miércoles, 20 de agosto de 2014

EXCURSIÓN A CHICHEN-ITZA (CENOTE Y VALLADOLID)

Visitar Chichen-Itza es algo imprescindible si estas en esta zona de México. La mejor forma de llegar es cogiendo una de las excursiones organizadas que te ofrece cualquier agencia en Playa del Carmen o Cancún (también en el hotel pero al doble o triple del precio).
Normalmente esta excursión incluye la visita a un cenote para bañarse, la comida en un buffet (todo lo que puedas comer pero la bebida no incluida), visita a Chichen-Itza (con entrada y guía) y visita a la ciudad de Valladolid. Te recogen y te dejan en tu hotel.  El precio:  y la duración: todo el día (12 horas).
Cenote:
En México no hay ríos superficiales, todos los que hay son subterráneos y estos ayudan a crear un fenómeno único, los cenotes. Son cavernas cuya parte superior ha colapsado y por la que entra el agua de lluvia que se junta con el agua de estos ríos subterráneos creando así una especie de piscina natural de agua dulce dentro de una cueva.




En estos cenotes está permitido bañarse siendo una experiencia bastante curiosa ya que estas dentro de una cueva en un agua muy clara, y fría, con peces a tu alrededor, además de unos cuantos murciélagos, mientras la luz del sol entra por el orificio superior.


Entre el cenote y la comida, fuimos a una cooperativa maya de artesanía donde compramos algunos recuerdos hechos directamente por ellos. Después de algunas compras, comimos auténtica comida mexicana con el resto de la gente del tour.
Chichen-Itza:
Tripa como un chinche y de vuelta al autobús dirección a Chichen-Itza. Para bajar la comida, un chico maya nos ofreció un chupito de un licor parecido al anís con sabor a miel delicioso y digestivo. Hicimos un brindis en lengua maya, algo que jamás podría volver a repetir. Sonaba algo así como "makataka papuka lakatapaka sumaka". 

Tenía una sorpresa para nosotros. Habían etiquetado unas pequeñas botellas de este licor con nuestra foto. Compramos un par porque estaba realmente bueno, era un recuerdo original y por que ese dinero iba directo a una comunidad maya.



Durante todo el camino nuestro guía, mexicano con apellido vasco, nos estuvo explicando muchas cosas interesantes sobre los mayas, su alfabeto, calendario, rituales, el esplendor y la decadencia del imperio, leyendas...
También nos contó algo que nos dejó a todos sorprendidos e indignados. El complejo arqueológico de Chichen-Itza pertenece al gobierno mexicano pero el terreno donde está el complejo pertenece a una familia muy poderosa mexicana que lo compró como parte de un chanchullo mafioso entre políticos. No solo eso, si no que esta familia cobra una tarifa a los vendedores indígenas, mayas y pobres, que venden en este parque las artesanías de la zona por un precio mucho mas barato y de forma ilegal. 


La visita de Chichen-Itza es espectacular, recorrer las diferentes ruinas, experimentar los efectos sonoros y visuales que los mayas crearon en la pirámide principal, imaginar como era la vida allí, los rituales que hacían... Me pareció un lugar mágico, místico, algo similar a lo que experimenté en Machu Picchu pero a menor escala.

Despedida de Chichen-Itza y vuelta al autobús justo cuando empezó a llover. Agotados de todo el día, nos dirigimos hacía Valladolid, donde solo nos dejaron parar quince minutos.
Valladolid:
Típica ciudad colonial, similar a Antigua en Guatemala, con soportales y un parque en el centro con su fuente. Tuvimos muy poco tiempo para ver la plaza de la ciudad, la catedral y dar un pequeño paseo al rededor para subir de nuevo al autobús y dormir de vuelta a Playa del Carmen.
Un día muy largo, con muchas actividades diferentes y gran cantidad de información nueva sobre la vida de los mayas, del pasado y del presente. Una de mis experiencias favoritas en este viaje. ¡Totalmente recomendable!
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domingo, 17 de agosto de 2014

QUE HACER UNA SEMANA EN LA RIVIERA MAYA

Después de un viaje fallido a Indonesia cuando ya habíamos planeado todo, teníamos que pensar en un plan B que pudiera ser organizado en poco tiempo y que no se nos fuera del presupuesto.

Hacía mucho tiempo que quería ir a México pero todo el mundo me decía lo peligroso que era el país. Aun con dudas, miramos la opción de volar allí y organizar una ruta a nuestro aire. Cual fue nuestra sorpresa al comprobar que solo el vuelo nos costaba casi lo mismo que un paquete de una semana en la Riviera Maya (Playa del Carmen) con todo incluido: avión, traslados aeropuerto-hotel, hotel cinco estrellas en el mar, comida y bebida ilimitadas 24 horas.

Así que, por esa incertidumbre que nos daba la seguridad del país, por el precio del avión por separado y por que nos habían hablado muy bien de la Riviera Maya, decidimos cogernos el paquete y dejarnos cuidar como princesas.

Esta zona de México tiene muchas cosas que hacer, actividades y lugares que visitar pero no teníamos tiempo para hacer todo. Por eso, hicimos una lista de prioridades:




-Hacer snorkel.




Aunque hubo un par de cosas que dejamos pendientes por falta de tiempo pero que nos apetecían mucho:

-Nadar con el tiburón ballena (Isla de Holbox).

-Cozumel.

-Reserva de la biosfera Sian-Ka'an.

-Conocer el mítico Coco bongo.

Sin duda, es una zona que recomiendo para hacer una escapada de relax pero también para explorar la naturaleza de la zona y conocer algo mas  sobre los mayas.


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miércoles, 23 de abril de 2014

LO MEJOR Y LO PEOR DE VIVIR EN ROMA

Cuando me mudé a Roma para vivir una temporada en Italia, tenía una idea bastante diferente sobre lo que me iba a encontrar allí de la que traigo a España al volver. 

Dicen que los españoles y los italianos nos parecemos mucho. Yo misma pensaba así antes de llegar. No es verdad. Somos muy diferentes. Bueno, si comparas nuestras similitudes con las similitudes entre un esquimal y un italiano o un esquimal y un español, pues si, los italianos y los españoles nos parecemos. Pero si hilas mas fino... la cosa cambia.

Es curioso comprobar que en Italia la mayoría de los estereotipos se cumplen a rajatabla... ¡Mas que en ningún otro país! Convivir con ellos día tras día ha sido una experiencia curiosa, a veces irritante... Estas son las conclusiones que he sacado después de vivir un año en el país de Mario y Luiggi:

La comida:

No solo de pasta, pizza y helado vive el italiano. Tienen otros platos y unos dulces que quitan el sentido... Si a esta pasión por la comida y el comer le unes la pasión por los vinos, haces una mezcla, hipercalórica pero deliciosa.

Cada producto sabe a lo que tiene que saber. El tomate sabe a tomate, la albahaca te envuelve con su aroma, los quesos....ummmmm los quesos...





La mayoría de los italianos te hacen un plato de pasta delicioso con tres ingredientes sueltos que te quedaban en la nevera. Tienen una habilidad innata para la cocina.

En contra, no puedes encontrar muchos restaurantes internacionales en la ciudad. La gran mayoría son italianos, de diferentes regiones pero italianos, curioso siendo la capital.

Además, piensan que su cocina es la mejor del mundo. Si, es buena, a mi me encanta, pero creo que hay otras cocinas muy buenas también.

El lenguaje:

Y con esto me refiero al verbal y al no verbal. Es bien sabido que el italiano habla casi mas con las manos que con la boca ¡Y eso es un don! Poder comunicarte de diversas maneras hace mas rico el lenguaje ¿no?. A mi hace mucha gracia y, después de unos meses viviendo con ellos, se te acaba pegando un poco.




Pero me sigo quedando con el lenguaje verbal. Que maravilla... Aun sigo quedándome en la parra cuando me hablan en italiano. Aunque me estén diciendo "Voy a tirar la basura que huele a perro mojado" yo desconecto y solo escucho "lalalalalalaralalala oh sole mio laralalalala" Sigo sin ser inmune a este idioma, a pesar de todo...

También son gritones como nosotros. Eso debe de ser la sal del Mediterráneo que nos sube el tono de voz.

Los modales:

En cuanto llegues al aeropuerto, olvídate del por favor y del gracias. Recuerdo mis primeras semanas en Roma cuando iba a comprar cualquier cosa o preguntaba algo y decía por favor y gracias. No es que no me contestaran, es que ni me miraban a la cara... Como si no lo hubiera dicho. ¡Que majos! Una amabilidad, una cosita... Por supuesto, dejé de decirlo. Empecé a actuar como un robot. Llego a la caja, comida a la cinta, paso al otro lado, comida a las bolsas, me voy como si estuviera afónica.

No se puede decir que Roma se caracterice por un servicio al cliente estupendo... Pero seas turista o no. A la mínima te sacan de la tienda porque van a cerrar o te dicen en correos "ya si eso vente mañana que solo quedan quince minutos para cerrar...".

Ponte cómodo si tienes que hacer algo de burocracia... Puedes llegar a la edad de Matusalén y no haberlo conseguido aun. 

Los hombres:

¿Tienes tiempo? Por que si empiezo no acabo... Intentaré resumirlo.

Morenazo guapo que te sonríe dulcemente y te pregunta de donde eres. Al decirle que española, se le hacen los ojos chiribitas, como a ti se te han hecho cuando él ha abierto la boca. Te dan ganas de preguntarle "¿eras tu el que salías en el último anuncio de Dolce y Gabana?" Pero te contienes, en parte por que se te puede caer mas la baba al intentar hablar. 




Te dejas llevar por el latin lover, un "che bella che sei", un te miro con mi sonrisa de pícaro para derretirte, te mando un video por la mañana con la famosa escena de La Vita é bella "Buongiorno principessa" y te invito a cenar a un restaurante con velas y uno de fondo tocando la acordeón a lo La dama y el vagabundo. 




Y todo es perfecto, hasta que una tal Lucia llama al chico por teléfono y se pone tan nervioso que tira la vela que quema el mantelito de cuadros al mismo tiempo que entra otra chica por la puerta del restaurante, no es Lucia, gritándole y mirándote con cara de psicópata, y hasta la mismísima cocinera está implicada en la historia como la cuarta, o la quinta, ya me he perdido, y ha intentado envenenarte con la pizza que estabas a punto de probar por que nadie cena con su hombre... 

Y es que, lo de los italianos con el corteje femenino, es para estudiar. Que habilidad para el desdoblamiento de vida, que memoria para no liarla, que saber estar y que poder de organización. Impresionante. Ahora entiendo por que las italianas son tan celosas, normal.

Difícil hacerte amigas italianas, por lo ya explicado, pero también amigos italianos, por que no pierden oportunidad para darlo todo.

Pero lo que mas curioso me parece de todo esto es lo que yo llamo "la infidelidad asumida" y el machismo aun bastante presente en la sociedad. 


La familia:

En esto los españoles y los italianos nos parecemos bastante aunque, los italianos lo llevan mas al extremo, sobre todo los hombres con la mammmma. Estudios científicos recientes confirman que la mamitis aguda en Italia es una de las enfermedades mas extendidas en el género masculino, afectando en gran medida al genero femenino como daño colateral.

La idea de la ayuda entre la familia, disfrutar de buenos momentos juntos, grande comilonas, el siempre estar ahí para lo necesario, es algo en lo que me he educado y que comparto plenamente. Esto es algo que me gusta mucho de los italianos. ¡La de cosas que aprendí viendo El Padrino! ¡La familia es lo mas importante! :)




Relación con los españoles:

Simplemente diciendo que eres español, suelen tratarte bien. Tenemos cierta simpatía entre nosotros. Además, he conocido muchas parejas de italianos con españoles, sobre todo chicas italianas con chicos españoles, por que creo que solemos hacer bastante buena combinación. Nuestras culturas son similares. A nosotros nos encanta su acento y a ellos el nuestro. A nosotros nos encanta Italia y a ellos España. Y siempre es mas fácil para los suegros entender un "grazie" o un "gracias" que un "strugenbajen" o un "aligato".

Naturalidad:

Es difícil saber si cuando se te acerca un chico italiano es por simpatía, por hablar un rato o por que quiere ligar contigo directamente. Bueno, en realidad no es tan difícil. El 99,999% de las veces que se te acerque un chico italiano será para ligar contigo. Tener amigos italianos chicos, heterosexuales, es algo que aun no ha sido conseguido por una mujer a día de hoy pero se está trabajando en ello.

Entre el corteje y que, en general, los italianos son muy de pose, no considero que sean muy naturales en sus relaciones. Se ve todo un poco de cartón piedra.

¿Nacionalismo?:

Me sorprendió mucho descubrir que en Italia hay mucha separación entre en Norte y el Sur. Lo que dicen uno de los otros. Incluso que muchos italianos no se consideren parte de esta nación. Y pensábamos que en España estaba el patio caldeado...

Si vives una temporada en Italia te hartarás de escuchar a los italianos quejarse de Italia, del gobierno, de país, de la gente, del Norte, del Sur, de la mentalidad, de lo poco que cuidan todos los restos históricos y monumentos... Pero mucho ojito con que la crítica venga de fuera. Entonces es cuando se levantan en armas y puedes irte a casa calentito. "Italia es única, la antigua capital del mundo, con una historia y cultura que mas de uno quisiera para su país. La gente es la mas guapa y con mas elegancia, por no hablar de la comida y de la belleza variada del país". Es de esto de lo que tanto se enorgullecen los italianos, y deben hacerlo, pero a veces incluso rozando un poco la arrogancia o lo que yo llamo "ombligismo". 

Puedes ver la bandera de Italia en todas partes, en todas las prendas de ropa, calzado, cartera, pulseras... Eso es impensable en España.





A pesar de todo, Roma es una ciudad mágica. No es una ciudad fácil pero te hace crecer a pasos agigantados. Tiene cosas únicas y te hace sentir sensaciones que no he encontrado en otros lugares del mundo. Quizás un poco anclada en el pasado en muchos aspectos pero, aun así, mi valoración sobre esta aventura es mas que positiva. Me llevo muchas experiencias únicas y nuevos amigos para siempre. ¡Gracias Roma!




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martes, 25 de marzo de 2014

EXCURSIÓN DE UN DÍA A ORVIETO DESDE ROMA

A solo una hora y cuarto en tren desde Roma se encuentra un precioso pueblo medieval donde respirar tranquilidad paseando por sus encantadoras calles de piedra. Su nombre es Orvieto.

Está situado en lo alto de un acantilado lo que hace la primera vista del pueblo algo épico, como de un libro de caballeros. Un funicular lleva desde la estación de tren al centro de la ciudad en un par de minutos.




Nada mas llegar allí notas el ritmo lento, respiras el aire fresco y admiras la belleza del entorno. Callejuelas empedradas con pequeñas zapaterias, librerías, restaurantes y tiendas con productos de la zona. Algo auténtico de verdad.






Da gusto pasear por sus calles despacio, sin prisa, simplemente disfrutando de sus arcos, sus callejones escondidos y sus casas antiguas con flores en los balcones.





Hasta nos encontramos con Pinocho sentado en un banco pasando la mañana mientras veía pasar a la gente...





Cuestas que suben, cuestas que bajan. 






Dejándote llevar por una de ellas, llegas a un mirador en la parte opuesta a la estación de tren con unas bonitas vistas del campo con sus cipreses de fondo. Un lugar perfecto para sentarte al sol y tomarte un bocadillo.






También hay un Orvieto subterráneo. Cuevas en la piedra que transcurren por debajo de la ciudad, un Orvieto oculto.

Pero lo mejor de la ciudad estaba por llegar. Con los ojos cerrados, me dejé guiar por mi amiga, que ya había visitado la ciudad antes, confiando en su palabra "cierra los ojos y verás... Yo te aviso". Así que eso hice. "Un poco mas, ya llegamos. Espera, ya puedes mirar". Y entonces abrí los ojos y me quedé impresionada.






Ahí estaba, una de las catedrales mas bonitas que había visto nunca. No era muy grande, pero sus colores la hacían muy especial. Me quedé admirándola durante unos minutos, sorprendida  y encantada por tener algo así delante de mis ojos. Una arquitectura bonita, al estilo cebra como digo yo, y su preciosa fachada. Pero además, el entorno. 

La catedral está situada en lo alto de una montaña. Detrás de ella solo se ve el cielo azúl. Está rodeada por una plaza muy bonita de gran amplitud con una torre del reloj.






Un día perfecto, relajante y con la mejor compañía. Un lugar excelente para desconectar de la gran ciudad y vivir la Italia auténtica sin prisas.



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domingo, 23 de marzo de 2014

ESCAPADA CUATRO DÍAS A MALTA

Malta, ese pequeño país desconocido situado al sur de Sicilia con influencia árabe, italiana en inglesa. Una mezcla curiosa que no había visto en ninguna otra parte del mundo.

Cuando unas amigas nos dijeron que se mudaban allí, no nos lo pensamos dos veces y cogimos los billetes para ir a verlas. 

Nuestro hotel estaba situado muy cerca de una de las zonas de marcha, Paceville y a pocos minutos andando de una playa preciosa.



Al llegar a medio día, nos sorprendió mucho que no había mucha gente por la calle, que había un par de clubs de alterne cerca, y que se mezclaban hoteles, bares y restaurantes muy cuidados, estilo Ibiza, con casas antiguas medio derruidas o un poco abandonadas del estilo marroquí... ¡Vaya contraste! 

Luego nos dimos cuenta de que esto ocurre en toda la isla. La mezcla de lo nuevo, lo moderno, con las casas viejas, algunas cuidadas, otras bastante abandonadas. También nos dimos cuenta que esa zona cobraba vida de noche. ¡Ya te digo si cobraba vida! Eso era un hormiguero...

El primer día fue una toma de contacto. Caminamos por el paseo marítimo que pasa por Spinola bay y St. Julian´s bay hasta llegar a Sliema, donde hay bastantes bares de diseño con cartas de cocktails muy originales, comida asiática y ambiente chill out.





Nos tomamos algo por allí y volvimos hacia la zona donde estaba nuestro hotel donde no cabía ni un alfiler. Lo curioso es que la mayoría de la gente que había eran chavales muy jóvenes, de unos dieciocho años, de todas las nacionalidades, que van a Malta a estudiar inglés, o eso es lo que les dicen a sus padres porque lo que hacen es pasarse la noche de juerga de lunes a lunes. ¡Y eso que aun era temporada baja!






Un par de copas, un bailoteo y a dormir que nos esperaba un día de turismo completo.

La mejor idea para recorrer este país es alquilarse un coche (recuerda que allí el volante está a la derecha). Hay servicio de autobuses pero tarda muchísimo en los desplazamientos a pesar de que las islas son bastante pequeñas. En cuanto a las carreteras, no están muy bien señalizadas así que recomiendo hacerse con un mapa para llegar bien a los sitios.





Nosotros alquilamos un par de coches para dos días y la verdad es que nos vinieron genial para ir a nuestro aire. Nos dio tiempo para visitar los lugares imprescindibles de Malta:

Marsaxlook: un pequeño pueblo de pescadores encantador cuyo puerto está lleno de tradicionales barquitos de colores con ojos pintados para llamar a la buena suerte.





Los domingos en este pueblo se hace el mercado del pescado. Recién traído del mar se vende en pequeños puestos donde comprarlo a buen precio. También puedes comer ese pescado y marisco fresco en cualquiera de los restaurantes del puerto. Nosotros comimos en un restaurante con buena comida, buen trato, buen precio y con unas vistas preciosas.





Atardecer en Dingli: un acantilado de fácil acceso desde donde ver uno de los mejores atardeceres de Malta.





Mdina: antigua capital del país llena de palacios antiguos que de día bulle lleno de turistas pero que al caer el sol se convierte en un conjunto de estrechas calles de piedra silenciosas entre murallas.




Valletta: actual capital donde aun quedan restos monumentales de diferentes épocas. Gran cantidad de gente por sus calles a cualquier hora del día y unas vistas preciosas desde el parque de la entrada a la ciudad.





Comino: es una pequeña isla a la que se puede llegar alquilando un pequeño barco en el puerto de Cirkewwa (donde se coge el ferry para Gozo) por unos 10€ por persona que te dejará en una pequeña playa con el agua mas cristalino que jamás habrás visto. Espectacular: Bluee lagoon.





El corto trayecto en barco hasta llegar a esta isla es precioso. El mar va tomando diferentes tonalidades azules según avanzas y las cuevas que te encuentras de camino te hacen imaginar épocas de sirenas, piratas, tesoros...





Atardecer en Golden bay: una playa muy tranquila donde dar un paseo, tomar el sol o sentarse a disfrutar de la vista con un par de chiringuitos donde comer o tomar algo. Precioso atardecer desde aquí.



Popeye´s village: este curioso pueblo que parece de juguete fue donde se rodó la película de Popeye hace décadas y aun lo mantienen tal y como se dejó para visitarlo como una pequeña aldea situada en una bahía de aguas turquesas.






Malta, además, es uno de los mejores destinos del mundo para hacer submarinismo y snorkeling. Dos de nuestros amigos lo hicieron y repetirán en unos meses así que supongo que les gustó.

No hay que olvidar tampoco la importancia en la isla de La Orden de los Caballeros de Malta que aparecen representados por todas partes, sobre todo la cruz de las ocho puntas.

Personalmente me parece muy interesante la historia de esta orden de caballeros religiosos, y mas, después de conocer en Roma ese mágico lugar que aun pertenece a los caballeros de Malta.





Nos quedó por visitar Gozo así que me temo que tendré que volver... ;)




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martes, 11 de marzo de 2014

ESCAPADA CINCO DÍAS A LONDRES

No hay nada mejor para conocer una ciudad de verdad que visitar a gente que vive allí. La parte "turística" no era lo que me interesaba de este viaje. Lo que quería era pasar tiempo con amigos y conocer sitios diferentes, especiales.

A pesar de querer evitar la típica ruta, hay que reconocer que Londres es una ciudad muy bonita, y merece la pena darse un paseo por el centro. 

Visita obligada al mítico Big Ben, La Catedral y La Abadía de Westminster, El Parlamento, y, de camino a Trafalgar Square, ver la casa del presidente, las caballerizas reales con su cambio de guardia un tanto curioso... y las famosos cabinas de teléfonos rojas. 


Dar una vuelta por la National Gallery y acabar llegando a Piccadilly Circus, que recordaba mas grande.


Y la otra parte de la ciudad siempre agradable de recordar es el paseo por el río pasando por La Catedral de San Pablo y llegando a la Torre de Londres, cruzando por el Puente de la Torre para pasear por el otro lado de la rivera del río.


Pero lo que mas me gusta de Londres son sus barrios tan diferentes. Entre algunos de ellos:

El Soho, con sus calles estrechas con casas típicas británicas, lleno de restaurantes y pequeñas tiendas con encanto. Aquí encontré algo que no había visto en mis visitas a Londres. Un centro comercial en el típico edificio inglés antiguo con maderas cruzadas. Algo sacado de un cuento de hadas.


El Barrio chino, repleto de restaurantes asiáticos, sus leones y su arco rojo de entrada al barrio, pero con un aspecto bastante cuidado con respecto a otros barrios chinos donde he estado. Comimos en un buffet Hong Kones, otra cosa que nunca había hecho antes, por unos 15€ al cambio que no está nada mal en Londres.


Covent Garden, con sus míticos pubs, sus tiendas y sus calles peatonales, donde encontramos un secreto de Londres que tampoco conocíamos. Un pequeño callejón con casas de colores, conocido como Neal´s Yard, escondido en una callejuela.


Y el quizás mas conocido, Camden Town. Otro de los lugares a los que hay que ir aunque ya lo hayas visitado. 


Siempre encontrarás algo que comprar y, si no eres de muchas compras, podrás probar alguna de las comidas internacionales que ofrece el mercado a buen precio. 

Pero, como Londres es así, Camden Town nos tenía dos sorpresas preparadas. Uno de los mejores sitios de la ciudad para comer el tradicional fish and chips, llamado Poppies, donde los uniformes de los camareros y toda la decoración es estilo años 40-50, cuando fue abierto el primero de estos restaurantes. El pescado muy fresco y rico en un ambiente divertido.



Y, dentro del mercado de Camden, otro mercado cubierto llamado Stables Market. Unos antiguos establos donde trabajaban también los herreros que se han rehabilitado para ser ahora otro mercado. Merece la pena visitarlo. Se pueden ver perfectamente los establos de madera con sus puertas originales y gran cantidad de esculturas equinas de tamaño natural.



La última vez que visité Londres fue hace diez años, pero la ciudad está igual, solo he notado que con mucha mas gente, y no me refiero a las zonas turísticas. Es curioso recordar, después de tantos años la ciudad como si fuera ayer, decir "me suena que por aquí se llegaba a..." y que llegues, cuando además eres una persona con memoria de pez crónica o"dorismo". 

Pero para lugares interesantes, a los que nos llevaron nuestros amigos, los que viven en/y la ciudad de verdad:

-Scooter Cafe: un lugar auténtico y original donde la decoración se basa en la Vespa y un toque un tanto decadente pero encantador. 


-Ritzy Cinema: que no es solo un cine si no, un bar, restaurante con terraza donde puedes reservar salas para fiestas privadas. Subes las escaleras para ir al baño y, sin darte cuenta, abres la puerta equivocada y acabas viendo una peli con palomitas y todo en la mano... Curioso y divertido.


-Brixton Village: justo al lado del Brixton Market, mercado de verduras, frutas y demás de barrio de toda la vida, se encuentra este otro mercado cubierto donde hay tiendas diferentes, muy interesantes y decenas de pequeños restaurantes de todas las nacionalidades donde disfrutar de buena comida a buen precio aunque, es posible que te toque esperar cola si no has reservado.


-También en el barrio de Brixton, uno de los muchos bares que hay en las típicas casas inglesas pero este con una peculiaridad y es que, al pedirte una copa, te la meten dentro de una bolsita de papel con chuches, además del regaliz de colores de dentro de la copa. 


En este pub también, quizás no ocurre solo en este, vimos sobre la una de la mañana, a grupos de jóvenes tomando té, de una macro tetera que parecía la de Alicia en el país de las maravillas. ¿Hora del té para el trasnochador...?

Pero, sin duda, lo mejor del viaje, poder disfrutar de todo esto con amigos. Reencuentro con amigas que hace mucho tiempo que no ves, paseos con otros por el centro... Y no necesitamos ni salir a la calle, una casa donde juntarnos y un wok de pasta para todos, con unas cuantas botellas de vino y dulces ingleses. Pasar la noche de risas, sin importar si estas en Londres, en Roma o en Kuala Lumpur, si no, con quien estas. Por que al final, eso es lo que importa, compartir estos momentos únicos, sean donde sean, con amigos. Esto es lo que hace un viaje inolvidable como este. ¡Gracias!




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