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miércoles, 29 de agosto de 2012

LLEGADA EN TREN DESDE BANGKOK A CHIANG MAI

Tras pasar el día en Ayutthaya, un tren nos esperaba rumbo Chiang Mai dejando atrás Bangkok. Habíamos comprado los billetes en segunda clase, en el vagón de literas con ventilador, porque también hay literas con aire acondicionado, en la parte de arriba, porque todas las camas en la parte de abajo estaban ya cogidas. El billete nos salió por menos de diez euros que es algo ridículo teniendo en cuenta que desde Bangkok hasta Chiang Mai hay unos setecientos kilómetros (Madrid-Barcelona mas o menos).

No sabíamos muy bien que nos íbamos a encontrar. Pensábamos que podrían ser compartimentos de cuatro, algo parecido a los trenes europeos. Sabíamos que el trayecto duraba 13 horas...que no era moco de pavo...pero habíamos dormido poco la noche anterior para pillar la litera con sueño y caer rendidas.

Cuando llegamos a nuestro vagón vimos que no eran compartimentos. Los asientos normales del tren se hacían cama para los pasajeros que dormían abajo y para los que dormíamos arriba se tiraba de una cuerda que bajaba unas camas de yo creo menos de cuarenta centímetros de ancho, para flaquitos (no es el caso). Así que ya sabíamos, a dormir de lado.



La escalera para subir no era muy cómoda así que fuimos al baño al llegar para intentar no ir mas en toda la noche. Los baños casualmente estaban al lado...que gracia...un olor floral todo el viaje...Daba un poco de miedo porque no había seguridad en la litera de arriba así que a nada que te movieras ya estabas dando un beso al suelo...

Una larga noche de insomnio y agarrotamiento muscular dio paso a otra larga mañana, eso si, con unas vistas increíbles de campos verdes de arrozales interminables.



Si pensábamos que 13 horas iban a ser un infierno, cuando llevábamos 16 y sin dar señales de que estábamos cerca de nuestro destino nos empezamos a inquietar un poco. Con lo parras que somos lo mismo nos habíamos metido en un tren rumbo Tombuctú...Pero no, finalmente llegamos a Chiang Mai después de 17 horas y media metidas en el tren. 

Chiang Mai es una ciudad mucho mas tranquila. La vida transcurre mucho mas despacio y el tiempo se para para que vivas todo con calma.

Es un excelente lugar reconocido en todo el país para aprender cocina tailandesa en uno de los numerosos cursos que allí se imparten. También es una ciudad donde mucha gente va a escuelas de masaje a aprender la técnica tailandesa. Quizás por esto último, la ciudad está llena de centros de masaje a mitad de precio que en Bangkok, es decir, un masaje completo Thai por todo el cuerpo durante una hora por unos dos euros..........Por supuesto nosotras nos dejamos apalear unas cuantas veces mientras estábamos allí :)

Además de por los cursos de masaje y de cocina, Chiang Mai es bien conocida por muchas otras cosas, entre ellas ser el campamento base para hacer senderismo por la selva, que era nuestro objetivo.

Estuvimos un rato preguntando las opciones en las distintas agencias de la zona y al final acabamos contratando un treking de dos días y una noche en la selva en nuestro propio hostal por 900 baths, poco mas de veinte euros al cambio.

Una vez tuvimos la excursión reservada, salíamos hacia la selva la mañana siguiente, nos fuimos a tomar uno de los mejores Thai Ice Tea que he tomado en Tailandia en un sitio super acogedor y típico tailandés mientras picoteábamos algo de pollo con arroz y curry.



Cuando se hizo de noche nos cogimos un tuk tuk que nos llevó al mercado nocturno de la ciudad donde, como en la mayoría de este país, podías encontrar montones de cosas útiles y otras muchas inútiles además de frutas y verduras exóticas.



Muy cerca encontramos el mercado de las flores que también nos pareció bastante original.

De vuelta al hostal, dejamos la mochila grande preparada para dejarla allí e hicimos una pequeña mochila para llevar las cosas necesarias para el treking por la selva:

- Calzado apropiado: yo llevé unas botas de montaña.

-Una toalla.

-Una muda de ropa interior.

-Una camiseta y un pantalón largo.

-El chubasquero.

-La cámara de fotos.

-Algo de dinero.

-Muchas ganas de aventura :)

(En todos los paquetes te incluyen la mosquitera y el saco de dormir).


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miércoles, 1 de agosto de 2012

CONSEJOS PARA UN VIAJE POR TAILANDIA

Nunca está demás unos consejos para ayudar a preparar un viaje a Tailandia. Aquí hago un recopilatorio de algunas cosas prácticas.

Vacunas:

Para viajar a Tailandia es recomendado vacunarse del tétanos, de la hepatitis A y de la fiebre tifoidea, esta última vacuna es en pastillas.

Para vacunarse hay que dirigirse al Centro de Vacunación Internacional de tu ciudad. Debes pedir cita previa al menos un mes antes de que empiece el viaje.

Equipaje:

Intenta llevar un equipaje ligero ya que allí podrás comprar lo que necesites a un precio mas bajo y porque, cuando tengas que llevarlo a cuestas, te darás cuenta que cuanto menos mejor.

Dos cosas que no puedes olvidar en tu mochila son, una mosquitera para dormir y un fuerte repelente antimosquitos. La mosquitera la puedes encontrar en el decatlon y el antimosquitos en cualquier farmacia.

Itinerario:

Hay muchas cosas que ver en Tailandia así que depende de lo que quieras hacer o ver puedes adaptar tu itinerario. Yo intenté hacer y ver todo los posible y dejar una semana en las maravillosas islas del sur. Aquí dejo mi itinerario recomendado para dos semanas.

Actividades especiales de Tailandia:

Un viaje no es solo ver y conocer, también es aprender cosas nuevas y en Tailandia hay un sin fin de actividades únicas. Dependiendo de tus gustos, no puedes perderte unas u otras:

-Dar un paseo en elefante por la selva.

-Hacer un curso de cocina tailandesa.

-Hacer una excursión durmiendo en la selva.

-Hacer un curso de masaje tailandés o simplemente disfrutar de un masaje.

-Hacer submarinismo en unas de las mejores playas del mundo para ello y donde puedes sacarte el curso PADI mas barato que en ningún otro lugar.

-Hacer buceo con tubo en los corales de la zona sur de Tailandia.

Alojamiento:

Si tienes poco tiempo, puedes reservar tus alojamientos desde tu país pero si vas bastante tiempo, deja que las circunstancias y lo que vivas allí te mueve de un lugar a otro sin reservas ni horarios. Hay muchos alojamientos en los principales puntos de interés de Tailandia así que no tendrás mucho problema, quizás un poco mas durante la temporada alta.

Moneda:

Cambia un poco de moneda en tu país de origen, solo lo necesario para pagar el taxi al hotel y algo de efectivo para cenar. El resto del dinero cámbialo en Tailandia porque te sale mejor. La moneda tailandesa es el Bath.

Seguro médico:

Es recomendable tener un seguro médico. Nunca pasa nada hasta que pasa, y te lo digo yo que he viajado por mas de 30 países y para este viaje es para el único que he contratado un seguro....

Visado:

Si vas menos de un mes no necesitas visado.

Mañana cuando haga la mochila haré una lista de las cosas que he metido para ayudar a las personas que tengas dudas sobre que llevar.


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viernes, 6 de abril de 2012

GRAN APAGÓN MUNDIAL DEL 2012, VIVIENDO SIN ELECTRICIDAD

Mi objetivo era pasar todo el día 31 de marzo del 2012, día del Gran Apagón Mundial, sin hacer uso de la electricidad y además intentando contaminar lo mínimo para ver como sería mi día a día en estas condiciones.

Está claro que vivir un día así no tiene nada que ver con vivir cada día de tu vida de esta manera pero era un pequeño reto que me haría darme cuenta de algunas cosas a las que no presto atención normalmente.

Me levanté sin despertador, afortunadamente era sábado y no tenía que trabajar, si no, las cosas se hubieran complicado un poco porque no me hubiera despertado a las seis y media de la mañana de forma natural, que es a la hora a la que me levanto cuando voy a trabajar. Le comenté a mi prima, que tiene quince años, lo que iba a hacer y me dijo que ella también quería así que móviles, ordenadores y televisiones apagadas, nos pusimos manos a la obra para planear el día.

Como hacía un día soleado, nos fuimos a comprar el pan y un poco de fiambre al supermercado. con nuestra bolsa de tela en la mano. Hicimos los bocadillos, cogimos un par de botellas de agua y nos fuimos a pasar el día a la playa. Tomamos el sol, hablamos, nos reímos, comimos, vimos como la gente jugaba al volleyball y así pasamos el día, de lo mas relajado y ecológico.

De momento, no echaba nada de menos la electricidad. Llegamos a casa y cuando nos fuimos a dar una ducha nos dimos cuenta que no podíamos calentar el agua porque el calentador era eléctrico pero tampoco podíamos calentarlo en cacharros de la cocina porque también era eléctrica. A ver quien se duchaba con agua fría....Aunque había hecho muy buen día, había bajado mucho la temperatura al empezar a anochecer así que decidimos hacernos el lavado del gato con nuevo apoyo logístico, la toallitas de bebé y agua del tiempo.

Cuando nos pusimos el pijama nos dimos cuenta de que ya había anochecido y ahora las cosas ya empezaban a complicarse un poco mas. Nos pusimos a buscar a medio oscuras una vela, menos mal que teníamos una, la encendimos con un mechero y nos sentamos en la terraza a pensar que podíamos cenar.

Obviamente, no podíamos calentar nada así que nos decidimos por un sandwich de jamón york y queso. Normalmente el pan estaría tostado y el queso fundido. Y esta noche no iba a ser menos. Por turnos, como buenas primas que comparten, fuimos acercando parte del pan a la mecha de la vela para que se fuera tostando un poco. Vale, la cosa empezó de coña pero resultó que el sabor era el mismo que cuando se tuesta en la tostadora. Además de eso, al acercar el pan, y eso que la vela era pequeña, el queso se ponía blandito, algo similiar a cuando lo fundes.

Después de cenar, unas cartitas, un chinchón, a la luz de la vela y a eso de las once, con mas frío que en un iglú con las ventanas abiertas, nos metimos para dentro envueltas en unas mantas.

Por supuesto, no se nos pasó por la cabeza encender la calefacción. Así que nos quedamos mirando una a la otra pensando "¿Y ahora que hacemos?". 

No podíamos pasar al salón porque allí estaba la televisión, la luz y la calefacción encendidas, parte de la familia nos tachó de locas por querer probar un día sin electricidad. Sin mas luz que una pequeña vela, que por casualidad estaba en casa, con frío y poca imaginación, nos fuimos a la cama, no sin antes hacer una paradita por el baño con la vela en la mano. Nos quedamos un rato hablando y de risas tiradas en las camas mientras nos dormíamos. Mañana sería otro día.

De esta breve experiencia saco un par de conclusiones:

-Es difícil convivir sin todas estas cosas porque nos hemos creado dependencias, innecesarias en la mayoría de los casos pero en alguno de ellos facilitan mucho la vida del día a día.

-La televisión, internet, el teléfono y todos esos aparatos adormecen nuestra imaginación.

-El día es bastante llevadero pero la noche se hace mas difícil por el frío y la luz. Está claro que quien quiera vivir con el mínimo gasto eléctrico debe levantarse al amanecer y así aprovechar al máximo las horas de luz, y de calor.

-Vivir sin frigorífico es algo bastante complicado, mas que nada porque sin el no puedes mantener los alimentos mucho tiempo, por no hablar de lo bien que sienta un vaso de agua fresquita en verano con toda la solana.

-Puedes sentir cierta soledad al no tener ruidos o sonidos alrededor tuyo como la radio o la televisión. Yo soy de las que muchas veces la enciende sin estar viéndola, solo para que me haga compañía mientras hago otras cosas.

-Pero lo peor de todo, lo que mas eché de menos fue el calor. El calor de la comida, el calor del agua caliente para ducharte y el calor de la calefacción. 

Sin embargo, le pregunté a mi prima de quince años que es lo que mas había echado de menos y me dijo que fue internet.



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