riesgo...

Desde aquí, después de estar tumbadas tan agusto, la barca nos llevó de vuelta al muelle y de allí una furgoneta a casa. Un día muy paradisiaco.


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miércoles, 5 de septiembre de 2012

PHUKET, RELAX ABSOLUTO Y PLAYAS DE ENSUEÑO

No sabíamos si el tiempo nos iba acompañar o no ya que agosto es uno de los meses de lluvias en Tailandia. Dejamos para el final del viaje una semana y media en las islas espectantes al cielo pero no defraudó, tuvimos la suerte de que todos los días fueron soleados y la temperatura era perfecta, de hecho, nos achicharramos a pesar de la crema...

La idea en Phuket era desconectar y descansar. Conocer cada día una de las tres playas mas interesantes de la zona y hacer un par de excursiones organizadas de un día desde Phuket:


Nos quedamos con las ganas de conocer Ko Similan, un Parque Nacional impresionante pero que permanece cerrado en época de lluvias e ir a Krabi pero no nos dio tiempo. Teniendo playas así es muy difícil querer visitar otros lugares...

Nuestro hotel estaba a cinco minutos de la playa que mas nos gustó en Phuket, Kata Beach. Es una playa muy tranquila, familiar diría yo, no muy explotada que se caracteriza por tener un pequeño peñón a unos metros de la orilla. Sus aguas son cristalinas y su arena completamente blanca, típica playa paradisiaca...


                           

Nos gustó mucho porque era muy tranquila, muy bonita, estaba al lado de nuestro hotel y no estaba nada explotada. En ella encontramos unos chiringuitos que te llevaban a la hamaca la comida y la bebida que pidieras ( a precios mas que asequibles). Era un lujo tumbarse en la hamaca y disfrutar de esa maravillosa vista. Lo único que nos sorprendió bastante y que no esperábamos es que el mar estuviese tan sumamente caliente, pero mas caliente incluso que en el Mediterráneo en el mes de agosto...

Karon beach es una playa muy cerca de kata, puedes ir dando un paseo, que también nos gustó mucho pero al ser mas grande que Kata se ve menos familiar. Lo que nos gustó mas de Karon Beach fue el atardecer.


 Por la noche Karon Beach tiene mas ambiente que Kata beach. Hay unos chiringuitos a pie de playa donde tomarse algo o cenar con mucho encanto.




Patong Beach es quizás la playa mas conocida de Phuket y la que mas ambiente tiene, Sus calles están llenas de bares, restaurantes, hoteles.... Por lo que si lo que estas buscando es ambiente, bullicio, gente y mas gente, esta es tu playa. 

Nosotras optamos por descansar en esta zona de la costa y por darlo todo en la otra zona de la costa, un poco de cada...



En si la playa no es la mejor, a nosotras nos gustaron mas las otras. Esta está mas llena, es mas grande y hay varios deportes náuticos para practicar, lo cual es genial si tu quieres hacerlo pero es un incordio si lo que quieres es ir a tomar el sol y a bañarte ya que hay zonas acotadas para estas lanchas que llevan a los turistas a hacer estos deportes y también tienes que estar pendiente de no pasar por donde va la cuerda del que está haciendo parapente.

Aun así, no deja de ser una bonita playa con sus tumbonas, sus cocos fresquitos...



Pero lo mas impresionante estaba por llegar...


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martes, 4 de septiembre de 2012

SEGUNDO DÍA DE TREKING POR LA SELVA DEL NORTE DE TAILANDIA, RAFTING Y DESPEDIDAS

Nos levantamos al amanecer, cuando un gallo que parecía que le habían dicho que nos cantara al oído empezó dale que te pego...¡Que bien se duerme en una esterilla de dos centímetros sobre suelo de bambú! ¡Vaya dolor de espalda!
 
 
 
 
Todo el valle estaba cubierto por una niebla que no dejaba ver mas allá de diez metros. Desayunamos algo y nos pusimos en marcha toda la tropa. El camino de ese día iba a ser mucho mas llevadero ya que era de bajada y por el momento no llovía así que, aunque el terreno aun estuviese mojado, no nos íbamos a resbalar tanto.
 




Este día es cuando pudimos darnos cuenta de la belleza del entorno y cuando pudimos de verdad disfrutarlo porque el día anterior con la lluvia y el único objetivo de no caernos y mirar el suelo para no resbalar no pudimos disfrutar tanto de las vistas.




La primera parada que hicimos en el camino fue en una catarata que se escondía tras una bajada por unas rocas y que formaba una especie de charca de un metro y medio de profundidad donde nos pudimos bañar. Era como si fuera un spa natural ya que con la fuerza que caía el agua hacía incluso moverte del sitio si te situabas bajo la catarata.




Seguimos camino a bajo charlando todos, recordando la noche anterior y comentando las vistas que estábamos disfrutando. Así así llegamos a nuestra siguiente parada, parada para hacer rafting.
 
Ni mi amiga ni yo habíamos hecho rafting en la vida así que estábamos muy ilusionadas con probarlo pero claro, ni idea de las normas básicas...Cuando llegamos allí, dejamos las mochilas y las botas y nos fuimos hacia el río para coger nuestro chaleco salvavidas, el casco y un remo. Nos explicaron un poco como manejar la barca, como remar, que hacer para no chocar que hacer cuando chocásemos...
 
Resultó que el chico que iba con nosotros en la barca de monitor "hablaba" un poco de español así que no paraba de decir "¡rrrrrrápido rrrrrápido!" y algo que nos hizo mucha gracia "¡arrrelante arrrelante!" Nos dimos un cisco tanto arrrelante arrrrelante que acabamos adelantando a todos los demás, hasta los que habían salido después que nosotros...
 
¡Fue super divertido! Por supuesto, acabamos caladísimos, un cachondeo, un descontrol, yo tragando agua como si llevara 3 días perdida en el sahara...bueno bueno y un dolor de brazo de tanto dale que te pego con el remo...jajaja. Algo para repetir sin duda.




Desde aquí nos cogieron y saltamos a una barquita de bambú desde la que hicimos bambú rafting. Esto fue un poco mas juanchi porque no debieron calcular bien el peso y lo que se suponía debía ser un estilo surfero de me subo y mantengo el equilibrio en la barca de bambú y voy río abajo y tal se convirtió en un grupo de personas sentadas en una balsa de bambú con el agua por la cintura luchando por no caer a un río completamente marrón de sabe quien cuanta profundidad con sabe quien que fauna salvaje...
 
Caminando descalzos y calados por un camino de rocas, parecíamos chiquitos...Llegamos a una choza donde había mas gente de otros grupos comiendo el almuerzo donde había unas duchas y unos baños precarios pero funcionales para quitarnos ese color amarronado que nos había embadurnado.
 
Fue aquí donde nos encontramos con la pareja catalana que conocimos en la excursión que hicimos desde Bangkok al Mercado Flotante, Río Kwai y el Templo de los tigres Nerea y Albert. ¡Que ilusión nos hizo!
 
Último almuerzo con la gente del treking, delicioso Phad Thai, y otro tuk tuk de vuelta a Chiang Mai. Que pena...¡Con lo bien que se estaba en la selva respirando azúl clarito y sin mas ruido que nuestras risas y algunos pájaros cantando!
 
Vuelta a la realidad urbana, Chiang Mai, y con ello sus privilegios, ducha en el hotel zumo de frutas frescas y un masaje de despedida, mas que merecido, durante una hora para despedirnos de la ciudad.
 
Un par de horas después, empezaba nuestra segunda parte del viaje en el avión rumbo a Phuket, las islas del sur. La noche anterior estábamos durmiendo en un poblado en medio de la selva en un chamizo de bambú y esa noche dormiríamos en un hotel de tres estrellas a cinco minutos de una de las playas mas bonitas del mundo. Dos formas de paraíso en un día, esto es Tailandia.
 
 
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