lunes, 17 de febrero de 2014

PLAN PARA EL DOMINGO POR LA MAÑANA: MERCADILLO DE PORTA PORTESE

Si es domingo, hace buen día y te has levantado con ganas de pasear y de ver cosas diferentes, te recomiendo que vayas al mercado mas grande y popular de Roma, el mercado de Porta Portese, en el barrio de Trastevere.

Los primeros puestos empiezan a ser montados sobre las seis de la mañana pero, para quien no sea tan madrugador, tranquilo porque la actividad del mercado no termina hasta pasadas las dos de la tarde. 




Es fácil llegar hasta el mercado. Los puestos son montados en la Via Portuense y en las calles aledañas a Viale Trastevere. Varios autobuses (3, 5, 23, 170, 280) y el tranvía 8 llevan hasta allí.

Es un mercado donde se mezclan los turistas y los residentes, donde se puede encontrar ropa desde cincuenta céntimos, discos actuales y antiguos, comida típica italiana, zapatos, artículos para el hogar, muebles, juguetes, complementos, semillas, artesanía de diferentes partes del mundo (Perú, Méjico, China...) o casi cualquier cosa que necesites, o que no.




Pero a mi, que soy poco de compras, lo que mas me llamó la atención fue la cantidad de puestos que había con antigüedades, libros viejos, maletas de mas de cincuenta años, cámaras del pleistoceno, cromos de cuando éramos pequeños, máquinas de coser Singer e incluso cartas de mas de sesenta años provenientes de otros países sin abrir por sus destinatarios... Un sin fin de artículos curiosos con una historia detrás que, en muchos casos, nunca se conocerá. ¿Cómo habrían llegado hasta allí? ¿A quien pertenecieron? ¿De que han sido testigos? Si pudieran hablar... Mas de uno nos dejaría con la boca abierta.




Los precios están bastante bien y siempre se puede regatear, excepto con las antigüedades que ya es otro cantar... Seguro que no hay quien se vaya de aquí con las manos vacías.

Amenizando este agradable paseo infinito, encontramos un peculiar hombre que se gana la vida cantando y tocando cualquier tipo de instrumento creado por él para entretener a los que deciden pasar la mañana por allí.




Con pocas compras hechas y un apetito voraz, nos fuimos caminando hasta uno de nuestros restaurantes favorito y más económico de Trastevere, Carlo Menta, donde nos comimos unas pizzas deliciosas en la terraza en pleno mes de febrero.

Un paseo por todo el centro hasta Monti, donde entramos a ver el mercado que se celebra en este barrio todos los sábados y domingos. Pequeño, moderno y vanguardista, para quien le guste este tipo de cosas únicas y artísticas y pueda permitírselo, también merece la pena. 

Y para terminar, como no puede ser de forma diferente en Roma, un helado y para casa.



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viernes, 7 de febrero de 2014

GUÍA LOW COST PARA PASAR UN DÍA BARATO EN ROMA

Toda persona debería visitar al menos una vez en su vida Roma. Un museo al aire libre. En mi opinión, una de las ciudades mas bonitas del mundo.

Aunque para conocer bien Roma sería necesaria toda una vida, aquí os dejo mis recomendaciones para aquellos que solo tengan un día para verla.


El primer destino, por ser el mas alejado del centro pero al que se puede llegar rápidamente en metro, sería El Vaticano. Visitar la basílica de San Pedro, la plaza de San Pedro y la Capilla Sixtina es algo imprescindible en Roma pero toma su tiempo. 

Coge el metro hasta la parada de Ottaviano, que deja muy cerca del Vaticano, y camina hasta la Plaza de San Pedro. Podrás visitar la plaza y la basílica de forma gratuita. Es impresionante, para unos un exceso y para otros una maravilla. No olvides acercarte a una de las puertas de este pequeño país a ver a la guardia suiza con sus originales uniformes. La visita de la Capilla Sixtina tendrá que ser en la próxima visita a la ciudad porque necesitarías mas tiempo y dinero.


Un breve paseo por la Via della Con Conciliazione, dejando atrás la basílica, te mostrará una vista muy interesante de El Vaticano además de llevarte a El Castel Sant´Angelo, con forma circular.


Desde aquí, se coge de nuevo el metro en la misma estación de Ottaviano hasta la parada llamada Colisseo, no hay perdida con el nombre. El resto del día a pie.

Al salir del metro, te encuentras de frente El Coliseo. Una imponente masa de piedra que merece la pena entrar a verlo (la entrada cuesta 12€ e incluye la entrada al Foro y al Palatino) y, si es posible, coger un guía. Si no, leer un poco antes sobre la historia de El Coliseo porque impresiona mas.


Si has comprado la entrada, puedes visitar el Foro y el Palatino, pero recuerda que tienes poco tiempo y muchas cosas que ver. Además, después te diré un lugar con unas vistas preciosas para ver los foros.

Desde aquí, recorriendo Via dei fori imperiali, verás todas las ruinas de los foros a mano izquierda y, a mano derecha, el mercado mas antiguo del mundo, el Mercado de Trajano y la columna del mismo nombre.

Continúa hasta Piazza de Venezia. Una bonita plaza conocida por el enorme monumento blanco a Victor Manuel II, llamado también la máquina de escribir o la tarta nupcial. 


Te recomiendo que subas a la cafetería de la segunda planta de este monumento desde donde tendrás unas vistas estupendas de la ciudad (gratis).


Desde la cafetería del monumento, se accede directamente a las escalinatas de una iglesia en la parte de atrás, no es necesario bajar a la plaza otra vez. Bajas esas escaleras y subes unas que verás a un par de metros, llegarás a la Plaza del Campidoglio. Es una plaza bastante bonita con una gran estatua en medio de Marco Antonio a caballo.

Pero detrás de esta plaza esta un secreto escondido. Deja a tu espalda la escultura y continua hacia delante bordeando el edificio de frente a ti por su parte izquierda. Justo en la esquina del edificio verás la escultura de Rómulo y Remo. Sigue por ese pequeño parque que verás de frente y bajas las escaleras que verás. Llegarás a un precioso mirador desde donde podrás ver los foros.


Vuelve atrás en tus pasos, bajando las escaleras que dan a la Plaza del Campidoglio y aquí tienes dos opciones:

1. Desviarte hacía la izquierda para ir a ver La boca de la Verdad, si te hace mucha ilusión meter la mano en la boca mágica, y El Circo máximo y después ir al barrio judío.


2. Dirigirte directamente a El barrio judío. Aquí tienes toda la información sobre El barrio judío, uno de los lugares con mas encanto de la ciudad y mas desconocidos.


Vuelve al río y verás, al lado de la sinagoga, el Puente Frabicio, que te llevará directamente a la Isla Tiberina. Una pequeña isla muy mona en medio del río. Crúzala hasta el otro lado del río. 

A estas alturas ya tendrás mas hambre que los pavos de Manolo. Tranqui, en poco te llevaré a un restaurante bueno, bonito y barato.

Continúa por la rivera del río hasta que llegues al siguiente puente, el puente de Garibaldi. Entonces, gira a la izquierda, una avenida grande, y después métete por la segunda calle a la derecha, Vía della Lungaretta. ¡Bienvenido/a al Trastevere!

El Trastevere es un barrio encantador, con las hiedras cayendo por los viejos edificios, restaurantes típicos italianos de manteles de cuadros rojos, pequeñas tiendas... Mejor verlo.


En esta misma calle, en el número 101, a un par de minutos andando, encontrarás mi restaurante recomendado, el más barato de esta zona y con buena comida: Carlo Menta.

Después de recuperar fuerzas sin dejarnos los ahorros...Continuamos por la misma calle viendo los puestecitos hasta llegar a la plaza de Santa María donde hay una pequeña iglesia bastante acogedora y bonita. En esta plaza durante las tardes-noches de primavera-verano, como en la mayoría de las plazas de la ciudad, la gente se sale a beber y hay muy buen ambiente (los vecinos no opinan lo mismo).


Continua paseando por el barrio de frente perdiéndote por las calles, siempre yendo hacía la derecha, hacia el río, y acabarás llegando al puente Sisto. Crúzalo y dirígete a Campo di Fiori.




Desde Campo di Fiori, y ya en pleno centro, será muy fácil llegar a la Piazza Navona donde podrás ver las famosas fuentes y los numerosos artistas pintando o haciendo caricaturas.


Callejeando por el centro, siguiendo las indicaciones y a muy pocos pasos de esta plaza, encontraréis mi plaza favorita, la del Panteón. Siempre con músicos dando un ambiente especial a la plaza, los coches de caballos, la fuente en medio y, sobre todo, El Panteón. 


Entra a ver este antiguo templo transformado en iglesia. En la parte lateral izquierda de esta plaza, según llegas, está el obelisco de Minerva que es bastante simpático.

Dejando la plaza del Panteón a tus espaldas y a la izquierda, giras a la derecha y te dejas llevar por las calles, y el tumulto de gente que se dirige hacia el mismo sitio que tu, hasta llegar a uno de los puntos mas populares de la ciudad, la Fontana di Trevi.


A cualquier hora del día encontrarás gran cantidad de personas aquí así que no te asustes. Tranquilo/a tendrás la oportunidad de bajar a pie de fuente y lanzar tus dos monedas. Una para volver a Roma y la otra encontrar al amor. A mi me fue bien, volví a Roma para quedarme una temporadita, aunque lo del amor...sigo en ello :)

Tiempo de ir hacia la Plaza de España y merendar algo típico. Sales de la Fontana de Trevi por la calle de la derecha, dejándola detrás y a tu mano izquierda. Todo recto por esta calle hasta la calle del Tritón. En ella, gira a la derecha y continúa por la calle girando la segunda calle a la izquierda, Via dei due Macelli. Continuando por estar calle llegarás primero a la Embajada de España y, unos metros después, a las escalinatas de la Plaza de España.


Justo en frente de las escalinatas, está la famosa calle de la moda con las mejores marcas, la mas chic de la ciudad, Via dei condotti. Yo que no soy muy de moda...Recomiendo continuar hasta la segunda calle paralela a esta, Via della Croce, donde encontrarás Pompi, la pastelería que hace los tiramisus mejores de Roma.

Después de este rico descanso, vuelves atrás a la calle del Babuino, de donde venías antes del tiramisú, y continuala hasta el final, llegando a la Piazza del Popolo, con su enorme obelisco en medio y sus iglesias gemelas.

A estas alturas, ya será de noche, llevarás todo el día de pateo, habrás visto los lugares mas importantes y bonitos de la ciudad y querrás descansar pero aprovechando que estas en Roma.

¡Tengo la solución perfecta! No puedes irte de la ciudad sin hacer algo tan típico italiano como tomar el aperitivo. Descansarás, cenarás por menos de diez euros y vivirás una experiencia auténtica en el centro. Aquí te dejo mas información sobre donde ir. Un paseito de despedida por el centro por la noche o visitar algunos de los sitios que mas te hayan gustado, merece la pena. Toda ciudad tiene dos caras, el día y la noche, ninguna mas bonita que la otra.

Día completo en Roma. Espero que lo hayas disfrutado pero, recuerda, aun hay mucha Roma que ver así que no olvides volver...




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miércoles, 22 de enero de 2014

EL SÍNDROME DEL ETERNO VIAJERO

"El día que mi hermana tenga un bebé, ese día, esté donde esté y sea como sea mi vida, volveré a Madrid para disfrutar del peque por una temporada". Es algo que llevo diciendo años, siempre que alguien me ha preguntado "¿Cuando volverás a España?" "¿Cuando vas a parar de viajar a un lado y otro?". El momento ha llegado ¡Voy a ser tía! Y no solo eso, ¡El niño nacerá para mi cumpleaños!

Esta es la razón por la que he decidido pasar los últimos tres meses en Roma y, después, volver a España dos semanas antes de que nazca el bebé y así poder disfrutar de él.

Cuando se lo dije a mis amigos y familia me dijeron "¿Cuanto tiempo tardarás en querer volver a irte?" Al principio respondía, "No no, ya me quedo en Madrid". Cuando la gente seguía insistiendo pasé a "Bueno, seguro el primer año del pequeño".

Hace unos días mi amiga Almudena puso en mi muro de facebook un video acompañado de un "¡Lo vi y me acordé de ti! :)". Me hizo pensar.




El síndrome del eterno viajero...¿Tendré yo este síndrome? No estoy segura.... De lo que si que estoy segura es de que es de las cosas que mas feliz me hace en la vida, me hace sentir viva. Para mi es una adicción, algo que necesito.

¿Hay algo mas emocionante que decidir tu próximo destino? Investigar sobre el, toda la preparación, la espera hasta que llega el día de partir. Una vez allí, dejarte llevar, dejar de mirar el reloj, no saber si es lunes o viernes, solo pensar en que hacer en cada momento, vivir cada día de forma muy intensa, una nueva aventura, no dejar de aprender. Que lo desconocido te sorprenda, que desde que te levantas hasta que te acuestas, tus cinco sentidos estén a flor de piel para poder absorberlo todo, cada estímulo, cada imagen, cada olor, cada sabor, el tacto de las cosas. Volverte curioso como un niño, todo es nuevo. Descubrir.

Tu mente se abre y lo desconocido pasa a ser parte de ti, algo incluso familiar. Tomar un té a mas de cuarenta grados en Marruecos, mascar hoja de coca en Perú para combatir el mal de altura, comer insectos en Tailandia, beberte un coco en una playa de Cuba, tomarte una sopa de algas en Japón...

Aprender diferentes tipos de vida, como la gente es feliz con mas y con menos, sin cosas necesarias para ti o con cosas de las que nunca antes habías oído hablar. Soñar despierta o, darte cuenta de que estas viviendo tu sueño, que estas en ese lugar en el que siempre has deseado estar. La gente que conoces, porque al final, no importa el lugar, si no la gente que allí encuentras, con los que vas, con los que compartes aquello.

Intentar capturar con tu cámara todo lo que estás viendo. Mítica frase "la foto no es tan bonita como la realidad, no capta lo especial que es". Claro, aun las cámaras no pueden captar todas las sensaciones que ese lugar te hace sentir, pero tiempo al tiempo, pronto lo harán...

No sentirte perdido si te sales del camino si no afortunado por haberlo hecho. Idealizar esos momentos, esos lugares, las cosas que allí viviste, incluso las malas experiencias se convierten en anécdotas graciosas. Pensar en esos momentos únicos, sonreir anhelante. 

Esto es lo que significa para mi viajar, pero ¿Y vivir en otro país? 

Sería básicamente la misma idea pero en un tiempo mas prolongado. A ello le añadiría el poder conocer en profundidad una cultura, sus tradiciones, idioma, abrirte y hacer cosas que en tu país ni si quieras hubieras pensado hacer. Hablar con desconocidos, dejarte llevar por tus sensaciones o corazonadas. Conocer nuevos amigos de todo el mundo con ideales parecidos a los tuyos, con curiosidades similares. Sentir esa sensación con dos caras, la de ser de otro país, a veces difícil, otras, sin embargo, te hace sentir especial.

¿Podré algún día ser feliz viviendo en España haciendo viajes de vez en cuando como la mayoría de los mortales? ¿O debería asumir que soy una nómada o que tengo el síndrome del eterno viajero?

En cualquier caso, por los próximos tres meses viviré Roma lo mas intenso posible. Es aquí donde estoy ahora así que a disfrutarlo. Lo que llegue después, llegará.



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martes, 26 de noviembre de 2013

NUEVA YORK, COMO EN CASA

Creo que cualquier persona que conozca Nueva York estará de acuerdo conmigo en que es una ciudad llena de magia, que te permite soñar e incluso desarrollarte a nivel personal y profesional de una forma mucho más rápida que cualquier otro lugar en el mundo.

Lo cierto es que, en mi caso, lo que mas me impresiona de esta ciudad es que, aunque hacía mas de dos años que no volvía, siempre te sientes como en casa, como si nunca te hubieras ido.

Con mi memoria de pez, es sorprendente que me sintiera en la ciudad como pez en el agua. Recordaba como llegar a todas partes, como moverme en el metro, esos restaurantes o bares a los que me gustaba ir. Como si el tiempo se hubiera parado y todo hubiera estado esperando para cuando yo volviera.

Además de esto, la sensación que te da estar en un vagón de metro con asiáticos, afroamericanos, latinos, blancos, escuchando tres idiomas diferentes al mismo tiempo y que todo eso sea algo cotidiano, a mi me encanta.

Tenía mucha gente que ver, muchos amigos con los que hacer planes y solo una semana y media para hacerlo.

La boda de mi amigo:





Exposiciones de arte:





Encuentro con los amigos:





Compras por la ciudad:





Ser invitada al brunch en la Hispanic Society:





Paseos por la ciudad:





Conocer a nuevos miembros de mi familia americana:




Y muchas otros planes viendo al máximo posible de mis amigos, cenando, comiendo, quedando para tomar algo por la noche, miles de planes. Una locura de días pero que merecieron la pena sin duda.

Si a esto le sumas, una nueva proposición de trabajo en la ciudad, ver como me acogía todo el mundo y me decía que me echaban de menos y que volviese y lo bien que me sentía en Nueva York, tengo que reconocer que dudé si dejar todo y volverme de nuevo a continuar mi experiencia en esta ciudad.

La tentación fue grande la verdad pero, después de analizar las cosas olvidándome un poco de las emociones tan intensas, me di cuenta de varias cosas. 

Lo primero, en esta semana y media que pasé allí, todo el mundo hacía por verme, porque a la mayoría hacía años que no los veía. Esto no es así en el día a día de Nueva York. Todo el mundo está muy ocupado, trabajando tantas horas y haciendo tantas cosas que es difícil encontrar un rato para este tipo de cosas.

Además, creo que ese ciclo se terminó y que, aunque me haya quedado con un recuerdo tan bueno y me sienta tan bien en la ciudad, sería un poco volver atrás. 

Quizás ahora no puedo recordar bien las razones por las que decidí irme de Nueva York, pero está claro que las había. Prefiero ni recordarlas. Simplemente, quedarme con la sensación tan increíble de volver a la ciudad donde viví una parte de mi vida y sentirme como en casa, mantener esa conexión casi eléctrica con la ciudad y ver que, a pesar del tiempo y de la distancia, sigo teniendo muy buenos amigos allí, gente que me quiere y a la que quiero, gente que seguirá siendo parte de mi vida, espero, para siempre.

¡Gracias Nueva York por todo lo que me diste, me has dado y me darás!






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lunes, 30 de septiembre de 2013

BACK IN NEW YORK!! AUNQUE SOLO DE VACACIONES

Algo mas de dos años después de irme de la ciudad que mas experiencias me ha dado en mi vida, vuelvo a Nueva York a la boda de un amigo y de paso aprovecho para ver a toda mi gente allí, los que fueron mi familia en los años que viví en la gran manzana.

Algunos de ellos, como yo, se fueron de la ciudad pasado un tiempo. Ya se sabe, "Vive en Nueva York alguna vez pero vete antes de que te endurezca". Pero muchos otros aun disfrutan de la ciudad al mismo tiempo que intenta sobrevivir en ella.

Mirando atrás en el tiempo, me doy cuenta de lo mucho que significó para mi esta experiencia y de lo mucho que marcó los siguientes años. Tengo una sensación extraña de morriña e incluso podría decir que a veces me he planteado la posibilidad de volver porque fueron unos años tan buenos con tantas cosas que pasaron y toda esa gente que conocí... Pero, por otro lado pienso, es común que tengamos la sensación de que cualquier tiempo pasado fue mejor o que idealicemos esos años por buenos momentos que vivimos pero también los hubo menos buenos, no todo fue de color de rosa.

Quiero sentir en estos días que es lo que me dice la ciudad, si es solo un viejo amor convertido en amigo al que ver de vez en cuando o es algo mas y merece la pena intentarlo de nuevo. Estoy abierta a todo pero creo que cuando llegue allí veré las cosas desde otro punto de vista, con mucha ilusión de ver a mis amigos, con muchas ganas de volver a esta maravillosa ciudad, pero con los pies en la tierra y entendiendo que cada etapa tiene su tiempo y que la mía en Nueva York terminó. Veremos que me dice la ciudad.

Volveré a pasear por la quinta avenida y a sorprenderme con las luces de Times Square como si fuera la primera vez. Miraré hacia el cielo para reencontrarme con el Empire State o el Chrysler building, leeré un libro en Bryant Park, mientras por el rabillo del ojo veo a gente tan diversa pasar.

Me comeré un perrito de los puestos callejeros, una deliciosa cupcake, decidiré a mi antojo que tipo de comida quiero comer o cenar ese día aunque sea de Kazajudirviskan, (país que me acabo de inventar).

Así que volveré a ser casi una turista mas en la ciudad que un día fue mi hogar, curiosa sensación...

¡New York, I am back! :)


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miércoles, 11 de septiembre de 2013

GIANICOLO, UNA DE LAS MEJORES VISTAS DE LA CIUDAD DE ROMA

Trastevere es uno de los barrios con mas encanto de Roma, con sus tratorías, sus hiedras cayendo por las ventanas y cruzándose de lado a lado de la calle, los puestos ambulantes, músicos tocando... 

Pero quizás una parte menos conocida de este barrio es el Gianicolo. Un precioso parque por el que pasear y que ofrece una de las mejores vistas de la ciudad.

Como llegar:

Mi recomendación es, desde la plaza de Santa María in Trastevere, se sale de la plaza rodeando la iglesia, dejándola a mano izquierda y se avanza hasta coger la calle Vicolo della Frusta. Continuamos esta calle hasta que nos encontramos unas escaleras de frente, las subimos y daremos a una avenida mas grande de doble sentido. Seguimos rectos, bordeando unos muros, y nos encontraremos otras escaleras bastante durillas de subir que nos dejarán en la misma puerta del parque.


Una vez en la puerta, avanzamos a través de un paseo entre árboles llamado Passeggiata del Gianicolo.




Dejamos a mano derecha el Jardín Botánico y a izquierda un parque donde se hacen teatrillos y marionetas para los niños y donde, además, la gente se sienta a tomar el aire.




Un paseo muy tranquilo a pocos pasos del centro de la ciudad pero, al mismo tiempo, fuera de su caótica vida diaria. Este pasadizo verde también tiene a sus lados una hilera de bustos de importantes personajes del Risorgimento en homenaje por su ayuda.




Y al fondo, podemos ver el monumento ecuestre a Garibaldi.




Una vez que has llegado al monumento de Garibaldi, descubres a tu derecha lo que habías venido a ver, unas espectaculares vistas de la ciudad de Roma, especialmente recomendables al atardecer.




Y otra vez, como cuando paseas por el centro, vuelves a sentirte afortunada por vivir en una ciudad tan bonita y especial como Roma, a pesar de todo...




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sábado, 7 de septiembre de 2013

BARI, BONITA CIUDAD DE PASO HACIA CROACIA O GRECIA

Bari, la capital de la Puglia, es una ciudad con mucho encanto, con un aire medieval, conocida por ser una ciudad costera con buenas playas, por ser donde se cogen ferries para Croacia y Grecia o, simplemente, por ser la segunda ciudad mas importante del sur después de Nápoles.

Se distinguen dos Baris. La Bari moderna, que no dista mucho de cualquier otra ciudad moderna italiana, y la Bari antigua, con su vieja ciudad encerrada entre murallas y construida a base de piedra donde aun se puede escuchar un antiguo dialecto derivado de la jerga usada entre pescadores griegos e italianos para comerciar y que aun es usado al otro lado del adriático también, en Grecia.




Lo que mas destaca de esta parte de la ciudad, además de sus calles laberínticas, son la Catedral de San Sabino, el enorme castillo y la basílica de San Nicola, patrón de la ciudad, donde se encuentra una curiosa representación del santo mas divertida y menos formal de lo habitual.



Merece la pena pasar al menos medio día caminando por estas calles y comiendo en una de las terrazas de alguna de las plazas de esta zona. 

Justo fuera de las murallas, encontramos el paseo marítimo que te lleva en un agradable paseo a la famosa playa Pane e Pomodoro (Pan y tomate), donde puedes tumbarte al sol o darte un baño. No está tan limpia como las playas en España pero no está mal para unas horas al sol.




Para llegar a la playa Pane e Pomodoro, pasas por la pequeña marina de la ciudad, donde encuentras pequeños barcos pesqueros y algunas otras embarcaciones de recreo.




Pero además hay una marina mas grande que es donde se cogen los ferries internacionales que a tantos turistas atraen a esta ciudad ya que es una forma mas barata de cruzar al otro lado del Adriático.



Justo desde este punto de la ciudad, y antes de coger el ferry nocturno de tantas horas que nos llevaría hacia nuestro destino, Dubrovnik, se puede observar una bonita puesta de sol, con faro incluido.



Y aquí fue donde comenzaron nuestras vacaciones por los Balcanes, tras pasar medio día por la ciudad, tiempo necesario y suficiente, nos montamos en el ferry y nos acomodamos en nuestros asientos para pasar bastantes horas navegando rumbo Croacia, pero siempre felices por la aventura que nos esperaba.





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